8 de agosto de 2013

SOLIDARIDAD CONTRACTUAL. Veredicto 16

SEMINARIOS Y CAPACITACIÓN EN ECONOMÍA SOLIDARIA Y LIDERAZGO fungestar@gmail.com
 AUTOR: FABIO ALBERTO CORTÉS GUAVITA *
LA DEFENSA Y PUESTA EN PRÁCTICA DEL PRINCIPIO DE LA SOLIDARIDAD Y DE LA RESPONSABILIDAD

Las cooperativas grandes bien podrían ejercer esta solidaridad contractual desde sus grandes fondos de solidaridad y hacer efectiva la integración social y solidaria que tanta falta hace a los más desprotegidos. Fabio Alberto Cortés Guavita.

Este principio debe entenderse de manera integral, es decir, la solidaridad implica responsabilidad y esta engendra la solidaridad. Las personas buscan el apoyo asociativo para resolver conflictos, problemas y estos no pueden quedar ocultos en el ejercicio de la solidaridad, eso no sería responsable con la sociedad.

En este contexto la empresa social y solidaria debe responder a exigencias internas y externas, las primeras de su propia estructura y objetivo y las segundas de los ideales de los asociados. Esto se tiene que integrar de manera solidaria y contractual. El postulado de la igualdad entre los seres humanos plantea como una unidad riesgosa y protectora dos aspectos de aparente contradicción; la competencia y la solidaridad, pero, si tomamos esta última en le sentido contractual comunitaria podríamos aplicar la competencia entendida no como la voracidad del los postulados neoliberales sino como la forma de superarse en armonía y ayuda mutua

La solidaridad protectora vista como una relación contractual que se resuelve, necesariamente, en la división del trabajo es algo totalmente racional en una empresa solidaria, entendida como lo decía Emile Durkheim en su obra La División del Trabajo Social, como una parte del derecho y a su vez una parte del la solidaridad orgánica. Las relaciones de la división del trabajo en la solidaridad deben tener forma jurídica, eso es el acuerdo solidario devenido del criterio del acto cooperativo ampliándolo al espectro de todo lo social y solidario, para el caso colombiano.

Retomado el pensamiento de Durkheim no se puede aceptar que toda relación social se reduce a un contrato pues sería desconocer todo lo que debe darse al interior de la organización y al manejo de unas relaciones que deben tener al ser humano por encima del capital económico. Pero si podríamos hablar de un consensus de un cierto género que se expresa en los contratos y que representaría para los asociados un factor importante del consensus general. Esto si se tienen en cuenta que la sociedad, la comunidad inmersa en las entidades sociales y solidarias debe resguardar la solidaridad contractual ubicándola, hasta donde sea posible, al abrigo de todo lo que pueda perturbarla.

La responsabilidad del estado para pagar su deuda social, partiría entonces entender que la solidaridad tienen momentos o instancias y que el primero de ellos es la caridad, cuando las condiciones de extrema pobreza en nuestro país no permiten romper el círculo vicioso al no poder adelantar un emprendimiento porque no hay capital semilla, y no poder trabajar por falta de ese emprendimiento. Ahora bien, que no se haga por caridad, sino con la posibilidad real de créditos blandos, de donaciones, de formas de inversión social y de apoyo real a los más pobres que no pueden siquiera pensar en su ingreso a una cooperativa u otra forma solidaria por que no cuentan con un empleo estable, o peor aún, son la gran mayoría de desempleados calificados como trabajadores independientes para efectos de cotizar al régimen de salud contributivo, peor aún, son los que están clasificados en el régimen subsidiado.

La solidaridad contractual nos da la posibilidad de encontrar soluciones para las entidades sociales y solidarias, que, como el caso de las mutuales trabajan con paupérrimos recursos económicos. Las cooperativas grandes bien podrían ejercer esta solidaridad contractual desde sus grandes fondos de solidaridad y hacer efectiva la integración social y solidaria que tanta falta hace a los más desprotegidos.

EDITORIAL SOLDEAMÉRICA. El enemigo que no nos deja liderar

SEMINARIOS Y CAPACITACIÓN EN ECONOMÍA SOLIDARIA Y LIDERAZGO fungestar@gmail.com
Por Fabio Alberto Cortés Guavita*
“… es necesario entender que el enemigo más grande que tenemos somos nosotros mismos cuando nos sentimos cuestionados por los demás y lo primero que pensamos es dar marcha atrás por el temor que se nos infundirá, allí es donde deben salir a relucir todos los valores del Líder Polivalente planteado en este estudio” Fabio Alberto Cortés Guavita.
Se ha fracasado en muchas partes por algo que está más allá del cambio progresivo, es decir, este no basta, ¿Por qué?
Por cuanto ese contexto creado por las experiencias de los lideres y la interpretación que hacen de todo lo que ocurre en rededor de su liderazgo los ha llevado a interpretaciones equivocadas del pasado y determina toda su cultura de comportamiento. Aquí surge la necesidad de reinventar que se ha mencionado anteriormente en este estudio.
Hay que sacar a la luz el pasado escondido, ese que no nos permite reconocer los errores que se han venido cometiendo durante años de acumular experticias, no basta con eso. Si lo que se esta amenazando es el propio espacio de trabajo del líder, su supervivencia, su manera de vivir y de sostenerse en el mundo, es necesario recapitular de manera seria
Insistir y persistir en algo sin la lógica del devenir del mundo lo lleva a estrellare con el muro infranqueable de la obstinación, hay que darle valor al contexto y reexaminarlo constantemente para poder entender el proceso de la reinvención.
Pues bien, ese contexto entonces hay que diagnosticarlo, analizarlo e intervenirlo aplicándole nuevas estrategias, de ese hablaremos en el siguiente capítulo al referirnos al nuevo contexto, al contexto reinventado. En este momento vamos a enfatizar en el contexto actual, en el de ese pasado que es necesario sacar a la luz para una reexaminación, evaluación y critica.
¿Cuáles son las ideas que nos han llevado a la situación caótica que vivimos, cuales son las normas que guían el accionar cotidiano y cuales los valores que nos conducen?
Partamos de las ideas como conceptos de vida, aquello que nos hace actuar de una determinada manera. Unas ideas que poco a poco fueron permeadas por las ideas del narcotráfico (o antes de él), del enriquecimiento ilícito, de las coimas o prebendas. Esas ideas incubaron desde luego unos nuevos “valores” o antivalores en el pensamiento de los líderes del país. La “norma” fue cambiada, ahora cuando a una persona se le nombra en un cargo oficial o privado, lo que se busca de manera inmediata es el enriquecimiento, ya no hay respeto por la ética personal ni empresarial, se dice que todo tiene precio, afortunadamente aún quedamos quienes a toda costa defendemos, vivimos y morimos con nuestras ideas y valores bien cimentados, modificadas seguramente en lo que hace referencia a las prioridades y al paso del tiempo, pero afianzados y permitiéndonos escribir sobre estos temas sin el temor de tener “rabo de paja” como la gran mayoría
Para dar una idea de hasta donde ha llegado el liderazgo en este país voy a citar de manera textual unas frases escritas por el periodista Alberto Aguirre (1) en la Revista Cromos el día 3 de mayo de 2002 refiriéndose a los antioqueños y el narcotráfico:
“... pongan a Santo Tomás a que diga en determinado caso en donde terminó la habilidad comercial y comenzó el engaño y verán que se les queda pensando. Es al revés: los narcos no son causa, sino efecto. Si en Antioquia brota la mafia, con sus capos, sus cómplices, sus sicarios y sus socios encubiertos de la alta sociedad, es porque había allí un pueblo carcomido por la gula, la hipocresía y la sordidez”
Esta descripción muestra como la gente y sus líderes están carcomidos por los antivalores y fueron presa fácil, o mejor aún, como afirma Acuña, efecto que se torna en causa fácil para aumentar la descomposición social de nuestro país y de la contextualización de los líderes y su acción. Es indispensable que los líderes se reinventen para poder dar el paso necesario de la reinvención del mundo.
“El trayecto para reinventarte a ti y a tu empresa no es tan malo como dicen; es aún peor”(2)
No esperemos que las cosas van a ser más fáciles, el enfrentarse con sus propios fantasmas del pasado es hacer una logoterapia para olvidar todo lo mal hecho y retomar con nuevos bríos el futuro, entonces el camino no será fácil. La travesía de la reinvención es una verdadera odisea en la cual tendremos tantos enemigos como personas conozcamos.
También es necesario entender que el enemigo más grande que tenemos somos nosotros mismos cuando nos sentimos cuestionados por los demás y lo primero que pensamos es dar marcha atrás por el temor que se nos infundirá, allí es donde deben salir a relucir todos los valores del Líder Polivalente planteado en este estudio. Solamente así se podrá vencer y alcanzar el éxito en el futuro, que es hoy.
Hagamos un alto en el camino para ver unas frases o pensamientos de Miguel Ángel Cornejo (3)
“Las personas que tienen éxito saben que hay que pagar una colegiatura; cada vez que intentan algo saben que corren el riesgo del “fracaso”, el cual, por supuesto, trae sufrimiento; implica desandar el camino, es una colegiatura alta, pero ellos no se quedan contemplando las heridas, no se entretienen en la vida pensando en todo el dolor que han padecido; contraatacan y desafían el futuro”
“¿Cuál es la diferencia entre logoterapia y psiquiatría? En la psiquiatría lo sientan a uno en un diván y lo escuchan horas y horas recordando sus traumas; en la logoterapia hacen que se siente derecho y le dicen lo que tiene que hacer aquí y ahora. El objetivo de la logoterapia es olvidar lo que pasó; nada se remedia con estancarnos en episodios pasados de nuestra vida. Se trata sencillamente de no recordarlo y empezar a construir a partir de ese momento”
Esa invitación de Cornejo no es otra que la hipótesis de esta obra la necesidad de reinventar el mundo, las organizaciones y el ser a partir de retomar valores esenciales de la cotidianidad en un marco de verdadera innovación y creatividad llevadas a su máxima expresión: la reinvención.
El contexto visto de la manera que esta planteado en los acápites anteriores nos lleva a la conclusión de que el entorno del ser dado por sus propias convicciones, sus ideas como motores que impulsan la acción, con normas que inviten y sean paradigma de la indicación y no de la prohibición en un marco de valores de reputación ética y moral debe ser entonces reexaminado, diagnosticado e intervenido de manera brutal si se quiere, pero no se puede continuar inmerso en un mar de incertidumbre y desconcierto tratando de encontrar respuestas que están más allá de lo que las teorías del cambio han enseñado hasta hoy.
(1) AGUIRRE, Alberto. Los Antioqueños. Columna de opinión “La Lengua” aparecida en Revista Cromos de mayo 3 de 2002. Para una mayor comprensión y contextualización de lo que dice el citado autor, en el apéndice se transcribe totalmente las Comuna citada.
(2) GOSS, Tracy y otros. Op, cit, p. 111. Cita que hacen los autores de la frase de Mort Meyerson, presidente de Perot Systems una empresa de sistemas que coopera en muchos proyectos de reinvención empresarial.
(3) CORNEJO Y ROSADO, Miguel Ángel. Conferencia “Una Nueva Generación de empresarios. Bogotá Colombia. Octubre 9 de 2006

* Gerente de la Asociación BANCAMUTUAL Colombiana

20. LAS MUTUALES SI SON EMPRESAS, ASÍ EL GOBIERNO Y LOS MUTUALISTAS COLOMBIANOS NO LO SEPAN

SEMINARIOS Y CAPACITACIÓN EN ECONOMÍA SOLIDARIA Y LIDERAZGO fungestar@gmail.com
Conferencias, cursos y seminarios en Liderazgo: fungestar@gmail.com 
VEINTEAVA entrega del ensayo: ASOCIACIONES MUTUALES. ¿SERÁ EL MUTUALISMO COLOMBIANO UNA ALTERNATIVA REAL PARA LOS SECTORES POBRES Este ensayo del Autor FABIO ALBERTO CORTÉS GUAVITA*
Se está publicado semanalmente los días jueves por capítulos para su colección.

¿La asociación mutual una empresa solidaria? Si eso es cierto ¿Cuáles son sus ámbitos de trabajo? La respuesta se encuentra en la legislación, sin embargo tomado criterios de autores como Azucena Vélez y Gonzalo Pérez Valencia se encuentran serios cuestionamientos al rol del Estado y los gobiernos de turno cuando se demuestra que los funcionarios del Estado, en este caso del Dansocial, (Hoy oficina de organizaciones Solidarias del ministerio del trabajo) entidad de Fomento de la Economía Solidaria y la Superintendencia de Economía Solidaria, Supersolidaria, ponen en tela de juicio el criterio de la empresarialidad que reclaman no solo los autores mencionados sino también hacen eco muchos de los mutualistas que no se resignan a ver desaparecer, sin el derecho a la defensa, este modelo solidario.

En primer término vale la pena citar textualmente las normas principales que rigen el mutualismo para entender que
dichas entidades si son Empresas Solidarias. Las actividades realizadas por las asociaciones mutuales se encuentran reguladas por la Ley 79 de 1988, articulo 131 que concedió facultades extraordinarias al ejecutivo para regular la creación y funcionamiento de las asociaciones mutuales; el Decreto 1480 de 1989 que determina la, naturaleza, características, constitución, regímenes interno, de responsabilidad y sanciones y se dictan medidas para el fomento de los las asociaciones mutuales; y la Ley 454 de 1998 que determina el marco conceptual que regula la Economía Solidaria. Como se citó anteriormente “Las asociaciones mutuales son personas jurídicas de derecho privado, sin ánimo de lucro… para satisfacer sus necesidades mediante la prestación de servicios de seguridad social” (Decreto 1480, 1989)

Ahora, en lo referente a la prestación de servicios, es decir al quehacer de las mutuales para sus asociados y más aún para terceros, dice el mencionado Decreto 1480 en su artículo 43:

Son prestaciones mutuales los servicios que otorguen las asociaciones mutuales para la satisfacción de necesidades de los asociados, mediante asistencia médica, farmacéutica, funeraria, subsidios, ahorro y crédito y actividades culturales, educativas, deportivas o turísticas, así como cualquier otra prestación dentro del ámbito de la seguridad social que tenga por fin la promoción y dignificación de la persona humana. (Decreto 1480, 1989)

Parágrafo. Las asociaciones mutuales prestarán sus servicios preferencialmente a los asociados y a sus beneficiarios cuando lo contemplen sus estatutos. De acuerdo con éstos podrán extenderlos al público no afiliado, siempre en razón del interés social o del bienestar colectivo.

Es decir, el espectro de trabajo de las mutuales en Colombia es bastante amplio y de carácter multiactiva, hay quienes piensan que estas no son actividades empresariales y quienes aseguran todo lo contrario, entre ellos los autores citados en este estudio y con mayor énfasis es mi criterio y el de COLOMBIAMUTUAL ¡somos empresas asociativas mutualistas!

La mayor claridad al respecto la da la propia legislación cuando en el año 1998, más exactamente el 4 de agosto se promulgó la Ley 454 para determinar de manera taxativa el marco legal de la Economía Solidaria en Colombia, al respecto dice en su artículo segundo:

Ley 454 de 1998, (agosto 4) por la cual se determina el marco conceptual que regula la Economía Solidaria… Artículo 2º. Definición. Para efectos de la presente ley denomínase Economía Solidaria al sistema socioeconómico, cultural y ambiental conformado por el conjunto de fuerzas sociales organizadas en formas asociativas identificadas por prácticas autogestionarias solidarias, democráticas y humanistas, sin ánimo de lucro para el desarrollo integral del ser humano como sujeto, actor y fin de la economía. (Ley 454, 1998)

Están claramente definidos los criterios bajo los cuales se entienden las organizaciones solidarias y se resalta su principal principio al enfatizar que es el ser humano su esencia, su razón de ser. Seguidamente se caracterizan tales entidades.

Artículo 6º. Características de las organizaciones de Economía Solidaria. Son sujetos de la presente ley las personas jurídicas organizadas para realizar actividades sin ánimo de lucro, en las cuales los trabajadores o los usuarios según el caso, son simultáneamente sus portantes y gestores, creadas con el objeto de producir, distribuir y consumir conjunta y eficientemente, bienes y servicios para satisfacer las necesidades de sus miembros y al desarrollo de obras de servicio a la comunidad en general, observando en su funcionamiento las siguientes características: 1. Estar organizada como empresa que contemple en su objeto social, el ejercicio de una actividad socioeconómica, tendiente a satisfacer necesidades de sus asociados y el desarrollo de obras de servicio comunitario… (Subrayado fuera de texto) (Ley 454, 1998)

Se resalta lo esencial del artículo y la principal característica estar organizadas como empresas, taxativamente no hay lugar a equívocos dura es la ley pero es la ley podrá decir un jurisconsulto. La ley dice que son empresas, entonces lo son y esto se puede afirmar al leer y entender el parágrafo de este mismo artículo.

Parágrafo 2º. Tienen el carácter de organizaciones solidarias entre otras: cooperativas, los organismos de segundo y tercer grado que agrupen cooperativas u otras formas asociativas solidarias de propiedad, las instituciones auxiliares de la Economía Solidaria, las empresas comunitarias, las empresas solidarias de salud, las precooperativas, los fondos de empleados, las asociaciones mutualistas, (subrayado fuera de texto) las empresas de servicios en las formas de administraciones públicas cooperativas, las empresas asociativas de trabajo y todas aquellas formas asociativas solidarias que cumplan con las características mencionadas en el presente capítulo. (Ley 454, 1998)

Esta ley es posterior al origen dado en a la ley 79 del y al decreto 1480 de 1989 que dan origen regulan y orientan a las mutuales y queda entendido que por ser posterior modificó lo que hubiera podido interpretarse con anterioridad a esta ley 454.

El criterio de empresa solidaria en el caso de las mutuales ha sido desorientado desde las propias instancias del Estado como ocurrió en el año 1983 según relata Pérez Valencia textualmente. La posición del entones Director del Departamento Administrativo Nacional de Cooperativas, DANCOOP  (Hoy organizaciones solidarias) la recoge Pérez Valencia y lo cita textualmente:

... por esto discrepo de algunos planteamientos muy serios por otra parte, que querrían llevar a las sociedades (mutualistas) a pensar y a actuar como empresas...” y luego pasa a explicar que las mutuales deben funcionar con fines morales y no económicos. (Pérez Valencia, 1991, pág. 220)

Años más tarde se encuentra lo narrado por Azucena Vélez en torno a la prohibición del gobierno de turno para que una Asociación mutual pudiera generar empleo.

“Partiendo del hecho jurídico del “acuerdo asociativo”, un grupo de personan puede legítimamente asociare para crear una mutual cuya finalidad sea la de ayudarse a solucionar una de las dificultades más sentidas de la vida, como es el desempleo. Por eso hemos manifestado repetidamente que fue una equivocación cuando en 1999 el Dancoop de Medellín (hoy Dansocial) le negó a una mutual la personería jurídica porque planteó como objeto social la intermediación del empleo de un grupo de personas en Marinilla Antioquia, con el cuestionable argumento de que el empleo no hace parte de la seguridad social.” (Velez & Montoya, 2001, pág. 170)

Es decir no solamente se desconoció el concepto de empresa para el empleo sino que se pretendió sentar jurisprudencia en torno a lo que es o no Seguridad Social, campo en el cual se desarrolla la actividad del mutualismo por esencia histórica.

Hoy igual que ayer se encuentran conceptos de funcionarios que siguen con la labor de desorientar a la gente acerca de lo que es el mutualismo, basta ver textualmente los siguientes conceptos emitidos por la Supersolidaria en su página Web www.supersoldiaria.gov.co Sobre el particular señalan el artículo 43 del Decreto 1480 de julio 7 de 1989 citado anteriormente en este estudio y según el cual se legisla acerca de los diferentes servicios de la mutuales en Colombia.

Veamos esta “perla” del Gobierno colombiano. Concepto No. 025112 del 27 de agosto de 2003. Síntesis: Actividades y servicios que pueden desarrollar… es claro que el objeto de las asociaciones mutuales no es el de comercializar bienes sino el de satisfacer las necesidades de los asociados mediante asistencia médica, farmacéutica, funeraria, subsidios etc., todo en el ámbito de la seguridad social. Cabe resaltar que las asociaciones mutuales históricamente no se crearon para desarrollar actividades empresariales sino para satisfacer necesidades eventuales de sus asociados, como gastos funerarios o calamidades domésticas… Teniendo en cuenta lo anterior considera esta Oficina Jurídica que la actividad de exportación no es posible para las asociaciones mutuales toda vez que no es propio de estas asociaciones comercializar bienes y menos aún exportar, pues esta actividad lleva implícito el ánimo de lucro propio de las sociedades comerciales. (Supersolidaria, 2003)

En mi concepto personal e institucional de las entidades que represento es absurdo, por decir lo menos, esta posición de la Supersolidaria, no hay razón ni jurídica n racional en este concepto, en mi entender, es errado de la entidad que debe velar por el desarrollo y control de las mutuales, desde la óptica de prestación de servicios empresariales en cualquier ámbito de la seguridad social, tenga tan absurdo concepto de la mutualidad.

Es perentorio dar claridad a los lectores y al mutualismo de nuestro país. De un lado aseguran los amigos de la Supersolidaria “…las mutuales… no se crearon para desarrollar actividades empresariales sino para satisfacer necesidades” al afirmar semejante incongruencia, se desconoce flagrantemente la ley 454 del 98 que taxativamente dice que las mutuales son empresas de Economía Solidaria no es posible que se pretenda manipular tan inconscientemente esta situación. ¿Acaso la satisfacción de necesidades no es una función empresarial? cualquiera con mínimos conocimientos de mercadeo social seguramente no tendrá duda en contradecir de manera tajante este concepto “jurídico”

De otro lado es ilógico, pensar que las mutuales no puedan “… comercializar bienes y menos aún exportar, pues esta actividad lleva implícito el ánimo de lucro propio de las sociedades comerciales” citando el mencionado concepto y aclara que si así fuera, la comercialización de bienes solamente una actividad con ánimo de lucro, no existirían cooperativas ni Economía Solidaria, es paradójico reitero, pensar siquiera que este concepto pueda siquiera tener aceptación en cualquier sector de la economía no solo solidaria sino capitalista o en cualquier escenario en el cual se trate de ubicar este exabrupto jurídico. En el caso de las exportaciones y de conformidad con la legislación colombiana bien podría exportar biees y servicios a través de una CIA, entidad especializad al respecto

Otra mirada al contexto y a las relaciones que se deben dar entre el Estado y la comunidad interesada en llevar a la practica el mutualismo se estrella con la falta de políticas de Estado, hacen que la Economía Solidaria en general y el mutualismo en particular se vean abocados a los malos manejos y prácticas alejadas de la esencia de la solidaridad y la ayuda mutua. El mutualismo en Colombia no es conocido como si lo es el cooperativismo y esto entre otros factores de los diferentes gobiernos se ha encargado de mantenerlo en el ostracismo, claro, y a la falta de liderazgo de quienes han “dirigido” el mutualismo en los últimos 40 años.


Las entidades del estado que se deben al fomento y al control no cuentan ni con el presupuesto ni con el conocimiento real de lo que son las organizaciones que deben fomentar y vigilar. Una muestra de ello es que cuando se dirigen a las mutuales les dicen cooperativas y cuando se trata de la esencia de cada una de las entidades tienden a corporativizar todo sin ningún reato, que no decir de la falta de coherencia de los programas en el año 2005 se lanzó la idea de la SUMA SOLIDARIA por parte del Dansocial para abandonarlo poco después ante el cambio de director de la entidad, después se habla de lo mismo con otro nombre y así eternamente. Cada gobierno le cambia el plan y abandona lo que venía haciendo el anterior y el perenne sacrificado será siempre el sector de la Economía Solidaria en general y el mutualismo en particular sin políticas de ESTADO no hay nada… 


CAPÍTULO 14. Factores Culturales del PLAN ESTRATÉGICO. GUÍA DE ECONOMÍA SOCIAL Y SOLIDARIA.

SEMINARIOS Y CAPACITACIÓN EN ECONOMÍA SOLIDARIA Y LIDERAZGO fungestar@gmail.com
La Guía de empresas de Economía solidaria  a tomado UN ESTUDIO DE CASO de una de las entidades mutuales de Bogotá afiliada a la Confederación de la Mutualidad Colombina. COLOMBIAMUTUAL a través del cual se realiza un Plan Estratégico, recomendamos su colección teniendo en cuenta la numeración continuada del PLAN.
Autor Fabio Alberto Cortés Guavita *
1.1.1.4. FACTORES CULTURALES. Integran el conjunto de expresiones intelectuales y artísticas, y son la expresión de modelos de comportamiento relativamente estandarizados, son consecuencias de concepciones morales, religiosas, doctrinas políticas, filosofías o religiosas y son la esencia fundamental de la acción individual y colectiva. Se modifican en la medida que surgen nuevas formas de ver y de pensar con respecto a los elementos que la componen. Para este caso se ven los aspectos relacionados con los servicios de la mutual objeto del estudio: prevención exequial y cultura del ahorro en Colombia.

PREVENCIÓN EXEQUIAL. Lo único seguro (Revista Dinero mayo 12 de 2006) El 67% de los colombianos que adquiere un seguro exequial lo hace por prevención. Esto demuestra la importancia de la cultura de protección que está generando en el país este servicio. ¿Por qué es tan necesario tenerlo?

Lo único seguro en la vida es la muerte. Pero solo 3,5 millones de colombianos están preparados para asumir los gastos y la tramitomanía del funeral, que pueden valer entre $2,5 y $4,5 millones, dependiendo de la ciudad y de dónde quiere que descansen sus restos mortales. Claro que este costo se puede incrementar cuando las decisiones de compra se toman en el momento de la tragedia. Siempre hay quien se aprovecha del dolor para incrementar los precios y bajo esas circunstancias, es difícil tomar una decisión racional.

¿Cómo prepararse para estos trances? Se dice que a los colombianos no les afana mucho asegurar la vida, sin embargo las pólizas o planes exequiales van ganando poco a poco una representación importante en el mercado.

En Colombia desde hace algún tiempo, se ofrece un producto llamado de previsión exequial que a cambio de una módica suma mensual, les ofrece a sus compradores el costo del servicio funerario de los seres queridos. Este mercado lo  componen diversas entidades,  como las cooperativas, los fondos de empleados y hasta las Asociaciones mutuales, hoy favorecidos por el fallo de exequibilidad mencionado en la parte legal. Antes del fallo el 30 por ciento de este mercado lo tenían las compañías de seguros y el 70 por ciento el resto de sociedades, incluidas las funerarias. 

CULTURA DEL AHORRO. El ahorro está directamente relacionado con los niveles de ingreso de los colombianos, ¿cómo se explica, entonces, que quienes devengan un salario mínimo puedan adoptar esta práctica como un hábito, teniendo en cuenta que son más altos los niveles de gastos que de ingresos?

Al respecto dice Mauricio Toro, presidente del fondo de pensiones y cesantías protección S.A “… el ahorro es una fracción del ingreso que no está siendo destinada al consumo. Es evidente que en tanto el ingreso sea menor, la dificultad de ahorrar aumenta, porque hay unas necesidades básicas que atender. Pero hay que tener presente que en Colombia se han dado elementos que favorecen a las personas de bajos ingresos. Por ejemplo, quienes tienen acceso al régimen de salud, sea el subsidiado o el contributivo, ya no tienen que hacer gastos de su bolsillo”. “Ahora, el nivel de ingresos no asegura que el ahorro sea mayor, caso Estados Unidos, que es uno de los países con mayor nivel de ingresos pero con unas tasas de ahorro muy bajas. El ahorro depende del nivel de ingresos, pero también de la cultura”

Eh ahí el problema: Las campañas, los concursos que algunas entidades financieras realizan o la posibilidad de ir bancarizando, son elementos que estimulan el ahorro. Pero mucho tiene que ver la cultura previsional que tenemos que crear, entendiendo que el ahorro es un esfuerzo y que no produce el mismo placer que consumir, pero permite mantener a lo largo de la vida un nivel de consumo más o menos razonable.

El ahorro significa un esfuerzo, dejar de gastar hoy para tener la tranquilidad mañana ante una contingencia. Es la oportunidad de poder contar con unos recursos que van a ser necesarios a futuro. La cultura del ahorro es una forma de vida y en la medida que desde jóvenes, desde que empezamos a trabajar, de acuerdo con nuestras posibilidades, pero siempre pensando que es un forma de tranquilidad, de aprovechar oportunidades, de ser capaces de superar épocas difíciles.

De otro lado se encuentran conceptos que son más claros frente a la problemática de los pobres y el derecho al microcrédito. Esta es la experiencia de Muhammad Yunus[i] “Lamentablemente los bancos no prestan a los pobres. Los banqueros a los que se dirigió, se burlaron de él, diciéndole: ‘¿Quién aceptaría prestar dinero a personas que no ofrecen ninguna garantía? ¿Por qué entonces -él se dijo- no fundar mi propio Banco? Así nació el Banco Grameen, un banco independiente: el Banco para los Pobres. El sistema bancario tradicional ha sido concebido para dejar al margen a los pobres. La sacrosanta noción de "garantía" (responder con bienes personales al cumplimiento de la deuda) está de hecho destinada a desanimar a los solicitantes de escasos recursos”. Tomado del Blog de Colombiamutual y la serie de artículos el Banco de los Pobres.

A propósito del asistencialismo del modelo neoliberal en Colombia abría que aplicar el criterio de una nueva cultura del ahorro, no subsidiado, sin dádivas como lo planea el propio Yunus en los materiales citados: “En vez de regalar dinero lo que hay que hacer es intentar proporcionar fondos para la creación de empresas que resulten autosuficientes, que se autofinancien y que se creen empresas que involucren directamente a las comunidades, es decir, que no sea la caridad la que soporte estas estructuras sino que se soporten a sí mismos. Tenemos que construir instituciones auto suficientes que se sostengan por sí mismas en vez de depender de fondos donados por países ricos directamente. Más bien constituiría fondos de microcréditos en cada país y dejaría que los países ricos contribuyeran a esos fondos de forma que estos microcréditos se convirtiesen en instituciones viables, aunque se interrumpiese la donación de fondos”

El ahorro permite a las personas responder a situaciones de emergencia; es una garantía real de prevención e induce una mentalidad nueva, a la generación de una nueva cultura en la que se piensa que también las microempresas pueden y deben ahorrar para comenzar a aprender a gestionar sus recursos.

Mis viajes por el mundo

BUENOS AIRES