28 de julio de 2012

2. CLASES DE LIDERAZGO



2, Clases de Liderazgo (Capítulo segundo de la obra Liderazgo Polivalente)
Autor Fabio Alberto Cortés Guavita
Bogotá, Colombia


Demos un breve vistazo a algunas de las características personales del Ser, entendido en el papel de líder y en el impacto que su personalidad pueda causar u originar en los demás. Con conciencia plena de la caricaturización que se hace del líder y de la multiplicidad de caracterizaciones posibles, me atrevo a describir un marco focalizado en tres aspectos centrales a saber: transformador, administrador y sin proyecto.


He aquí, a mi juicio el sustento para afirmar que el líder transformador se caracteriza por un rechazo tajante al pasado y a una distinción borrosa entre la audacia y la aventura, y sin ambages hay que reconocer que éstos cuentan con unos niveles de inteligencia superior y son carismáticos, sujetos a una especie de ceguera situacional  con un ego en ocasiones enfermizo. Son triunfalistas, dominantes, agresivos e inagotables, no admiten errores y son considerados desorganizadores-organizadores pero capaces de planear las mejores estrategias.

“Paradójicamente estos transformadores pierden la noción del tiempo y envejecen conservadoramente por su incapacidad para acompañar la evolución del progreso social”[1]

Ahora bien, tenemos al líder administrador, que en un  modelo agotado es continuista ante demandas de cambio y en un modelo eficiente es capaz de administrar con eficacia la propia dinámica del sistema. Se caracteriza por su pragmatismo y desconfianza por las ideologías, es perseverante que hace de la direccionalidad su empresa. Su ego es bastante desarrollado y es competitivo, quizá tan personalista como el transformador pero sin pretender ser protagonista de la historia, más bien busca administrar las situaciones.

Justo es decir, que prefiere encontrar el desarrollo de los hechos y no las reglas a través de las cuales se crearon las situaciones. En uno de los extremos de un continun es un conductor hábil del cambio gradual seguro y perseverante en busca del progreso social y en el otro extremo un dirigente fuera de contexto arrastrado por las circunstancias. En ambos casos aborrece las decisiones trágicas.

Finalmente en esta taxonomía, tenemos al líder sin proyecto social el cual espera que los  modelos dinámicos resuelvan sus problemas sin liderazgo, es el mayor individualista que busca imponer su proyecto personal para satisfacer su ansia de poder. Conocedor de las debilidades humanas, utilitarista del clientelismo, ambicioso y egocéntrico, acomoda su laxa moral a las circunstancias como salida a su pobreza intelectual y compensa sus deficiencias con astucia, viveza y agilidad mental, así como con un gran sentido de la oportunidad.

Vale una digresión, recordemos a Marx cuando dice que: “los hombres hacen la historia, pero no en las circunstancias que ellos eligen” Hay líderes que quieren hacer la revolución en épocas de prosperidad y administradores que navegan en el gradualismo cuando el sistema está agotado en sus posibilidades de progreso. La historia esta llena de ejemplos de líderes innovadores sin oportunidad de innovar y situaciones declinantes que reclaman la innovación sin líderes ni fuerzas transformadoras, pareciera que nacimos en el lugar equivocado.

Tras esta digresión, aclaremos que el liderazgo administrador y especialmente el transformador parecen inevitables como tractores y locomotoras en la historia arrastrando siempre las mayores posibilidades. El sistema empresarial y organizacional requiere generar los líderes que necesitan para cada situación a tiempo pero Líderes Polivalentes, con valores y con espíritu creativo e innovador, que les permita ser los artífices de la reinvención.

Demos ahora un vistazo a lo que piensan otros autores acerca de los tipos de liderazgo y encontraremos un planteamiento interesante de Robert Tannenbaum y Warrem Smith en su obra “How to Choose a Leadership Pattern” citado por  Samuel Certo en su obra Administración Moderna.  De esta obra extractamos la gráfica __ que explica a la manera de un continun el comportamiento de los líderes en cuanto a la toma de decisiones y lo cual da una clasificación entre los dos extremos de dicho continun de la siguiente manera:

“El gerente toma una decisión y la anuncia”[2]. Es el extremo de intervención de mayor autoridad por parte del gerente cuando es este quien identifica el problema, analiza las opciones, escoge la alternativa y pide a sus subalternos que la implementen.

Siguiendo con la taxonomía tenemos “Al gerente que ‘vende’ la decisión” como en el caso anterior el gerente es quien identifica el problema y toma su decisión persuadiendo a sus subalternos para la aceptación de su decisión.

Ahora tenemos un paso más. “El gerente presenta ideas y motiva las preguntas” Después de tomar el gerente la decisión trata de ganar espacio con la gente al proponer que presenten preguntas acerca de la decisión tomada.

Adaptación de la figura que aparece en la obra de Samuel Certo. P.328


Sigamos con el continun, ahora el “gerente presenta una solución sujeta a cambios”. En esta oportunidad el gerente le permite a sus subalternos participar en el proceso de decisión, sin embargo se reserva la responsabilidad de identificación del problema y diagnosticar sus alternativas. Llega entonces a una decisión tentativa la cual propone con la característica de que la modificaría de acuerdo con los demás, pero en últimas la toma de decisión es suya.

Un paso más: “El gerente presenta un problema, recoge las sugerencias y toma la decisión"” Por primera vez da la oportunidad a sus seguidores de presentar soluciones antes que el gerente, sin embargo nótese que es este quien define cual es el problema para presentar a los demás.

Cada vez más cerca del otro extremo del continun, ahora “El gerente define los límites: le pide al equipo que tome la decisión”. Es decir el gerente define el problema y marca unas fronteras dentro de las cuales debe actuar el equipo y luego se reúne con ellos para definir la solución y tomar una decisión.

Por último llegamos al “extremo democrático”: “El gerente les permite a los empleados funcionar dentro de los limites definidos por el superior”.  El grupo entero identifica y evalúa el problema, implementa soluciones alternativas y selecciona una de ellas para su implementación.

Una aclaración sobre las comillas en “extremo democrático”, la razón si bien el equipo toma decisiones, estas se enmarcan en unos límites trazados por el superior, es decir, este modelo está inmerso en el modelo jerárquico que hay que destruir. Los equipos polivalentes y autodirigidos como se verá más adelante deben acabar con el mito del “superior” y dar paso a la igualdad entre pares para tomar decisiones en un marco donde los supuestos del conocimiento son revaluados con carácter empoderado.


Próxima entrega: CUALIDADES Y CARACTERÍSTICAS DEL LÍDER



[1] MATUS CARLOS, El líder sin estado mayor, Revista PES, Caracas, Venezuela, 1992
[2] CERTO, Samuel. Administración Moderna, octava edición, Pearson Educación de Colombia Ltda. 2001, Bogotá Colombia, p. 328-329

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