24 de enero de 2015

GÉNESIS DEL COLECTIVISMO MUTUALISTA

Conferencias, cursos y seminarios en Liderazgo: fungestar@gmail.com
MEMORIAS DEL MUTUALISMO COLOMBIANO
3.  GÉNESIS DEL COLECTIVISMO MUTUALISTA
Autor. Fabio Alberto Cortés Guavita



Visto el papel de la ideología mutualista, de la esencia de la ayuda mutua como la génesis doctrinaria ya desde la naturaleza propia de la ayuda mutua, ya desde la doctrina anarquista, entramos a ver ahora como se conformaron esas primeras organizaciones, de un lado como asociaciones de personas y de otro como asociaciones de tipo gremial, amén de la aplicación dada por el hombre en la búsqueda de servicios de salud y el rol de los trabajadores como fin de la organización.

3.1. PRIMERAS ORGANIZACIONES MUTUALISTAS

La filosofía y la práctica mutualista inspiraron durante la época de la revolución industrial el surgimiento de las ideas socialistas, del cooperativismo y del sindicalismo.

Las enfermedades, las tragedias y la muerte han llevado al hombre a asociarse, a solidarizarse con el otro, a ayudarse mutuamente. Por esa razón, los agricultores de las riberas del río Nilo en Egipto, en el año 3.000 antes de Cristo, se unieron para ayudarse en las inundaciones periódicas causadas por el río. Esta organización es el antecedente histórico más antiguo que se tiene del mutualismo y de las diferentes formas de economía solidaria que luego ideó la humanidad.

En la antigua Grecia los artesanos se agruparon con el fin de prestarse servicios de tipo económico, social, religioso, dentro de los cuales se incluían los funerarios y los seguros. En Roma, surgieron los "Collegios o Fraternidades" con carácter religioso, que defendían los intereses de las viudas de los mercenarios, que morían en las guerras.

También en Roma se conformaron organizaciones cuyos fines eran los de prestar ayuda a los afiliados, ante riesgos de enfermedad y muerte. Grupos que se regían por estatutos y ordenanzas en los cuales se establecía el régimen y el gobierno, especificándose cargos similares a los que hoy conocemos como de presidente, tesorero y otros. Se estipulaba que si por algún motivo se disolvía la organización, los bienes que tuvieran pasaban al Estado y no podían ser distribuidos entre los afiliados, siendo esto el antecedente de lo que hoy se conoce como organización sin ánimo de lucro.

En Europa aparece durante la edad media, la guilda (de origen alemán), agrupaciones de comerciantes y artesanos con fines cívicos y de ayuda mutua, inspirados en el principio de la solidaridad. Entre los siglos XV y XVIII, estas asociaciones tuvieron como objetivos el apoyo, el socorro a las personas con dificultades y la defensa de los intereses gremiales, al igual que cumplían funciones de capacitación.

En España aparecieron las "COFRADÍAS"(asociación piadosa), cuyo objetivo era la ayuda mutua. Durante el siglo XVIII fueron sustituidas por los MONTEPÍOS de origen italiano, que prácticamente eran bancos de caridad, citan los historiadores el año 1900:

"... esa fecha no constituye un principio sino, al contrario, algo similar al punto de convergencia del internacionalismo social que se desarrolla durante la segunda mitad del siglo XIX y de la reunión, en cada país, de sociedades de socorros mutuos o de otros tipos de cajas de enfermedad con vista a formar federaciones regionales y, mas tarde, nacionales"[1]

En el contexto europeo se ve entonces, como las organizaciones mutuales toman unas veces la base religiosa y se denominan cofradías, otras la base es económica y reciben el nombre de gremios o corporaciones, y en otros caso se toma lo social y se habla de compañerismo. La filosofía y la práctica mutualista inspiraron durante la época de la revolución industrial el surgimiento de las ideas socialistas, del cooperativismo y del sindicalismo y más tarde propiciaron las políticas de seguridad social que han puesto en práctica los estados. Por ello, se puede afirmar, que el mutualismo es el origen común que tienen todas las formas de economía solidaria que hoy existen.

Durante la segunda mitad del siglo XIX, en Europa se identifican al menos tres tipos de cajas de enfermedad, al decir de la obra Liber Memorialis.

"Las de origen obrero, frecuentemente con una base profesional (tronco común con los sindicatos), Las que han sido creadas por la patronal dentro de cada empresa, Las que poseen base local, creadas una veces por burgueses filántropos, otras veces por el clero parroquial, pero también por autoridades municipales...".

Cada una de estas formas desarrolla unas relaciones con las autoridades públicas, de acuerdo con su origen, y desde luego son las primeras las que llegarán a formar una verdadera base del movimiento mutualista.

Lo que caracteriza este movimiento mutualista es la forma mediante la que se desea responder a la creciente falta de seguridad de la clase obrera. La ineluctable extensión del sistema de salarios, la insuficiente remuneración de los obreros, el hecho de que estas remuneraciones no se adapten a las crisis y a las fluctuaciones monetarias y, por último, el carácter aleatorio del acceso al trabajo hunde la clase obrera en la miseria. Lo importante del mutualismo europeo es que presenta verdaderas soluciones a los problemas de los obreros, dando inicio a lo que más tarde se conocerá como el seguro obligatorio, baste recordar al canciller Bismarck en Alemania quien es el propulsor de este tipo de seguro, así mismo la historia muestra un desarrollo paralelo del mutualismo con el desarrollo de la previsión individual y las relaciones de este con el ahorro y las compañías comerciales de seguros, como lo afirma Patricia Toucas en su obra: "Historia de la Mutualidad”[2] y los seguros" en el año 1998 en París.

Así se llega a los principios de la organización internacional cuando en el mes de junio, del 6 al 10, del año 1900, con el nacimiento del nuevo siglo se realiza el Primer Congreso internacional de la Mutualidad en París, por convocatoria del mutualismo francés y con presencia de 13 países, dedicándose por entero a la lucha por la seguridad social en el viejo continente, con sus logros y fracasos, avances y retrocesos propios del movimiento en gestación, se llega al mes de enero de 1950 cuando se decide crear la Asociación Internacional de la Mutualidad, AIM.

Seguramente la historia de la AIM como primera organización internacional está enriquecida con múltiples Congresos y desarrollo de trabajos en torno a la mutualidad, sin embargo para efecto de esta reseña se toman como núcleos importantes de su aporte al Mundo de la mutualidad; los estudios realizados por comisiones de trabajo en torno a dos temas concretos como son: Los Trabajadores Independientes y el Espíritu de la Mutualidad por considerarlos de importancia para las pretensiones de un trabajo profundo que iniciaremos en la siguiente entrega.




[1] AIM. Asociación Internacional de la Mutualidad. Liber Memorialis, Bruselas marzo de 2000. p.11
[2] TOUCAS Patricia. "Historia de la Mutualidad y los seguros" 1998. París.
Publicar un comentario

Mis viajes por el mundo

BUENOS AIRES