27 de mayo de 2013

¡Bienvenidos amigos Latinoamericanos y del Caribe!. Editorial 02 Revista Soldeamérica

Fabio Alberto Cortés Guavita *
Septiembre de 2012. Bogotá y Colombia se preparan para dar la más calurosa bienvenida a los amigos de la economía solidaria y popular de todos los países que deseen acompañar el Foro Internacional “Evolución e Importancia de la Mutualidad en América Latina y El Caribe”

Con especial entusiasmo han venido confirmando su participación líderes del  sector solidario y mutualista al evento que se realizará los días 1 y 2 de noviembre de 2012 en Bogotá. Dirigentes de Argentina, Perú, Brasil, El Salvador y Colombia han sido los primeros en confirmar su participación con ponencias en los diferentes Paneles del foro.

No ha sido fácil conseguir que este evento salga avante sin ayuda oficial o gubernamental, pues en Colombia la Economía Solidaria no se ve como alternativa de los sectores menos favorecidos, al contario se “utiliza” para sacar avante algunas propuestas del estado y cuando ya han satisfecho las “necesidades” se les asigna alguna tarea y se cercenan nuestros derechos a través de la legislación. Veamos algunos antecedentes y el futuro cercano de la mutualidad en Colombia.

No es grato recordar como en los años 90 para ver un ejemplo, las esperanzas de los cooperativistas y mutualistas que veían en el presidente de tuno, Señor Ernesto Samper Pizano, por haber sido el promotor años atrás de la ley 79  por medio de la cual por primera vez en Colombia se veían algunos visos de interés y se tenia un instrumento importante para darle orden al sector.

Si embargo ante la crisis de los 90 cuando el sector financiero en general se vio abocado a enfrentar sus propios errores, de manera desmedida se anunciaron hecatombes para este sector. Entonces el gobierno acudió en ayuda del sector financiero capitalista y extendió un gran paraguas a su favor, mediante el apoyo directo con dineros destinados a su salvación.

Otra cosa ocurrió con el cooperativismo de ahorro y crédito, fundamentalmente cuando se dio la orden a todos los entes territoriales, regionales y municipales de retirar sus dineros de las cooperativas y provocar con ello el pánico económico, que empujó a los asociados a retirar sus recursos económicos de las cooperativas..

No vamos a decir que esa sea la única causa de la crisis, desde luego que no, pero si fue el puntillazo final. El propio sector cooperativo se olvido de sus principios y doctrina e inicio una carrera, una competencia, a ver quien o cual de las cooperativas se parecía más al sector financiero tradicional olvidando su esencia solidaria. No en vano dos de los tres Bancos cooperativos de la época era dirigidos por personas totalmente ajenas al sector, extractadas del sector financiero tradicional; y no en vano el único banco cooperativo que logro superar la crisis después de mucho años fue aquel que contaba en su dirección con cooperativista de vasta experiencia.

La corrupción no fue ajena a esta debacle, hubo personas inescrupulosas como los directivos de una conocida cooperativa de Fusagasugá, cerca de la capital de la República que sin vacilar recibieron dineros del narcotráfico y cayeron en su propia trampa, se perdieron los aportes de cerca de quince mil asociados y algunos de sus directivos terminaron en la cárcel.  Obviamente no fue la única cooperativa que entró en bancarrota por la corrupción de sus directivos, es solo un ejemplo.

Y quedo todo servido para que el legislador entrará a operar y sacará una nueva ley que al decir de sus propulsores sanearía el sector y defendería los intereses de los asociados, anunciando que nunca más volverían a ocurrir hechos semejantes y la verdad es que hicieron una ley a la medida del sector financiero capitalista poniendo unos topes de capital para crear cooperativas de ahorro que lograron su objetivo: no volvieron a crearse cooperativas de ahorro y crédito por cuanto los sectores pobres no cuentan con los capitales que exigen las normas para poder crear una entidad que ayude realmente a los mas desprotegidos.

Quedo un vacío gigantesco en los sectores populares el cual bien pudo ser llenado por las Asociaciones Mutualistas que no quedaron cobijadas con las normas de aquel momento, y no por que el gobierno o el legislativo así lo quisieran, no, simplemente por la ignorancia de estos entes del estado que ni siquiera saben que es una asociación mutual

El trabajo sería para la “dirigencia mutualista” enquistada desde la provincia y algunos elementos en Bogotá:  ¿Qué hicieron?,

Absolutamente nada, por estar empeñados en las luchas intestinas y los odios viscerales hacia todo aquello que no fueran ellos mismos. Se sentaron a pontificar y pasaron los años de reunión en reunión, en auto homenajes y  cocteles y así llegamos ahora a enfrentar un proyecto de ley que busca la implementación de las  Normas Internacionales de Información Financiera (NIIF) hechas a la medida del capitalismo salvaje y el neoliberalismo. Con unas implicaciones aún impredecibles para  el sector solidario y quien dice algo? Silencio en la noche… silencio en las almas (de los dirigentes)

Nos atrevemos a dar un pronostico para el mutualismo de ahorro y crédito en Colombia. Si se pretende que cumplan con las nuevas normas tendrá el sector que poner grades capitales para poder funcionar. ¿De dónde?, Ya no se reportará a la Supersolidaria como entidad que vigila al sector de la economía solidaria en Colombia, ahora se estará bajo la vigilancia de la Suerfinanciera con normas hechas para los bancos y el gran capital financiero. Este si será el golpe mortal, el definitivo para las mutuales y ¿Qué harán entonces?: Fácil de predecir; volver la informalidad y llevar los fondos de ahorro y sus créditos por fuera de la mutual en las cuentas de los directivos, sin control alguno; pero al fin y al cabo tratando de prestar un servicio a sus asociados, ese que ni la legislación neoliberal ni la propia dirigencia enceguecida desde sus omnímodos puestos de representación nacional e internacional ven. Seguirán disfrutando de las mieles del poder. ¿Cuál poder? El de las migajas que les tiran a la cara como a cualquier menesteroso. 

* Director Revista SOLDEAMÉRICAPresidente Observatorio Latinoamericano y del Caribe para la Economía Solidaria SOLDEAMERICAGerente Asociación Mutual EMPRENDERPresidente Confederación de la Mutualidad Colombiana COLOMBIAMUTUALDirector Pedagógico Fundación Educativa para la Gestión Empresarial FUNGESTAR

Publicar un comentario en la entrada

Mis viajes por el mundo

BUENOS AIRES