21 de enero de 2015

LA TEORÍA U. de Otto Scharmer

Conferencias, cursos y seminarios en Liderazgo: fungestar@gmail.com

ACCIÓN DEL LÍDER POLIVALENTE
Autor Fabio Alberto Cortés Guavita
Bogotá, Colombia
Parte primera de la obra ENTORNO NUCLEAR
1.4. LA TEORÍA U.


Según Otto Scharmer  “Planificamos y construimos el futuro a partir de lo que antes pensamos e hicimos, y en la medida que suponemos que surgirán situaciones similares a las anteriores, es desde esa hipotética situación que elaboramos nuevos escenarios”

Otto Scharmer le apuesta a una nueva forma de ver el mundo y de aprender a través de lo que denomina futuros emergentes. A partir del ahora intensificado abrir el mundo a una  nueva apertura, a partir de los “hallazgos” ve surgir el futuro. Tema discutible desde luego, pero que se toma aquí más que como un instrumento de diagnóstico para descubrir el contexto oculto del que nos habla la reinvención, que como una teoría propiamente dicha.

Desde tal perspectiva, el proceso U guiaría hacia la posibilidad de la “regeneración”, lo que bien puede ser la reinvención en su sentido más pragmático, es decir, cambiar la forma de pensar y de ver; para alcanzar los hallazgos, tomándolos como sinónimo del descubrir para alterar el contexto oculto de la reinvención.

Para él el liderazgo y las habilidades del ser van más allá de lo que hacen los líderes  Observa el liderazgo y las habilidades sociales más allá de lo que hacen o cómo lo hacen, penetrando en terrenos como el lugar desde el cual actúan los lideres priorizando la calidad en dicha atención. Es decir que el modelo se basa centralmente en el criterio según el cual la manera en que evolucionará una determinada situación depende sine que non de la atención que el ser preste a dicha situación y en determinado momento.

La metodología  planteada por Scharmer se conduce por tres fases a saber: percibir, presenciar y darse cuenta, cada una con sus particularidades  coadyuvantes del aprendizaje

Percibir Descubrir los paradigmas para superarlos así como los constructos mentales en los cuales se halla el ser  inmerso para ubicarlos en la realidad y ver el mundo como el total (holístico).Tomar conciencia del poder del ser (Empoderamiento) para trasformar la realidad dentro de una fronteras dadas por la responsabilidad más que por los juicos de valor. Ahora se debe tener en cuenta la escucha, como  el todo desde la perspectiva de los demás, abriéndose al conocimiento universal. 

Presenciar: Descubrir los conocimientos y el papel del ser en los sistemas en los cuales interactúa descubriendo la relación del individuo con, y en  el colectivo. Comprendiendo que el ser no es solo mente sino corazón y voluntad, trabajar la inteligencia emocional para profundizar todo los aspectos del conocimiento y la forma en que el ser se interrelaciona con las organizaciones de una manera totalmente abierta en todos sus sentidos. Invita entonces a dejar ir los paradigmas para surgir, para emerger y para reinventarse.  Y finalmente dejar venir con nuevos paradigmas viendo el todo y sintiéndose parte de él.

Darse cuenta: ya se sabe lo que hay que hacer, ahora se trata de responsabilizarse de sus propios actos y plasmar ese hacer en una visión de futuro, ya se descubrió como afrontar los problemas ahora hay que presentar soluciones siguiendo unos determinados pasos para hallar lo que en esta obra se llama la Utopía Superior a partir de la Doctrina Superior. Es poner al orden del día el bosquejo grande del empoderamiento, el cuadro grande: La visión. Seguidamente propone Scharmer crear prototipos a través de la experimentación para incorporar a la organización los resultados exitosos, generando espacios dinámicos: las partes del todo, las partes de la Visión.

Ahora, Scharmer conduce según su teoría a la necesidad de encontrar lo que denomina el punto ciego en diferentes aspectos de las organizaciones y de la vida del ser. Un punto de origen oculto, en el quien, (un lienzo en blanco)  que debe ser descubierto a través de un proceso (como pintar el cuadro) para hallar resultados (el cuadro pintado). Poner atención y actuar se convierte en la esencia a partir de una escucha planificada, principio compartido con el empoderamiento y con la forma de trabajar en equipo.

Su modelo U basa su proceso en 5 pasos que inician con la partícula  co, partícula que lleva implícita la participación del otro, la unión del trabajo en equipo, la coautoría de lo realizado  con una mirada holística desde el momento que habla del todo como esencia final del liderazgo.

1. Coiniciar. En equipo haciendo un alto en el camino para escuchar lo que dicen los demás, lo que dice el mundo, lo que dicen los mercados, lo que dice el yo interior, en fin, todo aquello que se deja pasar sin darle la importancia debida por estar pendientes de la acción repetitiva que no conduce a nada.

2. Cosentir. Sentir, percibir observar hasta la saturación. Aquí enfatiza el modelo en la caracterización del líder transformador para desarrollar la habilidad de sentir y percibir, es decir profundizar agudamente de manera colectiva.

3. Copresenciar. Hacer conexión con el origen, ir al lugar del silencio donde están ocultos los verdaderos deseos para que se deshaga de lo innecesario y pueda verse emerger lo necesario siempre actuando en equipo.

4. Cocrear. Haciendo prototipos de lo nuevo, probar las nuevas ideas, las nuevas alternativas para aprender a innovar de manera acertada. Anticipándose al futuro, con la capacidad del líder orientada a acertar en las soluciones a partir del trabajo en equipo, entrenando y observando siempre.

5. Coevolucionar. Realizar la incorporación al nuevo ecosistema dese la totalidad, de manera holística integrando de manera total y global la experiencia de los prototipos al ecosistema

Desde luego, Otto Scharmer va más allá de lo dicho hasta ahora. Plantea con base en el modelo del Iceberg  la necesidad de conectar el universo desde todas sus perspectivas y de fondo modelando una alternativa para hacer frente al cambio disruptivo que se impone cada día con mayor frecuencia.

Modelo que guía la experiencia de observación y contrastación del caos actual. Solamente en ese 10% del iceberg tiene visibilización la organización y allí en esa pequeña participación se encuentran todos los síntomas, la realidad del presente, mientras en el 90 % oculto bajo el nivel del agua está lo subyacente, las estructuras desconectadas de la realidad, desconexión que lleva implícita la falta de retroalimentación por el ruido físico y sicológico que no deja ver la inmensidad y realidad de lo oculto.

Las brechas de Scharmer, desde lo ecológico, lo social y lo espiritual del ser están dadas por tal desconexión. Todo un modelo disfuncional es causante del caos, pero a su vez lleva su contrario, si se hiciera la observación desde la dialéctica, es decir, lleva implícito un modelo de  solución al mismo caos.

BRECHA ECOLÓGICA. Según el autor la escalada masiva de destrucción del medio ambiente, la expoliación de los recursos no renovables, todo en aras del consumismo universal, llevan al planeta hacia el abismo irremediablemente catastrófico.

BRECHA SOCIAL. Más de dos mil quinientos millones de personas subsisten con menos de US $ 2 por día. Muchos han sido los intentos, tantos como los fracasos por dar solución a este mas, sin embargo se puede asegurar que no se encontrará solución hasta tanto no se reconecte el interés de la economía con el interés social, con el interés del ser humano.

BRECHA-ESPIRITUAL CULTURAL. Se manifiesta en el rápido crecimiento cifras sobre el agotamiento y la depresión, que representan la creciente brecha entre nuestras acciones y lo que realmente somos. Según la Organización Mundial de la Salud en 2000 murieron por suicidio más del doble de personas que en las guerras.


La anterior descripción, breve, de las brechas lleva a las conclusiones de la obra de Scharmer en el sentido de ver cómo conectar los modelos mentales, pensamientos y paradigmas  a la realidad al mundo, de lograr que las externalidades dejen de afectar terceros y sean positivos y conectar las estructuras de organización, comunicación y en general del ser humano con las organizaciones, si se logra se habrá alcanzado salvar al mundo.

MUTUALISMO, POBREZA Y ESTADO COLOMBIANO

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5. MUTUALISMO, POBREZA Y ESTADO COLOMBIANO
Serie Doctrina de la ayuda mutua
Por Fabio.  Alberto Cortés Guavita

Es necesario entrar en el análisis de otro tópico del tema, varias veces se ha mencionado que la Economía Solidaria está al servicio de los pobres, al respecto vale la pena citar aquí la obra de Vélez y Montoya, Mutualismo, una opción para el Desarrollo, según la cual definen las tendencias antropológicas y sociológicas de lo que se entiende por pobreza.

… Ambas (las tendencias) aceptan que la pobreza es carencia real de bienes o sentimientos de carencia, pero en la teoría clásica (sociológica) se enfatiza el calificativo moral de que (sic) la pobreza es un mal, una desgracia, un ser menos y que hay que luchar para acabarla. (Vélez & Montoya, 2001, pág. 16)

El contraste planteado por estos autores muestra como desde la perspectiva antropológica a la pobreza se le ve como algo existencial. “… es decir, que el carecer de bienes materiales no es ni bueno ni malo, es un simple dato que explica las experiencias vividas por las personas y que produce una manera determinada de mirar el mundo…” (Velez & Montoya, 2001, pág. 16)

Más adelante en su obra enfatizan su punto de vista en el sentido de mostrar como la tendencia antropológica tiene su importancia fundamentada en: “… analizar que no todo en la pobreza es malo y que hay que evaluar las consecuencias físicas, sicológicas y sociales que producen las carencias…” (Velez & Montoya, 2001, pág. 16)

Es relevante tomar en cuenta estos conceptos porque permiten ver que los pobres realmente necesitan de alternativas específicas para afrontar como resolver esas carencias y evitar su destrucción como seres humanos, pero dentro de su propio contexto.

Al respecto, en otras oportunidades he alertado acerca de la necesidad de encontrar en lo social y solidario una alternativa para resolver el problema de la carencia de bienes materiales desde la perspectiva solidaria y he afirmado que:

El neoliberalismo con su voracidad hace cada vez más difícil que los pobres resuelvan sus carencias, en el marco de su accionar que privilegia al capital por encima del ser, es por eso que la Economía Solidaria si puede ofrecer esas alternativas, con mucho más énfasis en el caso del mutualismo, que se constituye en torno a las necesidades básicas insatisfechas de los pobres y que por la esencia solidaria del modelo bien puede ser aplicado en sus dos acepciones actuales; desde la perspectiva de la social democracia que busca copar espacios dejados por el capitalismo salvaje y desde la óptica socialista que busca cambiar el modelo socioeconómico de manera radical.

Ahora, en materia de mutualismo propiamente dicho, es necesario entender la perspectiva legal en Colombia, este sub sector solidario se rige por el Decreto 1480 del año 1989. Para ver en detalle lo que es una Asociación mutualista, este decreto las define desde su naturaleza, como se vio anteriormente y esta naturaleza les permite de conformidad con el mismo decreto prestar servicios de carácter multiactivo según reza su artículo 43.

“Son prestaciones mutuales los servicios que otorguen las asociaciones mutuales para la satisfacción de necesidades de los asociados, mediante asistencia médica, farmacéutica, funeraria, subsidios, ahorro y crédito y actividades culturales, educativas, deportivas o turísticas, así como cualquier otra prestación dentro del ámbito de la seguridad social que tenga por fin la promoción y dignificación de la persona humana.” (Decreto 1480, 1989)

Una interpretación superficial estaría diciendo que estas organizaciones pueden prestar servicios en todas las ramas de la actividad socioeconómica, sin embargo el propio Estado ha discriminado dicha prestación de servicios en áreas como el trabajo asociado, al decir de Vélez y Montoya en su obra al criticar la falta de legislación oportuna para el mutualismo y el accionar de los entes gubernamentales.

Y por no existir para las mutuales una norma expresa se les ha impedido crear mutuales para el trabajo, como ocurrió en 1999 cuando el Dancoop (hoy Organizaciones Solidarias) de Medellín negó la personería jurídica a una mutual para el empleo… aduciendo que el empleo no hace parte de la seguridad social, explicación bastante forzada y con poca lógica, que por principio niega el concepto del acto solidario… (Velez & Montoya, 2001, pág. 170)

Estos temas no deberían generar controversia, por el contrario, cuando la legislación dice que los servicios del mutualismo se pueden prestar en el ámbito de la seguridad social en Colombia y se asegura que dicha seguridad social tiene por fin la promoción y dignificación de la persona, no podemos creer que exista sector vedado para la prestación de servicios en beneficio de las personas más desprotegidas y olvidadas del Estado, precisamente y con mayor énfasis en esas áreas de alta sensibilidad como lo son las de la seguridad social para atender las necesidades básicas insatisfechas del ser humano.

Una síntesis de los diferentes autores estudiados lleva a ver los principales aspectos del mutualismo desde la perspectiva conceptual. La ayuda mutua es un término que describe la cooperación, la reciprocidad y el trabajo en equipo, significa el intercambio solidario y voluntario de recursos, habilidades y servicios por un beneficio mutuo entre las partes. El apoyo mutuo busca que el objeto de la cooperación sea beneficiar a los individuos que se ayudan entre sí para hacer frente y superar los riesgos eventuales satisfaciendo las necesidades básicas de los seres humanos.

La ayuda muta es entonces la capacidad de actuación unitaria de los miembros de una colectividad o grupo social. Término que denota un alto grado de integración y estabilidad interna, es la adhesión ilimitada y total a una causa, situación o circunstancia, que implica asumir y compartir por ella beneficios y riesgos: eso es Solidaridad.
Ya desde el punto de vista organizacional y legal una Asociación Mutual es una persona jurídica de Derecho Privado, sin ánimo de lucro, constituida libremente por personas naturales y jurídicas inspiradas en la ayuda mutua y la solidaridad, regida por el Decreto Ley 1480 de 1989 y las disposiciones del Derecho Colombiano, los principios mutualistas, el estatuto y los reglamentos.

La base de la Asociación Mutual son sus asociados, es decir, las personas naturales o jurídicas previstas por la Ley, que cumplan con las condiciones y requisitos que señala el Estatuto y que adquieren su calidad de asociados quienes estén debidamente inscritos en el registro social. Se entenderá adquirida la calidad de asociado, a partir de la fecha en que el interesado sea aceptado por la Junta Directiva.

La principal característica de las mutuales es el Fondo Mutual Social que es una protección mutual en la cual los asociados asumen mutuamente sus propios riesgos y existe un convenio o contrato de asociación del cual emana la obligación de contribuir económicamente con la periodicidad que ordena el estatuto y concede el derecho a recibir auxilios con esa misma periodicidad.

Esta protección mutual supone la contraprestación total del riesgo hasta la concurrencia del fondo, es decir, el fondo mutual responderá hasta el monto total del mismo y se crea con contribución directa de los asociados a la mutual y afiliados al fondo o también con recursos del resultado del ejercicio anual de la entidad. Su incremento deberá ser fruto de la contribución directa del asociado, del rendimiento de sus propias actividades o de lo autorizado por la asamblea general.

Estas entidades se rigen por el Acuerdo Social o Acuerdo Mutualista que es un convenio que firman los asociados y la Mutual para ingresar a la entidad y que obliga al cumplimento entre las partes. El número de participantes es variable e ilimitado. En este acuerdo se pactan las contribuciones a efectuar por parte del asociado.

A diferencia de las cooperativas que tienen un aporte que es propiedad del asociado en la mutual existen las contribuciones que son las cuotas, pagadas en dinero trabajo o especie, a las cuáles se comprometen los asociados y que son pagadas al momento del ingreso y posteriormente con una periodicidad mensual; estas contribuciones dan derechos a recibir los servicios mutualistas.

Otro aspecto relevante es que en Colombia el mutualismo nació y se desarrolló sin una legislación que lo reglamentara y le diera vida jurídica, solamente hasta el año 1988 la Ley 79 le da un “oculto” reconocimiento pues esta es la Ley marco del cooperativismo. De allí se desprendió el Decreto 1480 de 1989 en el cual se dejaron plasmados unos principios que son más una copia del cooperativismo que la esencia del mutualismo:

Artículo 3. Características. Toda Asociación Mutual debe reunir las siguientes características:

1. Que funcione de conformidad con los principios de autonomía, adhesión voluntaria, participación democrática, neutralidad política, religiosa, ideológica y racial, solidaridad, ayuda mutua e integración
2. Que establezca contribuciones económicas a sus asociados para la prestación de los servicios.
3. Que el patrimonio y el número de asociados sea variable e ilimitado.
4. Que realice permanentemente actividades de educación mutual.
5. Que garantice la igualdad de derechos y obligaciones de los asociados.
6. Que establezca la no devolución de las contribuciones de los asociados y la irrepartibilidad del remanente patrimonial en caso de liquidación.
7. Que su duración sea indefinida.
8. Que promueva la participación e integración con otras entidades que tengan por fin promover el desarrollo integral del hombre. (Decreto 1481, 1989)

Los principios están relegados dentro de las características, no se separa lo conceptual, lo normativo, lo doctrinario se toma como una característica, se relega a un segundo plano, no se prioriza como ocurre en legislaciones de otros países, esto quizá pueda pesar en el desarrollo de este sector ya que la mayoría de sus dirigentes lo toman simplemente así, como una característica más y no como la esencia, el fin último de la mutualidad, partiendo de la ayuda mutua como su precepto máximo.



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