17 de agosto de 2013

21. SIGLO XXI: ADMINISTRACIÓN DEL MUTUALISMO Y SU REINVENCIÓN (ENSAYO)

SEMINARIOS Y CAPACITACIÓN EN ECONOMÍA SOLIDARIA Y LIDERAZGO fungestar@gmail.com

Décima novena entrega del ensayo: ASOCIACIONES MUTUALES. ¿SERÁ EL MUTUALISMO COLOMBIANO UNA ALTERNATIVA REAL PARA LOS SECTORES POBRES Este ensayo del Autor FABIO ALBERTO CORTÉS GUAVITA*
Se está publicado semanalmente por capítulos para su colección.

Una breve observación a lo que debe ser la administración en las Mutuales la trae Azucena Vélez cuando asegura que las asociaciones mutuales deben enfrentar el reto de actualización de práctica administrativa cumpliendo con la necesidad de apropiar teorías y técnicas administrativas modernas; ser fieles a la doctrina y a sus principios y realizar una gestión participativa en la administración. (Vélez & Montoya, 2001, pág. 107)

Cabe señalar que el ejercicio del liderazgo tal y como se aplica actualmente nos indica por qué grandes líderes empresariales del mundo han sido despedidos de sus puestos, por no responder a las expectativas, la creatividad y la innovación se han quedado cortas en las estrategias de estos dirigentes que no han visto, o no han querido ver, algo que está más allá de la propia inventiva dentro de los marcos paradigmáticos actuales y se han conformado con pequeñas o grandes mejoras, aún son muy pocos los que afrontan con valor la travesía de reinventarse ellos mimos para poder reinventar las organizaciones que dirigen, o que aspiran dirigir. (Cortés Guavita, Liderazgo Polivalente, 2007, pág. 6)

Desde otra perspectiva se nota como la inmensa mayoría no cuentan con criterios de lo que es la Planificación como orientación fundamental de la administración y el manejo que dan a las asambleas entraba su accionar en el mundo de lo solidario.

Hoy el mutualismo tiene una costumbre inveterada en torno a reunir Asambleas de las Mutuales todos los meses, lo que al parecer nació como una necesidad del Siglo XIX, en las cuales se recogía la contribución ante mecanismos flatos de tecnológica como la conocemos hoy, se quedó en las Mutuales hoy en el Siglo XXI. En el presente desdibujada por la “reunionitis” en la cual no se planifica el trabajo sino que se dedican a la crítica destructiva entre sí, para dar paso a la tomata de trago después de las reuniones, pareciera absurdo pero a eso se dedican mes a mes la mayoría de las entidades visitadas en Bogotá durante los años 2000 a 2006.

No es dado el sector mutualista, contadas excepciones, el desarrollar aspectos relacionados con la planeación, con la administración, la organización y demás elementos empresariales. Quizá se hace eco a los criterios dados por entidades oficiales y a la confusión que se genera en torno a si son o no empresas. La Confederación de la Mutualidad Colombiana COLOMBIAMUTUAL, decidió a partir del año 2006 que no recibe asociadas sino a aquellas mutuales que tengan Plan de Negocios o que estén dispuestas por lo menos a recibir la asesoría de la entidad gremial para su elaboración y puesta en marcha.

Es quizá la ignorancia de la mayoría de los dirigentes de las mutuales frente a los temas de Administración y liderazgo, que se llega en unos casos a confundirlos de tal manera que se tornan en la eterna lucha por el poder sin observar la esencia de la democracia que debe regir estas entidades.

Cada elección en una mutual y con mayor acento en sus organismos de integración se ve antecedida de la politiquería y falta de entender que una elección, debe ser una contienda en la cual se expresen los más altos índices de democracia participativa que refleje una buena administración como resultado de una acertada democracia representativa. En las asambleas mutualistas se ve reflejada año tras año la transmisión de odios y rencillas que no dejan obrar el sano criterio de la ayuda mutua y de la democracia en estas entidades.

De otro lado está el compromiso de los administradores de las asociaciones mutuales que no entiende su rol verdadero, al decir de Azucena Vélez.

… las empresas asociativas o autogestionarias se ven obligadas a armonizar la organización con democracia y participación, lo cual hace más compleja la administración…los organismos de dirección se tienen que conformar mediante procedimientos que garanticen a todos los asociados se derecho a participar, a elegir y ser elegidos, sin consideración a sus aportes, simplemente en reconocimiento a su condición de persona (asociada a la mutual) (Velez & Montoya, 2001, pág. 110)

El ejercicio del liderazgo en las asociaciones mutuales ha sido denunciado en otros de mis ecritos, que muestran como los valores esenciales del ser humano son pisoteados por los dirigentes que son al fin y al cabo “líderes” de sus entidades.

Se encuentra en muchas de las mutuales que el Representante Legal abusa de su cargo para apropiarse de recursos de la entidad como fue uno de los casos que denunciamos ante la Supersolidaria de una mutual en la cual la presidenta utilizaba los recursos para cubrir sus propias necesidad familiares atropellando a quien se le opusiera y llegando a la expulsión de sus opositores sin razón alguna, obviamente la Superintendencia no hizo absolutamente nada. En otros casos se detectó como una entidad mutual arrienda la sede y se reparten mensualmente el valor recibido de los arriendos. Los asociados en otra mutual en Bogotá se reúnen cada mes para repartirse los dineros que entran a la entidad por concepto de arrendamientos de la sede, en otro caso han vendido el patrimonio de la entidad y disfrazado de auxilio han repartido los dineros que recibieron en pago de la sede, sería incontable citar caso a caso todo lo que hacen las mutuales por falta de honestidad de sus dirigentes y la laxitud de los entes de control.

Otro problema que se ve en el manejo del liderazgo y la mala administración es el de creer que la mendicidad y el asistencialismo son la esencia del trabajo mutualista que en el pasado vivieron de auxilios parlamentarios y en la actualidad no comprenden que alguien se les llevó el queso y que únicamente a partir de la reinvención desde los principio se podrá decir que el mutualismo colombiano será una verdadera oportunidad para resolver necesidades de los sectores más desprotegidos de nuestra sociedad.

En este tema también tercia el pensamiento de Pérez Valencia:

… al momento de tomar decisiones, las costumbres y tradiciones ideológicas de los veteranos mutualistas… se han inculcado en los sectores populares que el mundo no se le debe cambiar; pasar así mismo que en un esquema de liderazgo, tenazmente aferrado a “privilegios” personales, que busca quedarse en las esquinas de las comunidades, de su historia, sin atreverse a abrir los brazos para que ese liderazgo se transforme o se releve, abriendo el paso a nuevas respuestas para viejas preguntas, y a propuestas nuevas para nuevos tiempos y nuevos desafíos; así mismo de hace sentir el peso de estilos de fomento y crecimiento basados en esquemas personales y barriales, que si bien puede dar resultados en un momento dado, impiden la llegada del mutualismo como una opción con dimensiones estratégicas. (Pérez Valencia, 1991, pág. 234)

A manera de un aproximación a conclusión en esta parte del ensayo se podría decir que en tales condiciones no se le puede exigir al desarrollo del mutualismo mayor dinamismo, por el contrario esas serían las causas de su lentitud. A pesar de ser el mutualismo, el movimiento solidario más antiguo que existe en Colombia, no ha logrado aún un desarrollo significativo, tal como ocurrió en otros países.


Entre las causas para ello se resumirían así: el que las mutuales no tengan, o en el mejor de los caso no entiendan la importancia de la doctrina, el haber mantenido una organización administrativa mínima como de mera unión de vecinos, el permanecer anónimas sin respaldo de otros movimientos, y porque el gobierno nunca ha formulado políticas de promoción, fomento y capacitación para el mutualismo, como si lo ha hecho con el cooperativismo a partir de 1930 y con la acción comunal desde 1960, solamente para nombrar dos sectores de lo que es la Economía Social.

Coincidiendo en las apreciaciones anteriores acera de la dirigencia, la cual tiene serias deficiencias, hay que ver un concepto más, según la obra de Colacot “Crisis de la salud y el rol de los sistemas solidarios y mutualista en América Latina”

El mayor obstáculo se presenta en las actitudes de las personas que han fomentado la idea del mutualismo, pues ellas mantienen una visión muy anticuada y fuera de contexto de la era presente. Recordemos que muchas de ellas fueron creadas hace 150 años y que aún no han evolucionado en absoluto. (COLACOT, 1995)

Finalmente, la propuesta de Colombiamutual para el futro del mutualismo colombiano la asumo en primer término acerca de los principios y valores:

Reinventar el mutualismo desde sus principios y valores con base en un liderazgo polivalente que permita a las nuevas generaciones aprender con el ejemplo positivo y no como hasta ahora que ha sido todo lo contrario, sin valores, sin liderazgo y sin solidaridad. Por eso la esencia de la reinvención está en partir de una concepción clara de cuáles son los valores y principios del mutualismo latinoamericano, y, a partir de allí abrir un nuevo camino de ayuda mutua y solidaridad.

En torno al quehacer del mutualismo hay una propuesta concreta que permita la generación de nuevas mutuales partir de los valores orientados a la esencia de la ayuda mutua.


Solamente entendiendo la mutualidad como esencia del ser, como la posibilidad de realizar desde el mutualismo unas organizaciones que se preocupen por su naturaleza, el trabajo por y con los trabajadores independientes con prestación de servicios en seguridad alimentaria para solventar la crisis alimentaria que se viene al mundo en los próximos años, con alternativas de solución en planes de salud preventiva y complementaria para aquellos que no tienen derecho a los subsidios y no alcanza con sus precarios ingresos a pagar un régimen contributivo que tampoco les resuelve la situación y unas entidades fuertes con asociados e verdad y con la posibilidad de ahorrar como el mejor mecanismo de prevención para posteriormente obtener crédito con un modelo similar al de banca de los pobres que venimos implementando con BANCAMUTUAL, la banca ética

PRÓXIMA ENTREGA: "ALGUNAS CIFRAS DEL MUTUALISMO COLOMBIANO"

Publicar un comentario en la entrada

Mis viajes por el mundo

BUENOS AIRES