12 de noviembre de 2010

GUÍA PRÁCTICA PARA LA REDACCIÓN DE ENSAYOS


MATERIAL PUBLICADO PARA APOYO DE LOS ENSAYISTAS .    REPRODUCCIÓN FABIO ALBERTO CORTÉS GUAVITA

             Producción: J.C. Consuegra A.    Dirección:        F. Vásquez R.

PONTIFICIA UNIVERSIDAD JAVERIANA
Facultad de Comunicación y Lenguaje
Facultad Educación.

 Redactar un ensayo en sólo una mañana parecerá una tarea tan apresurada como desayunarse en menos de diez minutos. Sin embargo, lo invitamos a comprobar que no provocará mala ingestión de conocimiento o ingestión escrita, ya que hemos preparado el presente material para ser masticado, saboreado y deglutido en pocas horas y para que su asimilación arroje como producto una interesante rumia de palabras, que de las 8:00 hasta las 12:00, se convertirá en un primer intento, en un primer ensayo.

Para lograrlo, comience por degustar los extractos, esencias, y fragmentos de celebres ensayistas. En ellos saboreará exquisitas pista para la composición de su ensayo y descubrirá estilos, maneras, modalidades y variaciones que le ayudarán a que su escrito se parezca y, en el mejor de los casos, pertenezca a este particular genero.

Hemos querido homologar la función de alimentarse a la de escribir un ensayo: en ambos procesos ingerimos ingredientes que se mezclan se transforman y nutren nuestro propio organismo de creación.

Así, con párrafos descansados, simples y argumentativos, guiaremos su camino por este experimento práctico de composición escrita, cuyo funcionamiento se asemeja a la de un menú o carta de restaurante, en el que existe un orden sugerido de aperitivo-entrada-plato fuerte-postre pero a la vez se presentan diversas pociones. De modo que ,ya no hablaremos como Daniel Cassany, de la “cocina” de la escritura, sino que nos dedicaremos esta mañana, a su “gastronomía”. Pues si bien cocinar supone más tiempo y preparación, comer implica un proceso delicioso e interesante: consiste en aprovechar, como lo hemos mencionado, los ingredientes –las otras voces- para obtener nuestro propio nutriente –el ensayo como producto final en esta mañana-.

Así que la mesa esta servida. Su misión consiste en elegir los platos de su agrado, disfrutarlos y producir un ensayo con las siguientes características:

El tema será, precisamente, “el ensayo y su utilidad en la educación”, con una extensión que oscile entre 2 y 3 cuartillas. Para su desarrollo serán necesarias 5 citas y 3 notas.

 NO ESCRIBA COMO PIENSA

Al redactar su ensayo, escriba lo que piensa, pero no escriba como piensa. Para escribir, debemos reducir, sintetizar todo aquellas que pensamos, en una idea clara y contundente a la que, poco a poco, moldeamos hasta dar forma escrita capaz de comunicar lo que inicialmente pensamos.

Redactar implica preguntarnos qué de todo lo que se nos está ocurriendo en la mente será lo esencial del escrito y qué no; así mismo, qué todo aquello va primero y qué debe ir en segundo lugar, etcétera.

La redacción, entendida como proceso, nos lleva la secuencia PENSAR – ORDENAR – ESCRIBIR.

 ¡DOBLE CLICK¡

A No dé muchas vueltas en torno a un mismo tema. Defina el objeto de redacción y delimítelo.
A No busque llegar al tema por el camino más largo, ni invente ramificaciones innecesarias: sea claro y defina su punto de vista. Sólo así podrá fortalecer su argumento y todas las ideas que surjan de su idea básica, darán soporte a su escrito.
A Afortunadamente siempre se encontrará con que deberá escribir acerca de algo más vago. Un punto de vista, un subtema, una idea para referirse al objeto de redacción, de tal forma que pude construir lo que será la “columna vertebral” de su escrito.

ORGANICE LAS IDEAS
  
Después de una lluvia de ideas[1] o Brainstorming, según lo anota María Teresa Serafín, es recomendable identificar lo que será la columna vertebral del escrito, es decir, la idea fundamental que le va a dar forma a lo que deseamos escribir, en este punto es oportuno preguntarse, ¿hacia dónde apuntan todos los conceptos, todas las “gotas” de mi lluvia de ideas? ¿Qué concepto se repite más en la lluvia de ideas?, o a un mejor, ¿De todas las ideas, con cuál de ellas me quedo? ¿Qué me interesa realmente argumentar?

Una vez seleccionada la idea fundamental del escrito, habrá ideas que pasarán a un segundo plano, y otras a un tercero, y así sucesivamente, hasta tal punto que se podría armar un árbol imaginario o no- como el que sigue:


 Música en la publicidad

Creatividad
Expresar con notas, sentimiento, sensaciones.
Procesos de composición
La inspiración versus el negocio publicitario

 Y es, ese árbol, precisamente el esbozo del escrito. Constituye el esqueleto de lo que se irá a redactar.

ARME LA ESTRUCTURA DE SU ENSAYO

Falta, entonces, rellenar el esqueleto del texto con músculos y tejidos. Y esa musculatura sólo la proporcionarán las palabras organizadas en oraciones, y éstas últimas organizadas en párrafos. Luego, mediante la organización de ideas se logra que el escrito tenga sentido y orden lógico para el lector. Dicho en otras palabras, si seleccionamos adecuadamente la columna vertebral del escrito, si organizamos ideas y sabemos cuál es el principal, cuales secundarias y cuáles complementarias, obtendremos una estructura de texto coherente y clara.

 ¡DOBLE CLICK¡


I.              Escriba todas sus ideas y pensamientos que se le ocurran.
II.            Seleccione la Idea Fundamental de su escrito. Distíngala de
           las secundarias.
III.           Arme el árbol o esbozo del texto que piensa escribir, señalando
           Idea Principal e Ideas Secundarias. 

Cuanto más detallado es el árbol, es decir, cuantas mas ramificaciones posee-ideas secundarias dentro de las secundarias,  detalles, más fácil será el texto, pues en el momento de escribir, tendrá un guía bastante cercana al escrito final.

Y cuando se ha completado el árbol, se pude visualizar, además de las fundamental y secundarias, el orden que todas ellas llevarán dentro del escrito y la relación entre unas y otras.

 

ATRAPE AL LECTOR CON SU COMIENZO


No hay nada más seductor que un buen comienzo. Julio Cortázar se refiera a los comienzos de sus escritos como Knockous fulminante que dejaban atónito al lector y acaso daban tiempo para parpadear y continuar leyendo.

El inicio de su ensayo debe cumplir la doble función de:


UNO: Exponer, en formar clara y de sencilla, la tesis de su escrito, el argumento básico que defenderá durante el ensayo. Es decir que los primeros dos renglones deberán aclarar al lector qué idea va ser la “ensayada”.   

 DOS: Cultivar al lector, con la firme intención de que lea todo el ensayo o de que, por lo menos, se interese por comenzar a leerlo.

 TESIS O ARGUMENTO

Se aconseja que la tesis o argumento básico del ensayo sea corta, sustancial, directa, sencilla. El periodo de la frase o frases iniciales que constituyen su tesis no debe sobrepasar las 20 palabras. Piense que para quien lee es más asimilable esta frase:

“Para nadie es secreto que la educación en Colombia es un negocio”

... que ésta otra:

“Por todos los indicios y conjeturas que investigadores del tema, docentes, auditores e, incluso, los mismos estudiantes de educación básica, media y superior, se podrían decir, sin lugar a equivocaciones, que los procesos de educación en nuestro maltrecho país se han convertido en un negocio”.

Cuando hablamos de la tesis inicial del ensayo, apelamos, entonces, a una conocida frase que en muchas misceláneas aparecen pegadas en la pared, justo al lado del teléfono público:  SEA BREVE.

 

ELIJA EL FORMATO DE SU ENSAYO



A su libre albedrío dejamos la forma visual que desee usted darle al texto. Haga como muchos autores que, por la extensión, densidad, complejidad, número de párrafos o distribución de ideas, dan al ensayo alguno de los siguientes formatos:


CONVENCIONAL

(Fluidez del texto a través de los párrafos)

________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________


FRAGMENTADO

(Diversos puntos de vista del mismo tema)

I
________________________________________________
II
________________________________________________________________________


Si lo prefiere, propóngase uno distinto.

CONSTRUYA SUS PÁRRAFOS


Tan importante como elegir acertadamente la tesis argumental, resulta tejer ideas dentro del escrito, mediante párrafos. Estas unidades conforman la estructura del ensayo y dan sentido a lo que se escribe, porque cada párrafo contiene frases estrechamente relacionadas.

Existen algunas maneras de estructurar un párrafo:

1. La idea principal o tesis  de un párrafo se puede desarrollar mediante ejemplos: Para explicar, en un párrafo, que “el tráfico de Bogotá es insoportable en las llamadas horas pico”, basta con ejemplificar que “ para desplazarse desde Cedritos hasta Chapinero, en un viernes de quincena o de concierto, se necesitan por lo menos dos horas para lograrlo” .

2. Otra forma útil y sencilla de estructurar un párrafo consiste en contrastar elementos que conformen la tesis y comparar de modo que se facilite al lector la comprensión del rescrito. Con el mismo caso del tráfico capitalino, veamos como resultaría: “En Bogotá, un alto porcentaje de semáforos permanece en mal estado; en Medellín, Cali, Barranquilla, y otras ciudades del país, los semáforos son garantía para peatones y conductores.

Si deseamos guiar aún mejor a nuestros lectores, recomendamos una tercera forma de desarrollar párrafos: la que M. T. Serafíni llama “Desarrollo de párrafos por encuadramiento”. Consiste en que, al iniciar el párrafo, guiamos al lector hacia donde iremos. “ existen dos causas claras del insoportable tráfico de Bogotá: la primera, el deterioro de las vías principales, que por ser ...; la segunda, el poco sentido de solidaridad que demuestran...”

 Párrafo Narrativo. También llamado cronológico. Úselo cuando desee desarrollar una idea relatando hechos a través del tiempo o, simplemente acciones que suceden una tras otra. Este tipo de párrafo persuade al lector, porque lo transporta en el tiempo por medio de datos verídicos. “Durante décadas el tráfico vehicular de Bogotá estuvo concentrado en la Avenida Jiménez...”. Otra forma de párrafo narrativo es toda aquella que explique un procedimiento o algoritmo de tareas a cabo una acción, “Para tomar un servicio de taxi en Bogotá, primero procure que el lugar al que se dirija coincida con la ruta que lleva el taxista. Luego  pregúntele...”.

Párrafo Expositivo-argumentativo: este tipo de párrafo pretende ser mas persuasivo hacia el lector. Su objetivo primordial es convencer a quien lee de que la tesis es cierta, de ahí los elementos que en él se utilicen deben ser muy claros y contundentes. Para esto ayudan mucho los datos que muestran y no simples datos “declaratorios” . como si lo que se expone en el párrafo fuese una especie de ley: “Los embotellamientos en los principales cruces de vías-arteria, los reportes radiales del tránsito, en los que la mayoría de emisora coincide y las múltiples quejas de los ciudadanos son pruebas reales de que el tráfico vehicular en Bogotá es un verdadero desastre. Y es que, basta sólo con...”

Párrafo Descriptivo: Úselo cuando desde involucrar más al lector o ideas de su escrito, creándole atmósferas y ambientes mediante la descripción de lugares, personajes o cosas. “Tener que soportar desde muy temprano el desafinado concierto de bocinas y pitos de todos los calibres y observar las caras de angustia en algunos, de resignación en otros y un de histeria en unos cuantos, resulta decepcionante”. 



  AMARRE SU ESCRITO

Nada mas que los famosos conectores, aquellos inseparables amigos de sus párrafos, le permitirán articular y relacionar las partes del ensayo. La carencia de ellos[2], causará cierta sensación de desorganización y aislamiento entre ideas párrafos. Su exceso[3], terminará por saturar el escrito y por fatigar y, en el peor de los casos, confundir  al lector. Así que[4] el debe existir un equilibrado manejo de los conectores, que impriman un buen ritmo al ensayo y a la vez logren la entera comprensión de quien lee.

Basta con encontrar expresiones o conectores que sean válidos para las frases o párrafos que desee relacionar y, lo más importante, asegúrese de que sean de lógica y fácil comprensión para el lector. Numerosos estudiosos han aportado a la lingüística conectores que, seguramente, usted habrá utilizado o irá a utilizar para su ensayo. Las categorías y conectores lógicos más usados son los que hemos enlistado en el recuadro.

De relación causa-efecto: entonces, por lo tanto, por ende, por consiguiente, por tanto, así que, etc.

De adversidad: no obstante, empero, sin embargo, pero, a pesar de, si bien, en cambio, mientras que, etc. 

De Síntesis: en fin, en ese orden de ideas, resumiendo, etc.

De explicación y reconfirmación: es decir, esto es, o sea, dicho en otras palabras, mejor aún, etc.

De tiempo: primero que todo, antes que nada, cuando, luego, después, finalmente, para concluir, etc,

De espacio: paralelamente, en el fondo, por encima, arriba, abajo, etc.

De similitud:  así mismo (o “asimismo”), de igual forma, del mismo modo, etc.

De suma: adicionalmente, también, incluso, inclusive, y, además es cierto, y como si fuera poco, etc.


 RECUERDE QUE HABLA USTED...
             ... PERO ESCUCHA A LOS OTROS

Como ya lo hemos insinuado en nuestras pistas iniciales de este material, el ensayo tiene la particularidad de fortalecerse como género textual, a partir de las voces de los otros para producir su propio pensamiento. Vale la pena recordar que el ensayo, en un gran porcentaje no es producto de la “inventiva” o inspiración del autor, sino que, más bien, es producto de la buena asimilación y aprovechamiento de los recursos bibliográficos a que ha recorrido para producir sus propias ideas (V. “Como construye Bacón”).

 PARA LAS CITAS...

Después de dos puntos, abra comillas y traslade, ad pedem litterae, lo que dice el citado. En este caso, debe aparecer el nombre del autor que se cita. Como lo anota Serpa Uribe, en repetidas ocasiones : “¡Mamola!”

Recuerde que no siempre las citas son textuales. También se puede hacer alusión a alguien o a algo dicho por alguien. Gracias a los medios de comunicación. El popular “¡Mamola!” “de Serpa Uribe goza ya de resonancia internacional. (¿?)

PARA LAS NOTAS...


Vale la pena que le eche un vistazo a algunas paginas del presente material, en las que, al práctico estilo del computador, hemos utilizado “notas al pie”.

Con frecuencia, las notas se suelen utilizar de dos maneras:

Cuando algún término, palabra, expresión o frase necesita ser ampliada o explicada en detalle, fuera del párrafo que la contiene. Entonces, se ubica el pequeño número o “superíndice” al final de la última palabra que se va a referenciar,. Y abajo, en el extrema inferior de la pagina, con justificación a la izquierda, se repite el superíndice y se redacta la nota.

Cuando se expone alguna idea, pensamiento, aporte, comentario o argumento ajeno, sin ser textual, se debe referenciar como bibliografía. En ese caso, se repite el procedimiento del superíndice  al final de la última palabra de esa idea y se lleva al final de la pagina, en donde se escribe el apellido del autor –en mayúsculas-, después de una coma y el nombre en minúsculas; luego un punto seguido y el título de l libro después de un espacio para la editorial, seguida ésta de la ciudad y el año de impresión. (V p.15) 

EL TOQUE PERSONAL


Aunque las bases epistemológicas de su ensayo surgen a partir de otras voces y en repetidas ocasiones sentirá la necesidad de citar, anotar, glosar o referenciar, el ensayo es el reflejo de quien lo escribe, por eso, debe llevar aquella impronta personal, aquella señal particular, producto del estilo que sólo usted da a sus escritos.

Es evidente que el estilo se aprecia o se comienza a reconocer después de cierto número de escritos a través del tiempo; se recomienda, sin embargo, comenzar a esculpir el propio de cada quien.

Ahora bien, el toque personal va desde el ritmo propio que da la puntuación al texto hasta la forma de estructurar los párrafos. El estilo se vislumbra también en la manera de argumentar o de crear interés en el lector.

En todo caso, el estilo o toque personal equivale –en términos de “gastronomía” del ensayo- al “toque secreto” de que, por lo general, gozan los buenos platos.

 ¡DOBLE CLICK!

No es pecado descubrir nuestro propio estilo, si éste es el producto de una mezcla de estilos de otros autores. Quizás signifique la identificación o simpatía estilística que profesamos hacia ellos 

CINCO IDEAS PARA EL TÍTULO


El título de su ensayo tiene una misión muy clara: llamar, atraer, seducir a su lector. El título es esa insinuante y coqueta invitación a la lectura. De ahí que juegue un papel coprotagónico, al lado de la tesis y del argumento inicial.

A continuación, algunos trucos para encontrarle el título más apropiado a su ensayo:

  1. Relea el ensayo en su totalidad y escriba en un papel, a manera de lluvia de ideas, 5 títulos que se le ocurran.
  2. No utilice el tema de su ensayo para el título; o mejor; no confunda el título con el tema.
  3. Busque un título sugestivo, insinuante, sutil, es decir; que sólo de una vaga idea de lo que será el ensayo, pero que a la vez cree la incertidumbre en el receptor e invité a la lectura.
  4. subraye la (s) palabra (s) o expresión (es) que más se repite (n) en el ensayo y úsela como título o como parte de éste.
  5. Piense en un título que resuma, contenga o sintetice la idea general de su ensayo. En este caso, le pueden ser útiles la organización de ideas y el árbol o estructura del escrito.

 UN BUEN FINAL: SINÓNIMO DE

LECTOR SATISFECHO



    Si bien podemos escuchar que un escrita termina “en punta”, esto no significa que va a quedar inconcluso. Los finales “en punta”, además de resultar divertidos para el autor, hacen que el lector disfrute, con múltiples interpretaciones, las posibles derivaciones de ese “final virtual”.

    El ensayo bien escrito da la instrucción a su autor para que encauce las ideas hacia la conclusión y, con la práctica, el autor sabrá cuando debe terminar, cuando ha dicho todo y no le queda nada por decir.

Al igual que al comienzo del ensayo, el final debe ser pensado en función de quien lee. Pensando en que permanezca interesado y que, cuando llegue al final, exclame “¡ hurra terminé y valió la pena haberme leído este ensayo!”. Así como el comienzo atrapa e invita, el cúlmen debe también interesar al lector y debe confirmarle su interés por escrito.


    La conclusión puede resumir todo lo que sea desarrollo, sintetizando en forma sencilla la idea del argumento que, al fin y al cabo, fue aquello que se defendió durante el ensayo.

    Existe otra manera de concluir, y es proponiendo o invitando al lector a una acción o propósito relacionado directamente con el tema del ensayo, dejando ver cierto nivel de compromiso del autor con el tema del escrito.

    Los finales “en punta” que ya mencionamos, a menudo forman parte de otra forma de concluir: terminar el ensayo pensando en el efecto que pueda causar en el lector; para ello, usted puede recurrir a una situación divertida, curiosa o, incluso, anecdótica. Por ejemplo “... y quizás cuando termine su ensayo al mediodía, comprenderá que, definitivamente, es más fácil desayunarse en menos de diez minutos”


500  conectores

Para que la causa encaje con el efecto, las consecuencias correspondan a los antecedentes, y para que los diversos párrafos de un escrito se articulen de manera variada y armoniosa


FERNANDO VÁSQUEZ RODRÍGUEZ


 A

A continuación.
A diferencia de.
A esas digresiones me ha conducido el.
A este propósito.
A mi modo de ver.
A partir de.
A pesar de (que).
A primera vista,...
¿A qué seguir? Los...
A veces, en cambio, hay...
Acaece, no obstante, que...
Acéptese o no...
Acerca de...
Aclaro todo esto porque...
Acudimos a este ejemplo para...
Además, la...
Admitamos que...
Admito que aquí mi tema recuerda...
Adviértase, pues,...
Adviértase que, a pesar de todo,...
Afirmaré ahora que...
Ahora bien: los...
Ahora veamos...
Al afirmar que...
Al contrario...
Al lado de ello...
Al llegar aquí...
Al llegar a este punto...
Al margen de...
Al mismo tiempo...
Al respecto conviene decir que...
Algo mas que añadir...
Alrededor de...
Análogamente, cabe preguntarse si...
Ante todo, rectifiquemos la idea sabida de que...
Antes de continuar insistamos en...
Añádase a este una...
Aquí conviene detenerse un momento a fin de...
Aquí he de referirme también a...
Aquí nos preguntamos cómo...
Aquí vale la pena hacer una pequeña digresión sobre...
Así empezamos a cercar, pues, el...
Así y todo...
Atengámonos ahora a...
Aún así..
Avanzando en el tiempo, encontramos.

B

Basándose en...
Bien, pareciera por todo lo anterior que...
Bien sé que...

C

Cabe concluir que...
Cabe entonces preguntarse...
Cabe señalar...
Cierto es que...
Claro que esto no lo explica todo...
Comencemos con...
Comencemos por evocar...
Comenzaré dando algún ejemplo...
Como...
Como breve conclusión, creo que...
Como dijimos al principio...
Como es natural...
Como es sabido...
Como quiera, las explicaciones...
Como quiera que sea, la...
Como se indicó...
Como se ve, los...
Como si fuera poco...
Como última palabra deseo...
Como ya lo hice notar,...
Comprenda. No es que...
Comprendemos que...
Con este ejemplo he querido...
Con esto en mente...
Con esto hemos cumplido una...
Con esto no quiero decir que...
Con lo que llevo dicho hasta aquí, me parece...
Con respecto al primer punto...
Con sano criterio...
Con todo...
Con todo y lo anterior...
Concibo, pues,...
Concluyamos, entonces, que...
Continuaremos la exploración de...
Contrapongamos a...
Conviene distinguir...
Conviene, sin embargo, advertir que...
Corresponde preguntarse si...
Creemos haber dicho lo suficiente para (sobre)...
Creo haber mostrado que...
Creo indiscutible la afirmación de que...
Creo con estas indicaciones...
Creo que llegamos al núcleo de...
Cuando...
Cuando dije que...
Cuando se dice que...


D

Dado que...
De acuerdo con...
De aquí, que...
De cualquier modo...
De entonces acá...
De estas circunstancias nace el hecho de que...
De esta manera...
De estas suerte es como...
De estas y otras páginas resulta que...
De igual modo...
De la misma manera...
De lo anterior...
De lo que llevo dicho...
De manera que...
De modo que el problema no es...
De otro lado...
De pronto...
De todos modos, cuando...
Debe quedar bastante claro...
Debemos comprender...
Debo agregar que...
Dejando aparte, por un momento, al menos...
Dejando de lado...
Dejemos eso. La...
Del mismo modo...
Dentro de este contexto...
Dentro de este marco ha de considerarse la...
Desde entonces, este...
Desde este ángulo...
Desde luego...
Deseo, en este contexto, subrayar...
Después...
Después, de todo, los...
Dicho de un modo un tanto...
Difícil, cierto. Pero no tanto si...
Digamos que son diversos...
Dije, al comienzo de este artículo (ensayo, comentario), que...
Diremos otro tanto respecto a...

E

Echemos una mirada en rededor...
El ejemplo más significativo de...
El haberme detenido a...
El tema que aquí nos interesa...
El trazar aquí los...
Empezaré por considerar...
En cambio...
En cierto sentido...
En concreto...
En contraste con...
En cuanto a...
En definitiva...
En efecto...
En el curso de esta búsqueda...
En el ejemplo dado...
En esta sección esbozo...
En este punto de mis meditaciones...
En este punto, la discusión se...
En lo que toca a...
En mi opinión...
En otros términos...
En pocas (otras) palabras (términos)...
En realidad...
En relación con...
En resumen...
En resumidas cuentas...
En sentido contrario.
En suma...
En todo caso...
En una palabra...
En últimas...
Entendemos por...
Entiéndase bien: yo no...
Entonces,...
Entonces resulta que...
Entre tanto, podemos...
Es así como...
Es decir...
Es el caso que, por ejemplo...
Es fácil comprender por qué...
Es interesante examinar el problema también desde...
Es más...
Es natural que..
Es necesario recalcar que...
Es oportuno advertir que...
Es por ello que...
Es prudente advertir que...
Es sabido, por ejemplo, que...
Es significativa la importancia que tiene...
Es significativo que...
Es sintomático que...
Es verdad. El...
Esa iniciativa...
Eso es, pues,...
Estábamos diciendo lo que...
Esta descripción será incompleta si...
Esta línea de argumentación podría...
Esta revisión, tan somera como inevitablemente (personal),...
Estas consideraciones fundamentan mi propuesta de...
Este argumento corresponden muy bien a lo que...
Este es, por decir así, el...
Este motivo puede entenderse también como...
Este punto se pude destacar observando...
Este es, decir así, el...
Este motivo puede entenderse también como...
Este punto se puede destacar observando...
Esto es absolutamente cierto. Si...
Esto es, pues, lo que...
Esto nos lleva a...
Esto quiere decir que...
Exactamente...
Examínenos brevemente...
Examinemos minuciosamente este problema. En...


F

Finalmente..

H

Habría que decir también...
Ha llegado el momento de...
Hasta ahora...
Hasta aquí lo...
Hasta donde yo se, nadie ha...
Hay, como se ve, elementos...
Hay en el fondo un...
Hay más: las...
Hay otro aspecto, entre tantos, del que...
Hay otro aspecto que...
Hay que advertir que...
Hay que reconocer...
Hay que repartirlo: los...
Hay, sin embargo, algunos...
He aquí, a mi juicio...
He aquí en pocas palabras, cómo...
He aquí más o menos como pensaba...
He citado ya...
He hablado de...
He hallado...
He intentado probar que...
He llegado al término de...
He traído a colación...
Hemos dejado para el final...
Hemos dicho que...
Hemos discutido hasta ahora el...
Hemos examinado hasta aquí...
Hemos visto que...
Hemos aquí, no obstante, apenas...
Hubiera podido escoger...

J

Justo es decir que...


L

La ideas es que...
La respuesta es fácil...
La tesis que ahora voy a exponer es...
La verdad es que...
Lo cierto es que...
Lo curioso es que...
Lo que acontece es que...
Lo que importa observar es que...
Lo que me interesa ahora es...
Lo que nos interesa aquí no es tanto...
Lo que nos lleva a decir que...
Lo que quiere decir que...


LL

Llegando a este punto...
Llegamos aquí a...
Llegamos, pues, a...


M

Más no se trata tan sólo de...
Más tarde, en efecto...
Me doy cuenta de que...
Me explicaré. Los...
Me gustaría dejar claro que...
Me parece que...
Me refiero, por supuesto, a...
Mi propósito es (era)...
Mirándolo así...
Muy al contrario de lo que pasa en (con)...


N

Nada, pues, más expresivo que...
Naturalmente que...
No cabe duda de que...
No continuaré exponiendo...
No digamos, pues, que...
No diré que...
No en vano me he detenido en...
No es de olvidar que...
No es difícil descubrir que...
No es eso todo...
No es extraño, pues, que...
No es de todo...
No es extraño, pues, que...
No es fantasía afirmar que...
No es fortuito que...
No es preciso...
No es una casualidad el hecho de que...
No está probado que...
No restamos lejos de ver cómo el...
No gastamos muchas palabras en...
No hay que apresurarse, a...
No hay que apresurarse, con todo, a...
No la realidad es...
No parecería necesario...
No pongo más que un ejemplo...
No puede menos que...
No quisiera que estas afirmaciones parecieran...
No se lo tome, sin embargo, por...
No se trata, a mi juicio, de...
No se trata, pues, de...
No teniendo, pues, la urgencia de...
No voy a repetir aquí...
Notemos, entonces, cuán...

O

Observemos como...
Oigo ya venir una objeción...
O sea, los...
Otra cosa que se dice ahora con frecuencia es que...
Otro ejemplo de lo que...

P

Paralelamente a...
Para algunos...
Para empezar...
Para ilustrar mejor...
Para los fines de nuestro argumento...
Para mejor entender...
Para poner a prueba...
Para precisar cómo...
Para quienes sostienen que...
Para simplificar podríamos decir que...
Parece perfectamente claro que...
Parece, sin embargo, como si...
Partiendo de...
Pasemos a...
Penetremos, ante todo, de que...
Pero...
Pero antes de...
Pero antes de seguir adelante consideremos...
Pero conviene precisarlo: los...
Pero dejando de lado la...
Pero el caso es que...
Pero hay más: la...
Pero hay otra definición...
Pero no nos perdemos en consideraciones...
Pero no se juzgue, por eso, que...
Pero recapitulemos:¿Es...
Pero quizá la respuesta que realmente corresponde a...
Pero si se consideran cuidadosamente...
Pero, sobre todo, pienso en...
Pero tal vez debamos pasa primero revista a...
Pero todo esto, más que...
Pero volvamos a nuestro asunto. El...
Pienso, que eso, que...
Podemos distinguir...
Podemos interrumpir aquí esta...
Podemos observar como...
Podemos preguntarnos si...
Pondamos otro ejemplo...
Por añadidura...
Por consiguiente...
Por ejemplo...
Por el contrario...
Por ende...
Por eso...
Por eso, cabalmente, es...
Por eso, para mi,...
Por eso señalé que...
Por esta razón (vía)...
Por esto puede decirse que...
Por lo expuesto al inicio de...
Por lo general...
Por lo pronto...
Por lo que sigue...
Por mi (su) parte...
Por otra parte...
Por simplicidad, podemos supones que...
Por supuesto que...
Por todo esto creo que...
Por último...
Porque..
Porque, en teoría, la...
Porque no se trata de...
Precisamente por(porque)...
Presuponemos –decisivamente- que...
Procedo ahora a la...
Prosiguiendo con el tema...
Pudiera creerse que...
Puede afirmarse (pensarse) que...
Puedo, por lo tanto, definir también...
Pues bien: los...
Pues lo mejor es que...



Q

Queda definido...
Queda por aclarar...
Queda todavía un hilo, el que...
Quiero concluir esta (este)...
Quiero creer que...
Quisiera añadir que...
Quisiera hablar ahora de...
Quisiera insistir en...
Quisiera que, ahora que estoy por hablar de...,
Quizá deba señalar una característica que...
Quizá, entonces, ...


R

Recapitulemos: al...
Recapitulemos brevemente sobre...
Reconozcamos el cambio, que...
Recordaré, por último, los...
Recordemos que...
Referida a este contexto, la relación entre...
Registrado esto...
Repito que...
Respecto a lo que otros prefieren llamar...
Resulta que, cuando...

S

Se comprende que...
Se deduce (infiere) que...
Se diría, pues, que...
Se enfrenta, pues, con...
Se ha dicho (pretendido) que...
Se me figura, así de momento, que...
Sé que mi planteamiento es...
Se trata desde luego, de...
Sea, a modo de ejemplo...
Sea cierto o no esta...
Sea como (lo que) fuere...
Sea otro caso (ejemplo). Un...
Seguramente que...
Señalemos en pocas palabras...
Seria prudente...
Si bien...
Si echamos un vistazo sobre...
Si llamamos...
Si pensamos que este...
Si quisiera escoger un símbolo propicio para...
Si se tiene en cuenta que...
Si se toma como punto de partida...
Si tuviera que decir...
Si volvemos atrás...
Si, ya lo sabemos,...
Si, ya se sabe; acá...
Siempre me ha parecido...
Siento, en efecto, la necesidad de...
Sin duda (algunas)...
Sin, embargo...
Sin embargo, también a menudo,...
Sin entrar en consideraciones sobre...
Sin paradoja, puede investigarse...
Sobran razones para...
Sorprende comprobar...
Sorprenderá tal vez que...
Sostengo que...
Soy de los que creen...
Subyace en todos estos detalles...
Suele decirse que...
Supongamos ahora...

T

Tal es, por lo demás...
Tal vez quepa hacer algunos comentarios. La...
Tales son algunos de los...
Tales son, en síntesis (en general), los...
También cabe comparar...
También es cierto...
Tampoco nos corresponde exponer...
Tan pronto como...
Tenemos en, consecuencia, que...
Tenemos, pues, en grado...
Terminaré diciendo que...
Tiempo hubo en que...
Todavía más: los...
Todo esto parece confirmar la...
Todo lo dicho hasta ahora explica por qué...
Todos reconocemos, en cambio, que...
Tomemos como punto de partida (ejemplo) la...
Torno a decirlo: esto...
Tras esta digresión, abordemos...
Tratemos de...

U

Un corolario más...
Un poco de historia...
Una aclaración sobre...
Una última observación...
Una vez hecha esta preescisión...


V

Valga la verdad: el...
Vamos a intentar concluir pensando...
Vamos a recordar, una vez más...
Vamos a ver rápidamente por qué...
Veamos. El...
Veamos un ejemplo muy sencillo...
Veamos lo que significa...
Volvamos a...
Volvamos a examinar...
Volvamos a intentar ahora...
Volvamos a nuestro asunto: ese...
Volvamos ahora la mirada hacia...
Volvamos al comienzo: el...
Volviendo ahora a...
Voy a referirme brevemente a...
Vuelvo a decirlo: la...

Y

Y además: el...
Y ahora debemos abandonar...
Y así...
Y, como siempre,...
Y llegamos a otro punto...
Y más frecuentemente todavía es...
Y no es mera coincidencia que...
Y no podría ser de otro modo, si...
Y ocurre, indefectiblemente, porque...
Y por eso, la...
Y, sin embargo,...
Ya estamos, sin lugar a dudas en...
Ya hemos hablado de...
Ya hemos, pues, descubierto...
Ya hemos visto cómo (que)...
Ya indiqué que...
Ya lo veis: las...
Ya sabe que...
Yo creo, en realidad, que...
Yo estimo que, para...
Yo no quería decir que...













 























[1] En la lluvia de ideas, con relación al tema que va a desarrollar en su ensayo, escriba todos los pensamientos que se le vengan a la cabeza. Aunque estos no se relacionen entre si y parezcan desordenados. Pero ese es el comienzo.
[2] “De ellos” es una forma de conectar las frases con la anterior. “Ellos”  hace referencia, precisamente, a “los conectores”
[3] Se comienza esta frase refiriéndose aun a los conectores: sin embargo,  nótese que la frase se conecta no sólo porque “su exceso” se refiere a “el exceso de conectores”, sino también porque contrasta y se opone a “la carencia de ellos”
[4] Mediante esta forma de conector -que hace las veces de un entonces” – se invita al lector a que comprenda qué es lo que debe hacer con respecto a los conectores, ya que antes advertido que ni la carencia ni el exceso son buenos. 
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