5 de junio de 2013

14. LA FE UN PASO OBLIGATORIO DEL LÍDER TRIUNFADOR

Décima cuarta entrega de la obra ACCIÓN DEL LÍDER POLIVALENTE. 
Autor. FABIO ALBERTO CORTÉS GUAVITA *

La FE[1] es una actitud del ser humano que incluye la totalidad, voluntad  e intelecto y está dirigida a algo o alguien, idea o proyecto, doctrina o ser divino como en la fe religiosa. Si bien la fe abarca la creencia, esta va más allá y en la historia de la teología se encuentra una distinción grande entre la fe propiamente dicha y las obras que esta produce y de otro lado entre fe y conocimiento. Hay pensadores que afirman  “las buenas obras son consecuencia de la fe”.

La Biblia trae, entre otras, una cita importante en Hebreos 11,1,  proclama la fe como:

"El fundamento de las cosas que se esperan y un convencimiento de las cosas que no se ven"

Aquí la fe, toma el concepto griego de la palabra pistis, cuyo significado es el de un acto mediante el cual se da la confianza de uno a otro, a algo, o en alguien.

Desde esa perspectiva hay que tener FE en sí mismo y confianza en los demás, el líder que pretenda hacer surgir algo en sus trabajadores, asociados o congéneres, debe pensar como Sócrates cuando proponía “Quien puede llegar a ser el ser”, es el mismo criterio del empoderamiento cuando afirma que la gente tienen el poder y el facultarlo significa reconocerle ese poder que tiene. Se debe entender que el ser no fue llamado a la perfección sino a la infinitud, a la trascendencia, y esto solo se logra con la FE en lo que hacemos, con creer en lo que proponemos como proyecto de vida, en lo que pretendemos trasmitir a los demás.

La infinitud se logra venciendo la mediocridad, esa gran peste social, azote moderno de quienes ya llegaron a ser, la infinitud se construye a través de la persistencia, de entender que el fracaso no existe como fin de nada, el fracaso por el contrario debe celebrase como un nuevo triunfo que nos da la posibilidad de iniciar una nueva etapa de nuestro camino, convirtiendo la adversidad en éxito, pero esto sólo se consigue con la fe del carbonero, con la persistencia del telegrafista, con creer en sí mismo.

Sócrates no huye ante la condena a morir con cicuta así se lo ofrezcan sus carceleros, ¡no! Sócrates muere con la convicción de sus principios con FE en lo que cree. Jesús no se revela contra el Padre ¡no! Jesús muere por la humanidad, por la convicción de lograr la redención de los demás, por tener  FE en su misión.

FE es ver lo posible en lo imposible, es ser capaz de ver lo invisible, de facilitar al ser las herramientas para que tenga FE. Apalancados en la FE, como un valor, se puede aceptar el gran reto de reinventar y de apuntar hacia la travesía, ese gran desafío del tercer milenio ahora que se está viviendo, se debe mirar la forma de hacer las cosas de diferente manera. Es decir, el ser tiene la obligación de deponer la actitud pasiva que le caracteriza y tomar parte integral en el mundo que le rodea.

Fe en los proyectos a emprender, fe para enfrentar la travesía, fe en sí mismo, fe en equipo de trabajo, fe en las acciones a realizar, fe en la comunidad en la cual está inmerso el proyecto, fe en la empresa a realizar, fe en la polivalencia del ser humano, fe en la capacidad de los seres  en nuestro rededor. Si no teneos fe, si no creemos en lo que hacemos mejor no hacer nada.

Es obvio, los líderes Polivalentes deben  enfrentar el reto guiados por aquellos que se preparen o estén preparados para dirigir el mundo en el nuevo contexto, no per se, sino enfrentando la realidad con una actitud renovadora, ver el mundo desde la perspectiva de recoger del pasado lo que sirve y desechar todos aquellos modelos que sirvieron en parte y fracasaron en otra. Tomar lo bueno del ayer e integrarlo con lo nuevo del mañana, aceptando el reto: INICIAR LA TRAVESÍA CON AMOR, nuestra próxima intervención.



[1] CORTÉS GUAVITA, Fabio Alberto, La Fe del Carbonero, del libro de ensayos Reflexionando Razonamientos, Bogotá, Gestar Editores, 2001. Todos los principios atómicos que aquí se traen son tomados del ensayo citado.

*Presidente del Observatorio Latinoamericano SOLDEAMÉRICA
Presidente de la Confederación COLOMBIAMUTUALGerente de la Asociación Mutual EMPRENDERDirector Académico de la Fundación Educativa FUNGESTAR
Director de la Revista Virtual SOLDEAMÉRICA
Director de la Revista Virtual SOLDEAMÉRICA

UN MUNDO INCLUYENTE PARA VIVIR EN ARMONÍA. Veredicto 9.

"... hay que distinguir el origen de lo social y lo solidario del nacimiento de las organizaciones sociales y solidarias, pues son diferentes en el tiempo y en el espacio..."
Fabio Alberto Cortés Guavita *


La Economía Social o la Economía Solidaria; esta aparente dicotomía es abordada en los diferentes países con sus propias particularidades, siendo más universal el primero de los términos. Si nos adentramos en los vericuetos de sus componentes seguramente llegaremos a una conclusión y es que se debería hablar de ECONOMÍA SOCIAL Y SOLIDARIA, pues si bien es cierto que aparentemente los dos términos podrían ser considerados sinónimos no lo son en estricto sentido y más bien son términos complementarios e incluyentes.

Acéptese o no, en Colombia está fraccionado el sector desde el momento en el cual los legisladores concibieron la idea de la Economía Solidaria al margen de las otras instituciones que hace parte de lo Social y Solidario. Para una mayor claridad es necesario entender que son múltiples las figuras empresariales y sociales que integran este sector y todas se preocupan por salvaguardar su especificidad y mantener su unidad, pero, desafortunadamente cada subsector va por su lado sin entender la importancia de la integración y dando mayor importancia a la "competencia" propia del sistema capitalista neoliberal y ajeno al desarrollo de lo Social y Solidario, no puede haber compatibilidad en estos criterios pues mientras el neoliberalismo pontifica y tiene cómo fin único la consecución de utilidad económica y la rentabilidad del capital, lo social y solidario tiene como misión la obtención de réditos sociales en los cuales el único beneficiado debe ser, el ser humano.

Al afirmar lo anterior es importante reconocer que ello no puede reñir con los criterios de empresarialidad que deben tener las entidades sociales y solidarias dentro de un manejo que permita el desarrollo del Mercadeo Social y la Gerencia Social en los cuales prima el ser y su entorno, y su esencia es la producción y comercialización de bienes y servicios que no afecten al hombre en su salud ni a su entorno ambiental, para no devastar el Planeta Azul objeto de destrucción por parte del neoliberalismo voraz que nos afecta a todos sin distingo de credo.

Ahora bien, hay que distinguir el origen de lo social y lo solidario del nacimiento de las organizaciones sociales y solidarias, pues son diferentes en el tiempo y en el espacio, lo social y solidario como valores primigenios del ser nacieron con él, por eso es sabio retomar la vieja metáfora según la cual el hombre es un animal social y entender que la ayuda mutua, esencia de la solidaridad, existe desde los albores de la humanidad.

Cabe señalar que otra cosa es el origen de las organizaciones, las cuales fueron creadas por el hombre como resultado de una necesidad histórica de resolver problemas que le fueron causados por el nacimiento y desarrollo del capitalismo salvaje; en primer término se puede afirmar que el punto de partida de las organizaciones sociales y solidarias se da en el contexto de la lucha social y la finalidad de todas no es otra que la protección de sus asociados o afiliados.


A mi modo de ver, hoy en día la Economía Social y Solidaria NO inscribe plenamente su acción en una economía de mercado, a la que se esfuerza en aportar correcciones sociales, por eso es importante partir de unos principios universales que unifiquen el contexto del trabajo. No se puede desconocer el aporte a este aspecto dado por la comunidad europea cuando en desarrollo de la Unión Europea fijaron y aprobaron un documento base de principios universales en el cual trabajaron, declararon y acataron las cooperativas, las mutualidades, las asociaciones y las fundaciones, el 24 de septiembre de 1999 y que será el tema de una próxima disertación.

* Presidente del Observatorio Latinoamericano SOLDEAMÉRICA
Presidente de la Confederación COLOMBIAMUTUAL
Gerente de la Asociación Mutual EMPRENDER
Director Académico de la Fundación Educativa FUNGESTAR
Director de la Revista Virtual SOLDEAMÉRICA

EL ROL DE LA SOLIDARIDAD ANTE LA CRISIS ALIMENTARIA. VEREDICTO 8

Fabio Alberto Cortés Guavita*
saulomon@gmail.com

Las alarmas está prendidas, la crisis alimentaria está en el orden del día de los organismos multilaterales, que no ven ni proponen soluciones, simplemente entonan un nuevo canto a la bandera que en esta ocasión bien podría ser el canto del cisne si no se toman medidas verdaderamente de fondo para enfrentar tamaña situación. Preocupación que debe ser tomada por el sector solidario como una de sus banderas enarbolada en el principio de la preocupación por los demás.

La seguridad alimentaria debe pasar del discurso de las organizaciones solidarias a la acción, recientemente manifesté la necesidad de crear las cadenas de comercio justo para combatir el flagelo de las necesidades de ser humano, hoy con mayor razón se debe ver esta posibilidad en la acción. En visita al Magdalena Medio, hace unos años, dialogando con comunidades campesinas de Aguachica veía de manera frontal la cruda realidad de esta y otras regiones de nuestra patria, donde los moradores tratan de organizarse, en este caso en una Asociación Mutual de carácter empresarial para presentar alternativas de solución a los pequeños productores con el fin de comercializar sus productos en una zona abandonada por todos los estamentos oficiales.

El principio solidario de la preocupación por los demás debe dar el paso necesario del discurso ambiental y de la mera preocupación, por el interés real de la conservación de nuestro planeta. No es extraño para nadie hoy que la crisis alimentaria que se avecina tienen sus orígenes entre otras causas, en el deterioro ambiental, en el cambio climático como le refiriera recientemente la FAO “La Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación busca enfrentar la crisis con la organización de una conferencia de países donantes en Roma, en 2009, que recaudaría entre 1.200 y 1.700 millones de dólares”

La inquietud que nos asalta es cuanto de este dinero fue realmente a solucionar la crisis de los más pobres y cuanto se quedó en los trámites burocráticos, cuando no en las manos de la corrupción. “El alza de los productos alimenticios tiene un impacto devastador en la seguridad de muchos pueblos y en los derechos humanos", añadió Diouf, (Director de la FAO)

"Los dirigentes políticos mundiales deben "actuar de formar urgente para frenar la subida del precio de los cereales y otros productos de primera necesidad o habrá más hambre y malestar social", dijo, y a manera de conclusión manifestó: “La inflación impide a las naciones pobres alimentar a sus pueblos pero también les bloquea el poder acceder a los medios para que la situación no se convierta en crónica", explicó y afirmó que "ya se ha perdido mucho tiempo".

¿Cuál es el rol de las cooperativas del sector agrícola o de producción agraria? La inquietud frente al desarrollo de este sector y al de su verdadera injerencia en el aporte de soluciones alternativas a la crisis que se avecina y que afecta directamente a la gente de a píe, a los excluidos y a los que cada día ven más lejana la inclusión en un sistema que se preocupa más por los rendimientos financieros.

Qué se puede esperar en regiones en los cuales actúan sectores ilegales que a la sombra han visto crecer su poder y la acumulación de tierras para estar prestos al “auge de los biocombustibles”

Funcionarios del Banco Mundial han expresado en días pasados, que la creciente producción de biocombustibles en Estados Unidos y Europa es un "factor importante en el alza de los precios de los alimentos. La cotización del maíz, base del etanol que produce Estados Unidos, más que se duplicó en los últimos dos años”

Qué pasará en los grandes y ricos territorios del Magdalena Medio plenos de petróleo, carbón, madera, oro, ganado y ahora invadidos por la tendencia neoliberal de cambiar las vacas por palma africana. Cómo puede la economía solidaria entrar a ser un regulador de precios de los productos alimenticios en una zona devastada por la violencia y en la cual los campesinos se mueren, unos del miedo por lo ya se ve llegar de nuevo con ruido de motosierras y otros seguramente de hambre.


La repuesta es una sola: cando se pase del discurso y los cocteles, a la acción y se coordine la creación de organizaciones solidarias de base real, con asociados de carne y hueso con el respaldo de los fondos gubernamentales, dedicados a la guerra y no al desarrollo social. Cuando entendamos que la economía solidaria está concebida para la solución de los más necesitados y no para el enriquecimiento de unos pocos; y cuando veamos el camino para convertir el principio de la preocupación por los demás, como la herramienta de regulación y de generación de empleos dignos con proyección a cadenas de comercio justo de productos agrícolas.

* Presidente del Observatorio Latinoamericano SOLDEAMÉRICA
Presidente de la Confederación COLOMBIAMUTUAL
Gerente de la Asociación Mutual EMPRENDER
Director Académico de la Fundación Educativa FUNGESTAR

Director de la Revista Virtual SOLDEAMÉRICA

Capítulo 8. QUÉ ES UN PROYECTO.(1) GUÍA DE ECONOMÍA SOCIAL Y SOLIDARIA. Por Fabio Alberto Cortés Guavita

Octava entrega de la serie la Serie Economía Social y Solidaria, se publica todas las semanas un nuevo capítulo de , para su colección. Por Fabio Alberto Cortés Guavita*

El termino "PROYECTO" lo utilizaremos como sinónimo de "ESTUDIO DE FACTIBILIDAD" de acuerdo con la siguiente definición:


PROYECTO O ESTUDIO DE FACTIBILIDAD. "Conjunto de análisis que permiten clarificar las ventajas y desventajas económicas, técnicas o sociales que se obtienen de la asignación de recursos a una determinada actividad" concepto de Magnolia Henao. Procedimientos para Elaborar un Estudio de Factibilidad.


Es un paso indispensable antes de la ejecución, representa la posibilidad de disminuir el riesgo inherente a la realización de una idea, significa la oportunidad de analizar racionalmente todos los factores involucrados en la constitución de una empresa. El Proyecto es la materialización de "algo": Idea, producto, mercado, empresa, etc., y permite decidir si eso que se ha previsto es viable o no; sí los diferentes elementos evaluados: Financieros, técnicos, legales, de mercadeo hacen rentable y económico la inversión de los recursos previstos.

ORÍGENES Y USOS DEL PROYECTO
El Proyecto surge de diferentes fuentes y se utiliza de distintas maneras, lo cual determina diversas orientaciones que se deben tener en cuenta para su elaboración. Un proyecto surge como consecuencia de Estudios Sectoriales y Subsectoriales de la Economía que determinan y muestran la necesidad de aplicar recursos de un país a ciertos sectores y la forma más racional y correcta es hacerlo basados en Proyectos.


Necesidad de Aprovechar los Recursos Naturales. Generalmente de gran magnitud, como el caso colombiano del carbón, petróleo, gas, agua, que se hacen necesario elaborar estudios de factibilidad para su explotación y aprovechamiento adecuado.


Para responder a situaciones políticas o económicas del Estado se requiere una estructura y unos recursos definidos. Lo cual se logra estableciendo un Proyecto que dé respuesta a esa situación específica.

Análisis del Mercado. Se destacan necesidades las cuales generan la posibilidad de producir un bien, diseñar un servicio, atender un determinado mercado, crear una empresa.

Los Proyectos originados en esta última situación: ANÁLISIS DEL MERCADO, son los que interesa para el tema que sé ésta tratando y por lo tanto el enfoque del Proyecto está orientado y condicionado por dicho derrotero.

El Proyecto se utiliza para cumplir diferentes funciones, pero en este caso nos referimos fundamentalmente a dos: Para uso de la entidad crediticia o el inversionista como financiadores del mismo o para uso de quien lo llevará a la práctica. Aceptando el aspecto práctico de este proceso, no puede dejar de insistirse en la conveniencia de elaborar el Proyecto por escrito, porque ello obliga a un análisis sistemático y organizado de la actividad a emprender y permite minimizar los riesgos inherentes a la acción de crear una empresa.

Como alternativa, que puede suplir parcialmente al Proyecto, se presenta el método de las preguntas que contestadas ya sea por escrito o no, permiten apreciar las bondades o no de la creación de determinada empresa.

Paro Uso de Entidad o del Inversionista. Se exige que se presente por escrito y aunque el Proyecto en conjunto es muy importante para ellos, se debe anotar que el aspecto financiero es muy relevante pues el interés es que la empresa que se inicie garantice el pago o rendimiento adecuado de la inversión que se realiza. Hay que reconocer que el que presta o pone el dinero esta interesado en proteger su inversión y esto solo se logra si el Proyecto es rentable.

Para uso del Empresario (Dueño) El micro, pequeño y mediano empresario no acostumbra a elaborar un Proyecto y mucho menos escribirlo, antes de iniciar su actividad empresarial. En nuestro medio, lo mas utilizado es el definir una idea y en base a ciertas averiguaciones y análisis y tomar la decisión de realizar o no lo previsto, el empresario es muy práctico y no quiere o desea dilatar la decisión haciendo muchos estudios.

CARACTERÍSTICAS DEL PROYECTO.
Las premisas básicas que definen las características del proyecto que se proponen son: Uso del empresario micro, pequeño o mediano, originado en el análisis del mercado (crear una empresa) y escrito. De acuerdo con estas condiciones, debe ser:

PRÁCTICO. Se entiende como tal el uso de elementos apropiados para el análisis y al alcance del empresario que lo ejecutará. Métodos de proyección de ventas tales como mínimos cuadrados, los indicadores financieros, análisis de sensibilidad y otros son los instrumentos válidos en un estudio de factibilidad pero es indispensable examinar la conveniencia y utilidad para el tipo de proyecto que sé esta estudiando.

El empresario necesita un instrumento que le ayude a visualizar la posibilidad o no de la empresa, le suministre elementos de planeación, organización y control pero acordes con una disponibilidad de recursos, tiempo y fundamentalmente con sus conocimientos y posibilidad de aplicación. Cuando existen tan diversos tipos de empresarios, no se puede olvidar que todos tienen conocimientos diferentes, no es lo mismo un abogado o un médico que un administrador o economista, que un empírico.

ECONÓMICO. El tamaño de la empresa al que nos estamos refiriendo impone limitaciones de tipo económico y obliga a que el costo de elaborar un Proyecto sea evaluado contra otras inversiones que se tienen que hacer, por ejemplo compra de una máquina, de materias primas, pago de salarios, de arriendo, de construcción de la empresa, etc.

Además es necesario considerar cuánto es el valor de la inversión que se va a realizar y por lo tanto, cuánto justifica pagar por un proyecto

Realizable por el empresario. Tres aspectos fundamentan esta característica:
Conocimiento de la Actividad. Se ha dicho que el conocimiento que se tenga de la actividad que se va a realizar permite que se obtenga el éxito empresarial con menor riesgo. Empresario que conoce el campo de actividad, aumenta su posibilidad de obtener buenos resultados. Cuando él elabore el Proyecto o se contesta las preguntas de cómo crear una empresa, lo que está haciendo es conocimiento de la actividad, el negocio y por lo tanto disminuyendo los peligros de la etapa de iniciación.

Formación Empresarial. El empresario que está consciente de que continuamente está en posibilidades de aprender, de capacitarse, es un empresario con altas posibilidades de ser exitoso. Cuando él se pone en la tónica de hacer el Proyecto, está aprendiendo, se está capacitando y el día de mañana cuando tenga que presentar un proyecto a una entidad financiera, lo podrá hacer.

Costos. El empresario debe de todas maneras conocer el negocio, que va a iniciar, entonces debe evaluar si justifica pagarle a alguien para que elabore el Proyecto o por el contrario él asume esta labor obteniendo el doble de beneficio de ahorrar dicho costo y al mismo tiempo profundizar sobre la actividad que va a emprender.
Próxima entrega: objetivos, contenido y antecedentes de un proyecto.

* Presidente del Observatorio Latinoamericano SOLDEAMÉRICA
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12. LAS SOCIEDADES MUTUALES ENTERRADORAS EN COLOMBIA 1920-1980 (Ensayo)

 Décima segunda entrega del ensayo: ASOCIACIONES MUTUALES. ¿SERÁ EL MUTUALISMO COLOMBIANO UNA ALTERNATIVA REAL PARA LOS SECTORES POBRES Este ensayo del Autor FABIO ALBERTO CORTÉS GUAVITA, se está publicado semanalmente los días jueves por capítulos para su colección.

Siguiendo la obra de Pérez Valencia, asegura Hay una subdivisión de tres etapas del mutualismo, sin entrar a cuestionar o agregar nada nuevo, plantean hipótesis interesantes que se pueden ver mejor con sus propias palabras. Al referirse a la primera etapa se refiere a las mutuales como instrumento político que se verá en detalle más adelante.

Las mutuales que se crearon durante el periodo 1850-1920, estuvieron influenciadas por las experiencias de las sociedades democráticas, fundamentalmente, y aunque los objetivos estaban orientados a utilizar la ayuda mutua y la solidaridad, en función de satisfacer la necesidad de garantizar las exequias y de ayudar en caso de enfermedad, su acción se extendió a apoyar a sus integrantes en casos de exilio, prisión y persecución política, como lo señala e historiador Mauricio Arcila en la Nueva Historia de Colombia (Pérez Valencia, 1991, pág. 199)

En esta segunda etapa, Pérez Valencia considera a las organizaciones mutuales como sociedades enterradoras (1920-1960) fundamentalmente por el poco fomento, utilizadas como el distractor del trabajador frente a la organización sindical y destaca la creación de la Federación de Sociedades Mutuarias en Bogotá como un buen inicio de integración, el inicio de prestación de servicios en atención médica y farmacia, proyectos de clínicas, seguros de vida y exequiales, pero al parecer su aporte central a esta etapa lo vislumbra así:

… se pueden “leer” como el comienzo de un viraje en las tendencias del proceso mutualista, que se va a caracterizar los últimos 10 años (1950-1960); claro que se mantienen para esos años (y permanecerán todavía muchos años más si no se cambian radicalmente las orientaciones actuales), las tendencias que funcionan con sociedades enterradoras; pero lo importante es que comienzan a primar nuevos conceptos del mutualismo. (Pérez Valencia, 1991, pág. 208)

Se han mantenido por muchos años y lo más grave aún es que dicha tendencia las ha llevado a ser enterradoras de su propia organización y del trabajo arduo que desarrollaron quienes fueron pioneros de ese mutualismo “enterrador” que tenía tendencia al cambio, y todo debido a la falta de líderes mutualistas en las diferentes regiones del país y a la falta de doctrina mutualista aplicada como debe ser. (Cortés Guavita, Reinventando el Mutualismo Colombiano, 2008, pág. 22)

El mutualismo se ha teorizado poco (sic) distinto a lo sucedido con el cooperativismo que desde su iniciación se le han formulado principios y ha contado con muchos estudiosos que han reflexionado sobre el sistema. Quizás en otros países el mutualismo haya sido estudiado y explicado, pero en Colombia es poco lo que se ha hecho al respecto. (Vélez, 2000)

Esa ha sido una de las falencias del sector, la Doctrina, siempre que se habla de ella se hace con referencia la doctrina cooperativa y como se verá un poco más adelante los esfuerzos en ese sentido hacen que la AIM tenga una declaración de principios que poco tiene que ver con el mutualismo de América, de otro lado la crisis se debe a la falta de una práctica realmente mutualista empresarial como la que reclamó el Foro “Por un Mutualismo sin Fronteras” reunido en Bogotá el 28 de mayo de 2005 y del cual nació la Confederación de la Mutualidad Colombiana COLOMBIAMUTUAL:

“Que el mutualismo es la expresión más genuina de la solidaridad, en la cual la primacía del hombre y del objeto social sobre el capital, no la excluyen del desarrollo empresarial y el emprendimiento en busca de la riqueza colectiva, que debe solventar las necesidades básicas insatisfechas y las aspiraciones justas del ser humano.” (COLOMBIAMUTUAL, 2005)

Para la tercera etapa planteada por Pérez Valencia y sin desconocer la importancia de los temas tratados y para efectos de lo que se quiere demostrar en este documento se toma como lo esencial, la realización de los dos Congresos desarrollados por el mutualismo colombiano, si bien, como dice el autor, lo de Congreso habría que revaluarlo desde la óptica de la practicidad de lo allí propuesto, la forma en que se hizo y la realidad de hoy, cuando se puede evaluar que pasó después de estos eventos.

No se toma a los Congresos como lo que son: instancias superiores de decisión política de un movimiento, por lo que las conclusiones tienen carácter de mandato. De no corregirse esta desviación, los Congresos, así como los foros, van a seguir siendo espacios de figuración de las “cúpulas” burocratizadas y lugares comunes donde se sacan a ventilar ideas, pero nada más. (Pérez Valencia, 1991, pág. 217)

Hay que estar de acuerdo con el autor cuando plantea que ese primer Congreso es un hito histórico que mostró la capacidad de movilización, participaron en Bogotá en el año 1982 cerca de 200 entidades, pero lamentablemente sus conclusiones no funcionaron, de un lado como anota Pérez por cuanto no había compromiso, las conclusiones no obligaban a nadie y de otro lado no habían terminado seguramente de repartir o publicar tales conclusiones cuando ya estaban en el segundo Congreso en la ciudad de Medellín, en 1983, con 250 delegados de mutuales de Bogotá, Medellín y Cúcuta. Al respecto si se le preguntaran hoy a cualesquiera de los que participaron en tal evento, cuáles de esas conclusiones se desarrollaron, seguramente tendrá una frustración grande al ver que nada se hizo”

Aquí hay que citar de nuevo a Pérez Valencia cuando premonitoriamente afirma:

... desafortunadamente no es así, pues el movimiento ha estado sometido a amenazas y debilidades internas y externas que lo dejan movilizar muy poco, y las cosas dichas, escritas, leídas y aprobadas en el II Congreso, se están quedando allí, en el cuarto de los remordimientos del mutualismo. (Pérez Valencia, 1991, pág. 222)

Eso se decía en 1991 y hoy se puede afirmar categóricamente que para las personas que eligieron en el llamado Comité Nacional Mutualista en 1983, fue más grande el compromiso que la talla de quienes debían cumplirlo y no tuvieron la capacidad para sacar avante propuestas tan importantes como las que se aprobaron y que ellos se comprometieron a desarrollar, aún hoy subsisten pretendiendo ser los adalides de un movimiento que ellos ismo destruyeron con su falta de visión.

Otro hecho destacado por Pérez Valencia, en esta etapa, es la conformación de la Federación de Sociedades Mutuales de Antioquia en los años 1986 y 1987, la cual ha debido enfrentar los mismos problemas de las organizaciones de Bogotá y que dio autor, en referencia a los motivos que no permitieron el funcionamiento de las comisiones de trabajo en el primer Congreso, menos aún el posterior desarrollo de lo ordenado por dicho evento asegura:


... fue su constitución con los presidentes y relatores de las ocho comisiones, pues esto no garantizaba su participación en el trabajo posterior al Congreso: además se propició que explosionaran ciertas contradicciones personales que aún subsisten entre dirigentes, en detrimento del funcionamiento de la llamada Comisión. (Pérez Valencia, 1991, pág. 218)

Próxima entrega "LAS COSTUMBRES Y TRADICIONES IDEOLÓGICAS DE LOS VETERANOS MUTUALISTAS COLOMBIANO DE LOS 80 y 90"



11. Conceptos clave para el entendimiento del valor y el principio de la Ayuda Mutua em los destinos de la Humanidad.

Décima primera entrega del ensayo: ASOCIACIONES MUTUALES. ¿SERÁ EL MUTUALISMO COLOMBIANO UNA ALTERNATIVA REAL PARA LOS SECTORES POBRES Este ensayo del Autor FABIO ALBERTO CORTÉS GUAVITA, se está publicado semanalmente los días jueves por capítulos para su colección.

Antes de entrar en detalle sobre el rol de las cofradías y las sociedades democráticas en la conformación de las organizaciones mutuales en Colombia tomemos unos conceptos clave del entendimiento universal y el pensamiento humano frente a su forma de organizarse, ellos son: El Colectivismo, el federalismo y la Ayuda Mutua desde la perspectiva histórica.

Colectivismo, en general, es un término usado para describir un énfasis teórico o práctico en un grupo, en oposición al individualismo. El colectivismo abarca una amplia categoría de filosofías no-individualistas. El colectivismo es considerado por muchos diametralmente opuesto al individualismo. Sin embargo, ambos colectivismo e individualismo pueden interpretarse de distinta manera por diferentes personas.

Algunos tipos de colectivismo señalan que el bien del grupo es más importante que el bien individual, otras alegan mientras que cualquier grupo está finalmente hecho de individuos, el individuo incidentalmente sirve a su propio interés al servir a los intereses del grupo (en otras palabras, en tanto el grupo prospera, todos los miembros del grupo prosperan). Los detractores de esta última posición alegan que es difícil, si no imposible, imaginar que lo beneficioso para un grupo, es siempre beneficioso para cada individuo que lo integra. El colectivismo puede también estar asociado con altruismo, ya que lo que es bueno para el grupo puede concebiblemente requerir el sacrificio de por lo menos algún interés individual.

El federalismo es una doctrina política que busca de una entidad política u organización esté formada por distintos organismos (Estados, asociaciones, agrupaciones, sindicatos) que se asocian delegando algunas libertades o poderes propios a otro organismo superior, a quien pertenece la soberanía (estado federal o federación) y que conservan una cierta autonomía, ya que algunas competencias les pertenecen exclusivamente. En otras palabras, es un sistema político en el cual las funciones del gobierno están repartidas entre un poder central y un grupo de estados asociados.

No debe olvidarse que los anarquistas no admiten el dogma del pecado original y que para ellos la naturaleza humana es fundamentalmente buena o, por lo menos, no radicalmente mala. Kropotkin, sobre todo, en su obra capital, El Apoyo Mutuo, reúne una gran masa de hechos biológicos, antropológicos e históricos para demostrar que para la evolución tan importante o más que la lucha por la vida y que los instintos agresivos es la ayuda mutua entre los miembros de una especie (y aun de especies diversas).

Para Kropotkin La inclinación de los hombres a la ayuda mutua tiene un origen tan remoto y está tan profundamente entrelazada con todo el desarrollo pasado de la humanidad, que los hombres la han conservado hasta la época presente, a pesar de todas las vicisitudes de la historia.

Esta inclinación se desarrolló, principalmente, en los períodos de paz y bienestar; pero aun cuando las mayores calamidades azotaban a los hombres, cuando países enteros eran devastados por las guerras, y poblaciones enteras morían de miseria, o gemían bajo el yugo del poder que los oprimía, la misma inclinación, la misma necesidad continuó existiendo en las aldeas y entre las clases más pobres de la población de las ciudades.

A pesar de todo, las fortificó, y, al final de cuentas, actuó aun sobre la minoría gobernante, belicosa y destructiva que trataba a esta necesidad como si fuera una tontería sentimental. Y cada vez que la humanidad tenía que elaborar una hueva organización social, adaptada a una nueva fase de su desarrollo, el genio creador del hombre siempre extraía la inspiración y los elementos para un nuevo adelanto en el camino del progreso, de la misma inclinación, eternamente viva, a la ayuda mutua.


Todas las nuevas doctrinas morales y las nuevas religiones provienen de la misma fuente. De modo que el progreso moral del género humano, si lo consideramos desde un punto de vista amplio, constituye una extensión gradual de los principios de la ayuda mutua, desde el clan primitivo, a la nación y a la unión de pueblos, es decir, a las agrupaciones de tribus v hombres, más y más amplia, hasta que por último estos principios abarquen a toda la humanidad sin distinciones de creencias, lenguas y razas.


Mis viajes por el mundo

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