22 de marzo de 2015

QUIENES SON LOS CULPABLES DE LA CRISIS DE VALORES

1. QUIENES SON LOS CULPABLES DE LA CRISIS
Ensayo: VALORES: EL DEBER SER DEL SER
OBRA: TRAVESÍA DEL LÍDER POLIVALENTE
Autor: Fabio Alberto Cortés Guavita


La dimensión axiológica del Líder Polivalente no puede estar exenta de su carácter ecléctico, me explico, es una dimensión inmersa en diferentes tipos de valores tales como: humanos, sociales, morales, éticos, estéticos y espirituales. La axiología nos conduce a ver cuáles son esos valores predominantes en una sociedad, sin embargo es bueno decir que este ensayo haré énfasis en los Valores necesarios para obtener éxito en la Travesía del Líder Polivalente y sus complementos a partir de ilustrar lo que en mi real entender es el origen de  la crisis de valores en mundo actual.

A partir de esta premisa y antes que realizar una taxonomía de Valores para determinar espacios y tiempos de su aplicación, indicaré el por qué se afirma que en el mundo de hoy la gran crisis no es económica como a afirman muchos, sino una crisis de Valores originada por elementos económicos como pensamos otros tantos. Un enfoque interesante a este tema bien puede ser el siguiente: es la crisis de valores equivalente a la ausencia de estos en nuestra sociedad, o mejor es pensar que la crisis está dada por la falta de una orientación adecuada para enrumbar nuestra vida haciendo uso de los valores en su momento oportuno.

a) QUIENES SON LOS CULPABLES DE LA CRISIS

Cabe entonces preguntarse si tomamos como válida la segunda opción del postulado: ¿Quién o qué es el culpable de que esto ocurra?

Debemos comprender, que las respuestas a este interrogante son, de un lado bastante complejas y de otro muy diversas. Especularé un poco. Alguien podrá asegurar que es el modelo educativo que no cumple con su misión de formar a las personas en lugar de llenarlas de conocimientos que en la mayoría de los casos no son de utilidad alguna en el devenir de quienes los reciben. Otros dirán que es la familia la culpable por cuanto es allí donde se están dando los primeros pasos de la formación del carácter de los niños o que la descomposición familiar dada por la ´participación de la mujer en la sociedad ha dejado sin “tiempo” para atender los hijos. Unos más culparán a la crisis del matrimonio avenida hoy a debates acerca de la sexualidad de los componentes de una pareja. No faltará quien opine que la culpable es la  incapacidad para cultivar valores y concluya entonces inquiriendo por el dónde están los valores, adónde fueron a parar. Seguramente otros estudios nos dirán que educación y la familia son dos componentes de la crisis y en ese sentido cobra fuerza la argumentación que sostenga y cuestione el rol de los gobernantes y la postura de estos frente a la facilitación o no de los medios suficientes para impulsar la calidad del aprendizaje en escuelas, colegios y universidades y finalmente se pregunten cómo es que se promueve -si se hace- la participación de la familia en la educación de sus hijos.

En consenso con la ideología, doctrina y características del líder polivalente esta última parte es vital, pero profundizando más allá de la necedad de culpar a un gobierno o culpar a unos gobernantes: ¡es el MODELO ECONÓMICO la razón de la crisis de valores!

En primera instancia, puedo afirmar que el problema radica en el mal matrimonio entre Modelo Económico y Modelo Educativo en el cual lo educativo depende siempre de lo económico. Un modelo ya no solo neoliberal sino ultraliberal en el cual la educación solo juega el rol manipulador en busca de unos seres que se “forman” para engrosar las inmensas filas del desempleo y del consumismo. Un modelo económico que impone a la gente -a través de la educación-  el papel de espectador y no de actor de su propio destino.

Es importante recalcar cómo el capitalismo salvaje bajo la premisa de la competitividad ha convertido a los trabajadores en todas las empresas en autómatas y reproductores del modelo individualista, egoísta y “especializado” donde la tarea específica es la reina y la polivalencia es el pecado. Un modelo económico que ha subyugado asuntos de la importancia de la salud al simple negocio y a la reproducción del modelo de resultados económicos en el cual  impera la acumulación del capital por encima de ser humano, olvidando que la salud debe tratarse de manera integral, holísticamente en busca de los equilibrios perdidos. Que la educación se ha venido especializando cada día más en “producir” títulos y no en compartir conocimientos.

Vale traer aquí, con el propósito de complementar mi tesis, el pensamiento de Ben Schneider en la obra POST CRISIS, en el análisis realizado por Daniel Goya:  “Durante los capítulos del libro, Schneider se encarga de mostrar y revelar el verdadero poder que tienen las empresas hoy día. Algunas de ellas capaces de acumular la economía de más de un país. Entonces, surge la frase más popular de los cómics: un gran poder conlleva una gran responsabilidad. Y así lo entiende Schneider, quien plantea la dualidad a la que se enfrentan las compañías superpoderosas. “Se puede mejorar el mundo o destruirlo. Hay un perfil positivo pero también un lado oscuro”, explica el autor para señalar que el compromiso que deben asumir los directores de la postcrisis no puede ser el mismo de hace diez o veinte años atrás. Ya no hay lugar para gerentes generales que únicamente busquen hacer más ricos a los accionistas y es el público quien al final, en una era de información infinita, decidirá confiar o no en una compañía. Para Schneider la confianza de las personas será el verdadero gran activo de una empresa de la postcrisis y el trabajo de generar esa confianza, cultivarla y acrecentarla será vital para la buena salud no solo moral, sino también financiera de la compañía”.

Debe quedar bastante claro que este pensamiento, en mi concepto, es solo complementario a los postulados del Líder Polivalente, quien propugna por cambios disruptivos y no meramente progresivos como los plantea Schneider. Sin embargo es un aporte importante en torno a la dignidad del ser y a la recuperación de sus valores.

La crisis es la mejor oportunidad para morir, sin embrago para el Líder Polivalente es la única forma de renacer, de reaventarse y reinventar a las organizaciones, si no fuera por la crisis no existiría el Líder Polivalente. Séneca dijo: “Gozan los ánimos fuertes en las adversidades, al igual que los soldados intrépidos triunfan en las batallas”. Ahora le decimos a Seneca que ya no es suficiente ganar batallas, debemos ganar las guerras y la crisis nos sirve en bandeja de plata el éxito, parafraseando a Lenin quien afirmaba: “¡La crisis está madura! ¡Contemporizar se convierte en un crimen! ¡Hay que realizar inmediatamente la revolución y tomar el poder, de lo contrario todo se habrá perdido!”


Próxima entrega: “VALORES COMO CREENCIA DEL SER”

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