12 de marzo de 2015

CARÁCTER PARA GANAR LAS GUERRAS (Líder Polivalente)

3. CARÁCTER PARA GANAR LAS GUERRAS
POLÍMATAS Y POLIVALENTES: SABIOS CONCEPTUALES
TRAVESÍA DEL LÍDER POLIVALENTE
Autor: Fabio Alberto Cortés Guavita


Si las características devienen del carácter es de suma importancia saber cuál es el carácter del  Líder Polivalente, así en el trasegar de la obra se verán cuáles son esas características. Si se entiende que el carácter puede ser formado y moldeado, que el carácter no es algo que se gesta en el seno materno, sino es algo que se ve alterado claramente por el contexto: la cultura y el entorno familiar y social donde cada quien deviene su acción. Hay que entender cómo afecta de forma positiva o negativa tales interrelaciones.

A mi modo de ver, sólo el carácter magno de un Líder Polivalente es digno de servir a la humanidad; es un carácter para ganar las guerras, esas que el talento compromete o el miedo entrega; el verdadero carácter, es aquel que no tiembla nunca, aquel que no cae jamás… cuando la Naturaleza quiere hacer un Líder Polivalente, conductor de seres humanos, lo hace completo: une un talento enorme con un carácter inflexible, lo más importante es que le da la posibilidad del aprendizaje, de la experticia, así la creación del Líder queda hecha. Cuanto mejor si el tipo de carácter es apasionado, con una gran memoria e imaginación, gran capacidad de trabajo, vive siempre ocupado con afición al estudio y le gusta todo tipo de tareas y muestra interés por lo social, lo religioso y político.

Cabe señalar, que el carácter así “diferenciado” es aquello por lo cual se contrasta a un Líder Polivalente con sus semejantes. Es prudente recordar: el carácter es la consecuencia del aprendizaje social, es decir, tiene relación directa con los hábitos del individuo. Ahora, es necesario comprender también cómo es la forma de enfrentar las experiencias. El carácter termina de formarse, de moldearse hacia la etapa final de la adolescencia.

Además, en un determinado contexto como el del liderazgo, hablar del carácter de un ser admite hacer alusión a su personalidad y su temperamento, partiendo de que carácter es diferente de personalidad y de temperamento, este último congrega los aspectos biológicos del carácter, es decir, es el vínculo del proceso orgánico y los componentes genéticos y son quienes actúan como coagentes importantes del comportamiento social del individuo.

Como es sabido, la personalidad puede condensarse en un cúmulo de tipologías o modelos de sentimientos, emociones y pensamientos ligados al comportamiento, es decir, los pensamientos, sentimientos, actitudes, hábitos y la conducta de cada individuo, que persiste a lo largo del tiempo frente a distintas situaciones, es decir, hace parte de ese 0,01% del genoma humano que nos diferencia de los demás.

En otras palabras, el carácter, la personalidad y el temperamento de los Lideres Líderes Polivalentes son la fuente de sus fortalezas y les orienta estar empoderados para reinventar y dirigir y así encontrar su propio destino, para ello ese carácter es guía de su esencia: Polifuncionalidad. Multihabilidades conceptuales, tecnológicas, administrativas y operativas le dan la ventaja de comprender su propio poder para aplicarlo, en el mejor sentido, a la  globalización en busca de la Utopía de la vida, en la cual es necesario crearlo todo nuevo.

Como se puede observar, se necesita de “ese carácter para ganar guerras”, de esa personalidad emocionalmente fuerte y de un temperamento comportamentalmente social para tomar las decisiones que les permita pasar de ser controlados a facultados en el sentido de crear sus propias reglas de trabajo, que se dirijan a sí mismos, que posean diferentes competencias e idoneidad, que estén dispuestos a afrontar las situaciones con fortaleza, con iniciativa y con altas dosis de creatividad.

Al llegar a este punto, es necesario recabar en que un carácter polivalente significa que se cuenta con una calificación de alta versatilidad, idónea para desplegar disímiles labores o actividades de modo eficaz. Un ejemplo puede ser el de un futbolista que es polifuncional, entendido como el tener la habilidad para ocupar diversas posiciones en el campo de juego y así desarrollar distintas funciones. También es posible calificar como polifuncional al líder que se desempeña en diversas áreas de la organización, es lo dicho anteriormente el conocimiento holístico que le da la posibilidad, no solo de comprender, sino de actuar en cualquiera de las áreas de la estructura organizacional.

Paralelamente, se debe poseer la capacidad de pasar de entrenador a formador; ya no hay que afrontar el cómo hacer las cosas, ahora hay que decidir el por qué y el para qué se hacen determinadas cosas, superando la trampa de la acción, el activismo, el hacer por hacer, ahora se trata es de brindar resultados y entre más óptimos mejor. Para ello se requiere de un carácter y una personalidad polivalente que conlleve una funcionalidad con base en el conocimiento integral, aquí la necesidad de incentivar las diferentes habilidades del ser son latentes, para ello se requiere de abandonar el paradigma del ganador de batallas, ahora hay que ganar la guerra, se debe ser Líder Polivalente.

A manera de ejemplo, ningún entrenador de fútbol le dice a su equipo: “quiero que ustedes ganen estos puntos. Vayan a jugar y al final del partido me informan el resultado”. Pues si bien los entrenadores no juegan, participan estrechamente al crear el plan del partido y dirigir el comportamiento de los jugadores. Así también el ejecutivo en una organización reinventada es mucho más que un simple anotador de tantos.  Tampoco es un entrenador, si bien el entrenamiento es parte de la enseñanza del liderazgo polivalente, no lo es todo, solamente una de las fases del accionar de estos líderes.

Aquí conviene detenerse un momento, a fin de ligar el pensamiento ecléctico con la personalidad del Líder Polivalente, desde tal perspectiva vemos el rol de la instrumentalización de los procesos por parte de estos líderes, recordemos que van a realizar una travesía en pos de alcanzar su Utopía, en esa búsqueda tradicionalmente se emplearían métodos como el análisis sincrónico y el análisis diacrónico, (por ejemplo) pues bien, a dichas formas de análisis cabe agregar que el líder Polivalente hace uso de otros instrumentos, si se quieres menos convencionales, pero que hacen parte de la personalidad y están forjados en su carácter. Estamos hablando del sentido común, la intuición y el pensamiento crítico como parte de la tipología y características del Líder Polivalente, tan necesarias para triunfar en su Travesía.

De acuerdo con estudios de psicología universalmente aceptados el sentido común es una facultad esencial de la persona: “una facultad que posee la generalidad de las personas, para juzgar razonablemente las cosas”. (Trout y Rivkin). Otros afirman  por el contrario y desde lo social como “la capacidad natural de grupos y comunidades, para operar desde un código simbólico compartido, que les permite percibir la realidad, o asignarle un sentido a personas, objetos o situaciones, que resulta obvio para el común de los integrantes de esa comunidad” (Yagosesky).

De cualquier modo, ya desde lo individual ya desde lo social se ínfera el sentido común como una facultad del ser humano que le permite razonablemente distinguir las cosas, o como diría alguien “distinguir el ben del mal”. También se puede ver desde la óptica de unos principios universales aplicados a cualquier situación y desde otra orilla se ven como unos principios dependientes de un contexto o situación específica, en ambas situaciones es el ser quien lo aplica y quien lo pone en practica

Ahora bien, el sentido común nos estimula a dejar de pensar, a tomar la vía más breve: la vía de la sabiduría popular. En las diferentes  comunidades, los grupos más fuertes deciden día a día las directrices y conductas a seguir, estos grupos deciden desde el sentido común unas normas que deben seguirse, El problema viene cuando alguien se sale de ese sentido común y viola dichas normas de conducta y se cuestione la razón de esa fractura. Entonces es cuando se ven las debilidades de aplicar el sentido común en cualquier escenario. El ser debe discernir en que momento y circunstancias es válido y en cuáles no. Se trata de sentido común.

Dentro de este marco, ha de considerarse la intuición como la contraparte del sentido común, la que no se elabora desde el raciocinio sino desde lo reactivo.  Las intuiciones aparecen con una mayor frecuencia como reacciones emotivas repentinas a determinados sucesos, percepciones o sensaciones y no como pensamientos abstractos elaborados y muy relacionados con las creencias e ideologías.

Entiéndase bien: hay diversas interpretaciones, si lo tomamos desde un lenguaje coloquial, intuición se utiliza como sinónimo de presentimiento, si lo vemos desde lo filosófico y epistemológico, la intuición está relacionada al conocimiento inmediato, directo y autoevidente, es decir, que no requiere de deducción alguna. Y desde otra orilla, la de la psicología, la intuición es un conocimiento al que se llega por un camino que no es racional; por lo tanto, no puede explicarse y, en ocasiones, ni siquiera puede verbalizarse.

En concreto, para Bergson, filósofo Premio Nobel de Literatura en 1927, la intuición es el conocimiento que surge de la percepción que cada individuo tenga de su realidad psíquica y depende del tipo de experiencias reales que haya tenido. “Para saber intuir hay que haber vivido” (Bergson)

No obstante lo anterior, y partiendo de la premisa que reza que el Líder Polivalente es ecléctico por naturaleza, este líder debe, entre otros conocimientos y habilidades, desarrollar un pensamiento crítico frente al devenir del mundo. Múltiples definiciones existen acerca de este tipo de pensamiento, bástenos aquí verlo dese un ángulo eminentemente pragmático como un proceso que hace uso del conocimiento y la inteligencia del ser para lograr, de una manera segura, llegar al enfoque más reflexivo y argumentado acerca de un tema específico.

Una taxonomía sencilla nos permite aplicar el pensamiento crítico desde tres premisas al decir de Maite Darceles : “Vocación de conocimiento, acceso a contenidos y oportunidades y contextos para practicar el conocimiento (en sus dos vertientes conexas: conocimiento en sí y conocimiento como instrumento para contribuir a la mejora de la vida y existencia de las personas).

Hay, como se ve, elementos que permiten aseverar que los Líderes Polivalentes deben tener la habilidad suficiente para hacer uso del pensamiento crítico a partir de lo que piensa de manera personal, intrínsecamente,  no debe aceptar las ideas y opiniones de los demás per se, porque lo dicen los demás y punto, o porque lo dice la sociedad o las mayorías, no señor. El líder al hacer uso de sus multihabilidades debe pensar por sí mismo, profundizar en los argumentos a favor y en contra del determinado asunto y tomar su propia decisión con respecto a lo que considere aceptable o no, deseable o no, verdadero o falso.

Empero, lo anterior no significa en manera alguna que haya que llevarle la contraria a todo el mundo. Que no pueda haber acuerdos con otros, pues por su esencia eso  no serían pensamiento crítico sipamente una forma de pensar imitada a ir en contravía a los demás. El pensamiento crítico debe conducir al Líder Polivalente por senderos de objetividad personal con base  en sus propias dificultades, contextualizadas y enmarcadas en sus propias creencias.

Hay que reconocer, por tanto, que un Líder Polivalente desde la perspectiva de ser un pensador crítico asumirá unas características tales  de capacidad, perseverancia, disciplina, amén de ser una persona precavida y rigurosa. Su postura, desde la personalidad, debe ser libre y abierta, espontánea y con una gran aplicación de experticia.

Justo es reconocer que todos los seres contamos con la misma disponibilidad y oportunidad para ser pensadores críticos, con mayor razón el Líder polivalente al desarrollar multihabilidades y cualidades singulares que le permiten afrontar y dar solución a los problemas de la cotidianidad y de las organizaciones, este tipo de pensamiento nos vuelve más analíticos, más curiosos e investigadores, nos ayuda a clasificar de manera más racional la información viable y la que no lo es, finalmente nos permite fortalecer multihabilidades como la creatividad y la razón, la lógica y porque no; la intuición y el sentido común.

PRÓXIMA ENTREGA  “QUEHACER DEL LÍDER POLIVALENTE”



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