12 de junio de 2013

13. COSTUMBRES Y TRADICIONES IDEOLÓGICAS DE LOS "VETERANOS" MUTUALISTAS COLOMBIANOS DE LOS 80 HASTA NUESTRO DÍAS

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Décima tercera entrega del ensayo: ASOCIACIONES MUTUALES. ¿SERÁ EL MUTUALISMO COLOMBIANO UNA ALTERNATIVA REAL PARA LOS SECTORES POBRES Este ensayo del Autor FABIO ALBERTO CORTÉS GUAVITA, se está publicado semanalmente los días jueves por capítulos para su colección.


En el año 2005 se hizo un ejercicio tratando de encontrar cuales habían sido las mayores falencias del mutualismo colombiano para no tener un desarrollo importante, trabajo informal en el Departamento Administrativo Nacional de  economía Solidaria DANSOCIAL con u n grupo de dirigentes entre ,os cuales tuve la oportunidad de participar.

Allí se llevaron temosas como la cooperativización de la economía solidaria desde sus inicios y ñ afata de una legislación que diferenciara a las asociaciones mutualistas y bueno toda un gama de variables, pero al finalizar, se encontraba que el verdadero problema del mutualismo colombiano obedecía a la falta de liderazgo, y no solamente al conjunto de organizaciones sino fundamentalmente a la falta de VERDADEROS LÍDERES mutualistas.

La pregunta entonces fue y bueno ¿Qué hacían todos aquellos hombres y mujeres que estuvieron y están en ese momento al frente de las asociaciones mutuales colombianas?

Veamos lo que dice Pérez Valencia en su obra cuando se refiere a los elementos que según él, pesaron a la hora de construir un verdadero mutualismo en la década de los ochenta y noventa:
Ha pesado mucho en esta etapa, al momento de tomar decisiones, las costumbres y tradiciones ideológicas de los veteranos mutualistas; para ellos el cambio tiene que ser difícil por esas razones y razonamientos que han inculcado en los sectores populares de que el mundo no se le debe cambiar; pesan así mismo que en un esquema de liderazgo, tenazmente aferrado a “privilegios” personales, que busca quedarse en las esquinas de las comunidades, de su historia, sin atreverse a abrir los brazos para que ese liderazgo se transforme o se releve, abriendo el paso a nuevas respuestas para viejas preguntas, y a propuestas nuevas para nuevos tiempos y nuevos desafíos; así mismo de hace sentir el peso de estilos de fomento y crecimiento basados en esquemas personales y barriales, que si bien puede dar resultados en un momento dado, impiden la llegada del mutualismo como una opción con dimensiones estratégicas; pesa mucho la cultura de la insolidaridad, que propugna por el individualismo en la solución de los problemas; ha pesado mucho, ha pesado mucho, la falta de un sistema educativo que forme, capacite e informe acerca del proyecto histórico del mutualismo. (Pérez Valencia, 1991, pág. 234)

“… no se hace referencia solamente a los elementos estructurales e ideológicos, sino también a los elementos, como personas, que aún después de más de 20 años están al frente del Comité Nacional designado en 1983 y que se autodesignaron como voceros del mutualismo colombiano cuando en la práctica y en el estilo, aún no han superado la etapa y los criterios planteados sabiamente por Gonzalo Pérez Valencia en el año de 1991.” (Cortés Guavita, Reinventando el Mutualismo Colombiano, 2008, págs. 25,26)

Coincidiendo en las apreciaciones anteriores acera de la dirigencia, la cual tiene serias deficiencias, según la obra de Colacot “Crisis de la salud y el rol de los sistemas solidarios y mutualista en América Latina” según la cual, al hacer referencia al mutualismo colombiano dice:
El mayor obstáculo se presenta en las actitudes de las personas que han fomentado la idea del mutualismo, pues ellas mantienen una visión muy anticuada y fuera de contexto de la era presente. Recordemos que muchas de ellas fueron creadas hace 150 años y que aún no han evolucionado en absoluto. (COLACOT, 1995, págs. 106,107)


El mayor obstáculo se presenta en las actitudes de las personas que han fomentado la idea del mutualismo, pues ellas mantienen una visión muy anticuada y fuera de contexto de la era presente. Recordemos que muchas de ellas fueron creadas hace 150 años y que aún no han evolucionado en absoluto. (COLACOT, 1995, págs. 106,107)

La revista El Mutuario trae palabras de Gustavo Guevara directivo del club Mutuario Ricaurte en el año 1979, cuando se preguntaba al conmemorar los primeros 20 años de la Federación: “¿PERO EL FUTURO?” (A renglón seguido se respondía) Si nos detenemos a pensar y establecer un censo, de los actuales integrantes de las Sociedades Mutuarias, nos encontramos que en su mayoría, ya hemos pasado el medio siglo de existencia” (Guevara, 1979, pág. 22)
Otro aspecto que resume la situación de lo vivido, y en este caso en la Federación Nacional FENAM en los años anteriores es la afirmación que hacia su presidente Efraín Borda en el año 1979:

En 1966 estalla la crisis de la federación que, se encuentra al borde la licuefacción y desaparición como organismo de segundo grado. La Federación debe unos seguros, las sociedades filiales no le pagan a la Federación, el comité poco se reúne; no hay quien la dirija ni quien obedezca. (Borda, 1979, pág. 27)


Otro aspecto que resume la situación de lo vivido, y en este caso en la Federación Nacional FENAM en los años anteriores es la afirmación que hacia su presidente Efraín Borda en el año 1979:

En 1966 estalla la crisis de la federación que, se encuentra al borde la licuefacción y desaparición como organismo de segundo grado. La Federación debe unos seguros, las sociedades filiales no le pagan a la Federación, el comité poco se reúne; no hay quien la dirija ni quien obedezca. (Borda, 1979, pág. 27)


En 1966 estalla la crisis de la federación que, se encuentra al borde la licuefacción y desaparición como organismo de segundo grado. La Federación debe unos seguros, las sociedades filiales no le pagan a la Federación, el comité poco se reúne; no hay quien la dirija ni quien obedezca. (Borda, 1979, pág. 27)


Hoy se puede afirmar con toda certeza; -después de estudiar la doctrina, leer  documentos, visitar las mutuales de Bogotá y otros sectores del país y debatir y conocer en la práctica aquellos llamados “dirigentes” del mutualismo que han estado por más de 30 años al frente de los organismos mutualistas de primero y segundo grado- que no solo ha faltado liderazgo sino también que esas personas en absoluto han entendido la doctrina mutualista, que jamás se han detenido a ver qué es eso de un  modelo anarquista de economía que nos legó Pierre-Joseph Proudhonfilósofo político y revolucionario francés, quien, junto con Bakunin y Kropotkin es considerado uno de los padres del pensamiento anarquista y de su primera tendencia económica, el mutualismo.

No conocieron, ni supieron quién fue el príncipe Piotr Alekséyevich Kropotkin aquel geógrafo y naturalista, aparte de pensador político ruso, anarquista que legó al mundo lo mejor de él su obra el APOYO MUTUO escrita en parte como respuesta al darwinismo social y, en particular, al ensayo del siglo XIX de Thomas H. Huxley, "La lucha por la existencia", el libro de Kropotkin se basó en su experiencia del día a días en expediciones científicas en Siberia para ilustrar el fenómeno de la cooperación. Tras examinar las pruebas de la cooperación en comunidades de animales no humanos, "salvajes", "bárbaros", en las autónomas ciudades medievales, y en la época moderna, llega a la conclusión de que la cooperación y la ayuda mutua son tan importantes en la evolución de la especie, como lo es la competencia y la lucha mutua, en caso de no ser más.

En propias palabras del autor Piotr Kropotkin, Introducción a El apoyo mutuo: "Pero la sociedad, en la humanidad, de ningún modo le ha creado sobre el amor ni tampoco sobre la simpatía. Se ha creado sobre la conciencia -aunque sea instintiva- de la solidaridad humana y de la dependencia recíproca de los hombres. Se ha creado sobre el reconocimiento inconscientes semiconsciente de la fuerza que la práctica común de dependencia estrecha de la felicidad de cada individuo de la felicidad de todos, y sobre los sentimientos de justicia o de equidad, que obligan al individuo a considerar los derechos de cada uno de los otros como iguales a sus propios derechos".

¿Cómo dirigir el mutualismo sin conocer su esencia, su nacimiento, su razón de ser?
¿Cómo poder ser líder de un sector de la economía que cuanta con más del 65 % de los puestos de trabajo en Colombia?
¿Cómo dirigir un movimiento de los trabajadores independientes que son la base, el mercado informal y natural para las Asociaciones Mutualistas?

Sin esos conocimientos, quienes dicen ser los dirigentes del mutualismo colombiano, se han dedicado al utilitarismo de la figura solidaria, a la lucha por los pequeños trofeos de dirección, al afán de figuración y a buscar “condecoraciones” del gobierno y como asegura Gonzalo Pérez: “tenazmente aferrados a “privilegios” personales, que buscan quedarse en las esquinas de las comunidades, de su historia, sin atreverse a abrir los brazos para que ese liderazgo se transforme o se releve…”. Que pequeñez en los ideales.

En fin, se dice que la historia juzgará a los hombres por sus logros, personalmente creo que hace años ha juzgando a aquellos que en su ignorancia persisten en ser los adalides de un movimiento mutualista que en la práctica no existe en Colombia. Claro hay muchos que desde la base han aportado mucho más que quienes les dirigen, hay gente buena y mutualista, entregada a una causa que mucha veces desconoce pero que  guiados por su propia naturaleza como dice Kropotkin.


Próxima entrega: “LOS TRABAJADORES INDEPENDIENTES Y EL MUTUALISMO”


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