23 de enero de 2015

MUTUALISMO Y EXCLUSIÓN SOCIAL EN COLOMBIA

Conferencias, cursos y seminarios en Liderazgo: fungestar@gmail.com

7. MUTUALISMO Y EXCLUSIÓN SOCIAL EN COLOMBIA
Serie Doctrina de la ayuda mutua
Por Fabio.  Alberto Cortés Guavita


Para algunos es una “nueva moda” hablar de la exclusión social; haciendo referencia a la “nueva pobreza”. Es necesario sacarlo de tal contexto para dimensionarlo en la realidad, la de la pobreza de América latina, ¿exclusión de qué?

En principio veamos cuales son los ámbitos de los cuales está excluida la gran mayoría de habitantes de nuestra Colombia y del entorno latinoamericano. Falta de oportunidades de trabajo, el desempleo rampante por encima del 14 % así el Estado a través de sus agencia de estadística pontifique en sus cifras “acomodadas” y ubique en una sola bolsa estadística a los desempleados y subempleados y pretenda confundir a la opinión pública con el cuento de la informalidad a medias, el decir, que quien se encuentra en un semáforo vendiendo golosinas es un nuevo empleado. Exclusión del crédito para la gran mayoría que no puede acceder tan siquiera a una cuenta de ahorro en la cual sus pequeños ahorros se diluyen en el pago de “servicios” electrónicos y que el usuario pobre no usa, Excluidos de la seguridad alimentaria.

Es necesario tener suficientemente claras las diferencias existentes entre los conceptos: la exclusión social intenta ampliar el marco de discusión y pasar de la consideración de la pobreza como algo que tiene que solucionarse a partir de mecanismos como el aumento de la renta o simplemente en un marco de instrumentos de carácter redistributivo.

El intento de la nueva concepción está íntimamente ligado a un entender de lo relacional y que si bien la pobreza depende de unos recursos materiales, la inclusión es más una falta de oportunidades tanto personales, como económicas, sociales, políticas etc.

No vamos a entrar en el análisis de la diversidad de definiciones existentes en torno a la exclusión, simplemente pretendemos mostrar el proceso a través del cual a los pobres no se les permite hacer parte de los bienes que satisfacen las necesidades básicas del ser humano y se busca que éste ser sea gestor de su propio destino a través del empoderamiento, de la comprensión de los derechos naturales para la supervivencia digna, no se trata de resolver el problema generando subempleo y empleo mal remunerado, como ha sido la constante en los últimos años gracias a la desrregularización laboral y a las medidas que hacen boga en un gobierno inmerso en sus propios desvaríos en torno a temas tan álgidos como el de pretender una seguridad a punta de fuerza, cuando está sobradamente demostrado que el ser humano no está dado para la represión y por el contrario siempre están en búsqueda de la libertad.

Esa libertad debe reflejarse entonces en la posibilidad incluyente de ser parte de la solución de sus necesidad con el debido acompañamiento del estado, el cual a través de políticas públicas debe reconocer ese poder del ser; empoderar no es darle poder a nadie, es reconocer que ese poder lo tiene el ser per se.

La gran relevancia está dada por el derechos a la participación, o lo que otros llaman la democracia participativa real en los procesos a través del cuales se tiene control sobre las iniciativas, decisiones y recursos que afectan a la vida social, política y económica, evitando así el énfasis en lo individual (pobreza como patología o enfermedad), para poner el acento en lo social.

Si exclusión es estar fuera de, hay que luchar por la inclusión, es decir, están dentro de. Trabajo, ingreso digno, seguridad alimentaria, ahorro y crédito, medio ambiente, comercio justo, turismo alternativo, vivienda y todo aquello que le ha sido negado debe conquistarse desde el empoderamiento.

Los enfoques de “comprensión" del problema que enmarcan la salida desde la óptica asistencialista son los principales enemigos del empoderar a los pobres ya que les coacta el derecho a hacer parte de la solución y le engaña haciéndole creer que siempre “tiene” que haber alguien dispuesto a solucionarle el problema del momento.

Es necesario entonces decir que las entidades solidarias y populares que deseen aportar a una nueva realidad y al apoyote una verdadera inclusión deberán tener en cuenta criterios planteados, en esta ocasión por esos documentos que nos envían nuestros amigos y que muchas veces no tienen autor y por tanto no podemos agradecer su valor; de allí tomamos los siguientes conceptos de lo que debe ser Buenas Prácticas para la Inclusión y lo que, en mi entender deben ser los puntos a tener en cuenta en la realización de proyectos que busquen coadyuvar la inclusión de los pobres en cualesquiera de los países de nuestra América Latina, veamos cuales son eso puntos:

El concepto de buenas prácticas se utiliza en una amplia variedad de contextos para referirse a las formas óptimas de ejecutar un proceso, que pueden servir de modelo para otras organizaciones.

La búsqueda de buenas prácticas se relaciona directamente con los actuales planteamientos sobre los criterios de calidad de la intervención social, que abarcan no sólo la gestión y los procedimientos, sino fundamentalmente la satisfacción de las necesidades de las personas afectadas, la superación de su problemática de exclusión social.

Es bastante frecuente que existan barreras o dificultades para la detección y transferencia de buenas prácticas entre organizaciones. Estos problemas pueden deberse al desconocimiento, a la falta de sistematización del saber, a la desconfianza en la información o simplemente a la consideración de que estas transferencias carecen de utilidad.

Para vencer estos prejuicios u obstáculos, es necesario contar con un vocabulario común y coherente para todos, que permita expresar y compartir los procesos experimentados. Pero, fundamentalmente, las prácticas tienen que poder demostrarse; es necesario que se reúna la información en los “recipientes” adecuados para conseguir su utilización.

De ahí se deriva la preocupación por establecer criterios comunes para la detección y selección de buenas prácticas.

CRITERIOS PARA LA DETECCIÓN Y SELECCIÓN DE BUENAS PRÁCTICAS EN LA INCLUSIÓN SOCIAL

1. Produce un impacto social positivo, medible y prolongado en el tiempo.
2. Su impacto da lugar a cambios en el marco legislativo.
3. Da lugar a la participación de las propias personas afectadas.
4. Promueve habilidades y capacidades de los participantes.
5. Da lugar a la creación y el fortalecimiento de vínculos comunitarios.
6. Favorece la participación de voluntarios en el proyecto.
7. Se ha tenido en cuenta la perspectiva de género.
8. Reduce los factores de vulnerabilidad derivados de la situación de género.
9. Da lugar al cuestionamiento de enfoques tradicionales de intervención frente a la exclusión social y las salidas posibles.
10. Promueve la Independencia de criterios y orientación del proyecto con respecto a las fuentes de financiación.
11. Estimula la Innovación y optimización en el aprovechamiento de los recursos.
12. Hace primar los objetivos cualitativos sobre los cuantitativos.
13. Plantea un enfoque multidimensional y/o interdisciplinario.
14. Diseña respuestas específicas para necesidades particulares.
15. Aprovecha eficazmente los recursos existentes.
16. Evalúa el impacto de su intervención sobre los beneficiarios a largo plazo
17. Dispone de mecanismos que aseguran la estabilidad de proyectos en marcha así como su financiación.
18. La acción, iniciativa o proyecto o algunos de sus elementos, sirven como modelo para otras organizaciones.
19. Promueve la implicación al máximo de agentes (departamentos, áreas, entidades, instituciones, etc.)
20. Lleva a cabo una gestión clara y transparente de los recursos en general.

Y en este contexto: ¿Cuál es el rol del mutualismo y su “dirigencia”?

¿Por qué no se aplican los criterios doctrinales de ayuda mutua  en búsqueda de las alternativas de solución que se pueden brindar desde este sector de la economía solidaria?


Es hora de salir de los cocteles y celebraciones “cerradas” de unos pocos que se auto determinan dirigentes del mutualismo colombiano,  para estar al servicio de las grandes mayorías empobrecidas y excluidas de TODO en Colombia.

Mis viajes por el mundo

BUENOS AIRES