19 de agosto de 2013

EDITORIAL SOLDEAMÉRICA. LA CRISIS ALIMENTARIA EN COLOMBIA

SEMINARIOS Y CAPACITACIÓN EN ECONOMÍA SOLIDARIA Y LIDERAZGO fungestar@gmail.com
Cambiando vacas por palma africana al ritmo de las nuevas bandas de paramilitares disfrazados.
Por Fabio Alberto Cortés Guavita*


Las alarmas está prendidas, la crisis alimentaria está en el orden del día de los organismos multilaterales, que no ven ni proponen soluciones, simplemente entonan un nuevo canto a la bandera que en esta ocasión bien podría ser el canto del cisne si no se toman medidas verdaderamente de fondo para enfrentar tamaña situación. Preocupación que debe ser tomada por el sector solidario como una de sus banderas enarbolada en el principio de la preocupación por los demás.

La seguridad alimentaria debe pasar del discurso de las organizaciones solidarias a la acción, recientemente manifesté la necesidad de crear las cadenas de comercio justo para combatir el flagelo de las necesidades de ser humano, hoy con mayor razón se debe ver esta posibilidad en la acción.Hace un tiempo en visita al Magdalena Medio, dialogando con comunidades campesinas de Aguachica (Colombia) se ve de manera frontal la cruda realidad de esta y otras regiones de nuestra patria, donde los moradores tratan de organizarse, en este caso en una Asociación Mutual de carácter empresarial para presentar alternativas de solución a los pequeños productores con el fin de comercializar sus productos en una zona abandonada por todos los estamentos oficiales.

El principio solidario de la preocupación por los demás debe dar el paso necesario del discurso ambiental y de la mera preocupación, por el interés real de la conservación de nuestro planeta. No es extraño para nadie hoy que la crisis alimentaria que se avecina tienen sus orígenes entre otras causas, en el deterioro ambiental, en el cambio climático como le refiriera alguna vez la FAO “La Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación busca enfrentar la crisis con la organización de una conferencia de países donantes en Roma, en junio próximo, que recaudaría entre 1.200 y 1.700 millones de dólares”

La inquietud que nos asalta es qué pasó con ese dinero, ha solucionado la crisis de los más pobres y cuánto se quedaría en los simples trámites burocráticos y cuando no en las manos de la corrupción. “El alza de los productos alimenticios tiene un impacto devastador en la seguridad de muchos pueblos y en los derechos humanos", dijo Diouf, (Director de la FAO)

"Los dirigentes políticos mundiales deben "actuar de formar urgente para frenar la subida del precio de los cereales y otros productos de primera necesidad o habrá más hambre y malestar social", dijo, y a manera de conclusión manifestó: “La inflación impide a las naciones pobres alimentar a sus pueblos pero también les bloquea el poder acceder a los medios para que la situación no se convierta en crónica", explicó y afirmó que "ya se ha perdido mucho tiempo".

¿Cuál es el rol de las cooperativas del sector agrícola o de producción agraria? La inquietud frente al desarrollo de este sector y al de su verdadera ingerencia en el aporte de soluciones alternativas a la crisis que se avecina y que afecta directamente a la gente de a píe, a los excluidos y a los que cada día ven más lejana la inclusión en un sistema que se preocupa más por los rendimientos financieros.

Qué se puede esperar en regiones en los cuales actúan sectores ilegales que a la sombra han visto crecer su poder y la acumulación de tierras para estar prestos al “auge de los biocombustibles”

Funcionarios del Banco Mundial han expresado, que la creciente producción de biocombustibles en Estados Unidos y Europa es un "factor importante en el alza de los precios de los alimentos. La cotización del maíz, base del etanol que produce Estados Unidos, más que se duplicó en los últimos años”

Qué pasará en los grandes y ricos territorios del Magdalena Medio plenos de petróleo, carbón, madera, oro, ganado y ahora invadidos por la tendencia neoliberal de cambiar las vacas por palma africana. Cómo puede la economía solidaria entrar a ser un regulador de precios de los productos alimenticios en una zona devastada por la violencia y en la cual los campesinos se mueren, unos del miedo por lo ya se ve llegar de nuevo con ruido de motosierras y otros seguramente de hambre.

La repuesta es una sola: cando se pase del discurso y los cocteles, a la acción y se coordine la creación de organizaciones solidarias de base real, con asociados de carne y hueso con el respaldo de los fondos gubernamentales, dedicados a la guerra y no al desarrollo social. Cuando entendamos que la economía solidaria está concebida para la solución de los más necesitados y no para el enriquecimiento de unos pocos; y cuando veamos el camino para convertir el principio de la preocupación por los demás, como la herramienta de regulación y de generación de empleos dignos con proyección a cadenas de comercio justo de productos agrícolas.

 Presidente del Observatorio Latinoamericano SOLDEAMÉRICA
Presidente de la Confederación COLOMBIAMUTUAL
Gerente de la Asociación Mutual EMPRENDER
Director Académico de la Fundación Educativa FUNGESTAR

Director de la Revista Virtual SOLDEAMÉRICA

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