12 de noviembre de 2013

HISTORIA DEL MUTUALISMO COLOMBIANO. 2. La ayuda mutua en la etapa medieval .

Conferencias, cursos y seminarios en Liderazgo: fungestar@gmail.com 
Origen, desarrollo y actualidad del Mutualismo y de las Asociaciones Mutuales en Colombia.

Por FABIO ALBERTO CORTÉS GUAVITA.  
Cada semana un nuevo Capítulo de la historia del mutualismo Colombiano.

Siguiendo los planteamientos de Kropotkin, “… cuanto más conocemos la ciudad medieval, tanto más nos convencemos de que no era una simple organización política para la protección de ciertas libertades políticas.”

Se ve una práctica mucho más grande que lo que se dio en la comunidad aldeana la unión que se daba con fines de ayuda mutua, de apoyo mutuo, tanto para la producción como para el consumo y en general para el desarrollo de la vida en sociedad

 “… sin imponer a los hombres, por ello, los grillos del Estado, sino, por el contrario, dejando plena libertad a la manifestación del genio creador de cada grupo individual de hombres en el campo de las artes, de los oficios, de la ciencia, del comercio y de la organización política” al decir de Kropotkin.

Donde quiera que pongamos la vista nos encontramos con un mismo estilo de organización federativo “de pequeñas comunas o parroquias o guildas; los mismos "suburbios" alrededor de la "ciudad" madre”. Desde la perspectiva de la democracia se encuentra siempre la misma asamblea popular; los mismos signos exteriores de independencia, todo ello unificado más de lo que se pudiera pensar

El protector (defensor) de la ciudad bajo distintas denominaciones, y distintos ropajes, representa a una misma autoridad defendiendo los mismos intereses; el abastecimiento de víveres, el trabajo, el comercio, están organizados en las mismas líneas generales: el apoyo mutuo para desarrollar todas las actividades.

Las guerras y las diputas territoriales marcaron el devenir de aquellas épocas en las cuales pareciera darse la razón a quienes afirman que el hombre esta hecho para la guerra, sin embrago, la corriente de ayuda y apoyo mutuo no se apagó en las masas, y su fluidez se da posterior a la derrota sufrida por las ciudades libres, velozmente renace, con más ímpetu y fuerza que antes el llamado comunista de los primeros voceros de la reforma y persiste aún más después de la decepción de las masas que ven una vez más truncado el deseo de construir una nueva vida.

La tendencia de los seres humanos a recurrir siempre a la ayuda mutua como esencia de su actuar se origina en el mismo momento de la aparición del hombre sobre la faz de la tierra, y está tan íntimamente ligado a su desarrollo que a pesar de las sucesos de la humanidad se conserva hasta nuestros días de manera manifiesta en todos los actores.

Esta tendencia desplego su accionar con mayor ímpetu en los periodos de paz y bienestar por obvias razones en cuanto a situaciones de carácter represivo causadas por el mismo hombre, lo destacable es que cuando la calamidad flagela al ser humano desde las guerras y países enteros fueron devastados, el hambre llevaba a la muerte a poblaciones enteras y que decir cuando era el yugo del poder quien esclavizaba más se reforzaba el criterio de la ayuda mutua fundamentalmente. y allí radica el origen de la mutualidad, entre los más pobres.

Dejemos que sea el propio Kropotkin, con sus palabras quien cierre este capítulo.

“… cada vez que la humanidad tenía que elaborar una nueva organización social, adaptada a una nueva fase de su desarrollo, el genio creador del hombre siempre extraía la inspiración y los elementos para un nuevo adelanto en el camino del progreso, de la misma inclinación, eternamente viva, a la ayuda mutua.”

Y le d una vital importancia a la ayuda mutua cuando la considera fuente de inspiración porque “Todas las nuevas doctrinas morales y las nuevas religiones provienen de la misma fuente. De modo que el progreso moral del género humano, si lo consideramos desde un punto de vista amplio, constituye una extensión gradual de los principios de la ayuda mutua, desde el clan primitivo, a la nación y a la unión de pueblos, es decir, a las agrupaciones de tribus v hombres, más y más amplia, hasta que por último estos principios abarquen a toda la humanidad sin distinciones de creencias, lenguas y razas.”

Próxima entrega “La ayuda mutua en la sociedad moderna”

FOMENTO AL COOPERATIVISMO YA

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Según la Organización de las Naciones Unidas, se ha reconocido la importancia de las cooperativas como asociaciones y empresas por medio de las cuales los ciudadanos pueden mejorar eficazmente su vida y al mismo tiempo contribuir al progreso económico, social, cultural y político de la comunidad y la nación.

En este contexto, es imprescindible poner de manifiesto la importancia de las sociedades cooperativas como medio para contribuir al desarrollo sostenible, en la medida que su actividad se fundamenta en la utilización de recursos propios de cada región y por su naturaleza económico-social para la creación de nuevos empleos
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El elemento común y esencial de las cooperativas, consiste en la asociación de personas y no de capitales, que es por su parte, el elemento distintivo de las sociedades anónimas. En la cooperativa importa el trabajo aportado, su lugar del dinero, representado por las acciones. Consecuentemente, en una cooperativa, el valor fundamental está identificado con el propio cooperativista, en contraposición a la absolutización de las utilidades
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Las cooperativas no son un medio para que el trabajador “se explote a sí mismo”. La explotación se produce cuando la riqueza generada por el trabajo deja de pertenecerle al trabajador, pero cuando esa riqueza obtenida es distribuida proporcionalmente a los esfuerzos aportados por el mismo trabajador, entonces el concepto de explotación pierde su significado, en tanto que lo puesto en práctica es un principio de equidad, completamente ajeno al trabajo no retribuido.

Por otra parte, la cooperativa es una unidad integral que utiliza la democracia en la adopción de decisiones respecto a lo que debe hacerse, cómo debe hacerse, cómo debe distribuirse y cómo creer. Hay, por supuesto, problemas de número en la realización de asambleas y adopción de acuerdos. Sin embargo, son dificultades de método que en nada afectan el hecho de que la cooperativa es una expresión concreta de democracia económica y social. En la cooperativa lo que no es permisible es no participar. La exclusión es totalmente opuesta a su naturaleza misma.

Julio Boltvinik, citando a David Schweickart escribe que la democracia económica tiene como uno de sus componentes, “la democracia en el lugar de trabajo, que reemplaza la institución del trabajo asalariado (y donde) las empresas se conciben como comunidades, no como mercancías. El consejo de los trabajadores, órgano electo por los trabajadores (cada persona un voto), nombra a la gerencia a la que se otorga un importante grado de autonomía, con la obligación de rendir cuentas, los trabajadores no reciben un salario sino participan en las ganancias de la empresa”

Pareciera que el modelo de democracia económica propuesto por el profesor Schweickart, está inspirado en los principios básicos del cooperativismo, agregando, de acuerdo a lo escrito por Boltvinik, que “esta es una lección positiva de muchos experimentos recientes en formas alternativas de organización del lugar de trabajo. Hay miles de empresas exitosas administradas por trabajadores en todo el mundo que han sido estudiadas y, no existe ningún estudio que muestre que el modelo autoritario es superar al democrático”.

De todo ello pueden desprenderse dos grandes conclusiones: En primer lugar, las cooperativas como forma de empresa social, constituyen una alternativa de organización para el trabajo y la distribución equitativa de los bienes y servicios producidos, sin cancelar el crecimiento constante de la productividad y el empleo. Garantizan el mercado interno, evitando las crisis por sobre-endeudamiento de la población trabajadora, que al disminuir su poder de compra, acuden al crédito, que termina por volverlos insolventes.

En segundo lugar, es necesario destacar que en una sociedad democrática, sus prácticas tendrían que cubrir el conjunto de las actividades tanto económicas y sociales, como políticas y culturales.

Son compresibles las embestidas contra las empresas sociales, en particular las cooperativas, por parte de un sistema que hace de la competencia, el lucro individual, el autoritarismo y la explotación de los trabajadores, las palancas del crecimiento, para otorgar abundancia a unos cuantos mientras hunde en la pobreza y miseria a las grandes mayorías.


Por eso es importante que en Michoacán se tenga visión e imaginación para encontrar las alternativas al desarrollo del estado con opciones diferentes demostrando la posibilidad real para trabajar y existir. 

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