17 de marzo de 2008

14. El Compromiso


Valores para Vencer en la Travesía. Esta Parte de la obra pretende mostrar la necesidad imperiosa de tener unos valores que le permitan al líder Polivalente vencer ante los múltiples obstáculos que tendrá que enfrentar, esos valores son el Compromiso, la Ética y la Persistencia. Fabio Alberto Cortés Guavita*

El Compromiso. Es la obligación ética y moral que se adquiere frente a una institución o empresa, o a cualesquiera de las actividades en la vida. El compromiso obliga a ser leales a los principios y valores de la persona y a los de la organización para el caso que interesa tratar aquí.

Del compromiso dependerá alcanzar o no la competitividad de una organización, como resultado eficaz del colectivo de trabajo, de los equipos autodirigidos en el cual entran en juego todos los actores sociales y actuar solidariamente.

Se afirma que la gente cree en un líder cuando este genera confianza y que esta confianza tiene su arraigo más profundo en el cumplimiento de la palabra dada, es decir que el compromiso del líder será lo que genere esa confianza que la gente deposita en él. Cuando se falte al compromiso se estará derrumbando la fe, la confianza de la gente y la consecuencia será el fracaso tanto de la persona como de la organización a la cual represente.

El rol del líder es el de orientar el proceso creativo de los asociados, de los trabajadores, se debe arrancar de ellos un COMPROMISO, que les permita llegar a la infinitud con base en la Fe y trascender en la genética de la humanidad, del lado de crecimiento personal y del éxito en la organización dado el nivel de desempeño que se logra con personas empoderadas y comprometidas con los objetivos institucionales y con la cultura de emprendimiento.

Otro tópico interesante es ver que tipo de compromiso es el que se adquiere y no solamente con la organización si no con la sociedad en general y desde luego que se trata de un compromiso traducido en un PACTO ÉTICO que permita a las organizaciones, a las personas y a las empresas en su conjunto avanzar en la búsqueda del bienestar social y colectivo.

Nada mas errado y equivocado en ese orden de ideas que los planteamientos del economista Milton Friedman, padre de las teorías monetaristas y padre moderno del legado de Adam Smith en el desarrollo actual del neoliberalismo, afirmaba el señor Friedman que “ el único objeto de las empresas era el de obtener rendimientos y utilidades para sus socios accionistas”

Por el contrario cuando se trata de compromisos éticos hay que observar los planteamientos de lo que se conoce como el RSE o Responsabilidad Social Empresarial el cual basa su teoría en la necesidad de que las empresas y todas las organizaciones sin distingo creen un marco de convivencia y de contribución para un mundo en el cual se pueda tener futuro al lado de la sociedad. Es pues necesario ver que el compromiso parte del ser pero se irradia hacia los demás, hacia la comunidad, ese es el verdadero compromiso.

* Presidente COLOMBIAMUTUAL
Presidente REDSOL
Gerente FUNGESTAR

Reinventando lo Solidario


REINVENTANDO LO SOLIDARIO DESDE SUS VALORES
Fabio Alberto Cortés Guavita*
saulomón@gmail.com

En Colombia, cooperativismo, mutualismo y fondismo van cada uno por su lado, en materia de principios y valores, y no hay siquiera la intención de unificar estos valores como los de la economía solidaria y popular, que deberían ser, sin embargo hay rasgos comunes y todos en la práctica recogen la esencia de lo que piensa y hace el sector más desarrollado como es el cooperativismo a nivel global.

Qué ha pasado después de congreso de Manchester y cuales son las herramientas que bien podría aplicarse en las organizaciones solidarias para que dejen de ser letra muerta y un saludo a la bandera. Recordemos como en 1995 en Inglaterra la ACI en sus diferentes intervenciones hacía énfasis en entender el nuevo rol del cooperativismo en un mundo cada día más cambiante. Hoy en el mundo la simple teoría del cambio se ha visto desbordada por la necesidad de ir más allá, ya no basta con dirigentes que apliquen teorías de cambio, la velocidad de los acontecimientos obliga a reinventar las organizaciones si se quiere sobrevivir y allí es precisamente donde el sector solidario y popular tienen su real ventaja competitiva.

Si la reinvención de los gurúes del mundo empresarial capitalista pasa por la necesidad de reinventarse a si mismos y a las instituciones con base en valores y principios como no entender que el sector solidario tiene que ser vanguardia en esta teoría y en su aplicación práctica. Solamente reinventando a partir de valores y principios podremos superar el problema de la crisis de identidad que en el 95 se creyó superado, pero que sus elementos centrales persisten, no se ha superado aún el reto de la membresía abierta, continuamos con empresas cerradas a sus asociados y en muchos casos se trabaja como sectas en los barrios o como clubes sociales de unos pocos, no se ha superado aún el poder de la tecnocracia de muchos dirigentes a perpetuidad, es decir, el pensamiento de Alex Laidlaw y su preocupación continúan latentes.

Para comprender de donde debe venir la reinvención tenemos que entender el entorno de las organizaciones y ese entorno no es precisamente solidario, ni social, menos aún popular en nuestro medio. Si en los albores de las organizaciones solidarias hubo personajes que influyeron de manera directa en la conformación y la ideología de las primeras organizaciones, como Owen y King, o Proudhon, con sus ideas de socialismo utópico y anarquismo. ¿Cuál es esa influencia de pensamiento hoy en el mundo? No podemos desconocer que la influencia del entorno es netamente neoliberal, que acaso concede la oportunidad al sector solidario de ser un paliativo a muchas de las dolencias originadas por su modelo egocentrista, es decir el utilitarismo de lo social, el manejo de la responsabilidad social como una estrategia y no como un fin.

También es importante ver la influencia de las teorías administrativas y tomar lo mejor de ellas para aplicarla en nuestro modelo. Si vamos a reinventar bien vale la pena ver que esa reinvención de nuestros principios y valores debe pasar en condición sine qua non por entender a los VALORES como creencias de mayor rango y de consenso social partiendo para el caso de los diferentes sectores colombianos de la solidaridad del valor fundamental, del respeto por la diferencia e ir más allá de la interpretación separada de lo axiológico y lo ontológico, es decir, ver de manera simbiótica la naturaleza de los valores éticos y estéticos, fijos y dinámicos en entera comunión con la teoría del ser humano y sus valores morales, del humanismo según el cual debemos definir y categorizar la realidad, las relaciones y las características inmersas en la organización en la cual debe priorizarse de manera esencial el ser y sus derechos.

Finalmente para reinventar lo solidario empresarial, se debe entender que los principios deben dejar de ser normas escritas para ser actuantes, que brinden a la opinión y al mercado una seguridad y confiabilidad que permita un gran impacto apalancado en el desarrollo universal. Convertir esas leyes naturales de carácter general en conductas y comportamientos de los seres que son la base de la organización solidaria y popular.

Más adelante veremos algunas herramientas que puedan llevar a la práctica la teoría de la reinvención con base en los valores y los principios de esa economía solidaria y popular que tanta falta hace en los sectores más desprotegidos de nuestro país.

*Presidente de COLOMBIAMUTUAL
Presidente Red Solidaria REDSOL
Gerente FUNGESTAR

Actualidad del Mutualismo Colombiano (5)

MICROFINANZAS Y BANCO DE LOS POBRES

Por Fabio Alberto Cortés Guavita
Presidente COLOMBIAMUTUAL
Presidente RED SOLIDARIA REDSOL

La banca entendió que los estratos pobres son un gran mercado y los desembolsos a los microempresarios crecen. (Microempresa según la ley MIPYME ) Pero banca, gobierno y deudores tendrán que actuar con cautela para que el modelo funcione. (Dentro de un marco capitalista neoliberal). Desde cuando los grandes bancos del país voltearon sus ojos hacia el microcrédito, como un nicho rentable, este segmento de cartera ha crecido a un ritmo del 50% anual. En los últimos dos años se han desembolsado cerca de $2,5 billones en pequeños créditos para microempresarios.

Si bien el apoyo del gobierno -por medio de Bancoldex y el Fondo Nacional de Garantías- puede ser importante, es claro que la regulación y el marco de política deben avanzar para adecuarse a esta realidad. Banqueros y gobierno deben procurar que este auge del microcrédito sea sostenible a largo plazo. (Para ello deberán entender que el modelo de prestar a los pobres se sale de su esquema de competitividad y alta rentabilidad).

Los analistas del sector financiero consideran que aún falta reforzar el marco de política para tratar más aspectos que el simple crédito, como la formalización, tecnificación y capacitación en temas de comercialización para aumentar su competitividad. (Olvidando que hay que enseñar valores y manejo de los pequeños emprendimientos, obviamente partiendo de modificar el criterio del microcrédito y microempresas con capitales como los que clasifica la ley MIPYME en Colombia. Se debe replantear con base en la experiencia de Muhammad Yunus y en el microcrédito con educación, pero fundamentalmente entendiendo el modo de vida de los pobres y la comprensión de su entorno cultural).

Para los analistas de la Revista Dinero: Hay quienes consideran que es más riesgoso que los intermediarios que están entrando al mercado lo hagan con tasas subsidiadas que hagan que el esquema a largo plazo no sea sostenible. Para otros, el principal riesgo es que la actual normatividad no necesariamente se cumple para el microcrédito. Las normas mundiales de regulación financiera, como Basilea, exigen implícitamente una formalización de los clientes, por lo que chocan con el mundo de la microempresa. El miedo de los banqueros a incumplir y ser sancionados con esto puede frenar la penetración de la banca en este negocio, advierten algunos analistas. Y, por tanto, demandan un ajuste a las prácticas de regulación y supervisión para controlar mejor el riesgo en esta actividad.

Por último, con la evidente participación de Cajas de Compensación en el mercado de microcrédito, preocupa su poca experiencia en el otorgamiento de crédito. Por esto, la mayoría de los intermediarios coincide en que si bien es conveniente para el país contar con una buena oferta de crédito para la microempresa, las cajas deberían cumplir las mismas reglas de juego.

El microcrédito ha comenzado a permear al sector financiero y hoy grandes jugadores le apuestan a este mercado. Los banqueros al igual que otras industrias han descubierto que en los estratos de menor ingreso están los grandes mercados del futuro (ver ampliación de este tema en Dinero No. 209). No obstante, todos los involucrados deben procurar consolidar esta tendencia a largo plazo. Los banqueros, incursionando en esta cartera sin descuidar el riesgo para que sus modelos sean sostenibles en el largo plazo. El gobierno, modificando el marco normativo para apoyar integralmente a las microempresarios. Y estos últimos, honrando sus deudas, siendo sinceros con el banco e invirtiendo bien los recursos que les prestan. Solo así se podrá generar la confianza en este segmento para lograr una verdadera democratización del crédito. DINERO 2004

De otro lado se encuentran conceptos que son más claros frente a la problemática de los pobres y el derecho al microcrédito. Esta es la experiencia de Muhammad Yunus “Lamentablemente los bancos no prestan a los pobres. Los banqueros a los que se dirigió, se burlaron de él, diciéndole: ‘¿Quién aceptaría prestar dinero a personas que no ofrecen ninguna garantía’ ¿Por qué entonces -él se dijo- no fundar mi propio Banco? Así nació el Banco Grameen, un banco independiente: el Banco para los Pobres. El sistema bancario tradicional ha sido concebido para dejar al margen a los pobres. La sacrosanta noción de "garantía" (responder con bienes personales al cumplimiento de la deuda) está de hecho destinada a desanimar a los solicitantes de escasos recursos”.

El Banco rechaza de plano la noción de garantía, cambiándola por sostener que no hay mejor garantía que cada persona, cuando a ésta se la dignifica, se le otorga confianza, y entonces ésta responde con los valores que cada alma posee por el sólo hecho de serlo. La iniciativa del Banco Grameen ha sido reconocida por la ONU, apoyada por la UNESCO y difundida por grandes periódicos del mundo con titulares de admiración y sorpresa. Actualmente el Banco Grameen ha abierto sucursales en diversas partes del mundo. En América existen emprendimientos similares basados en esta idea en Bolivia, Perú, Honduras, etc.

Los siguientes son algunos de los criterios esbozados en una entrevista concedida en España por Muhammad Yunus creador del llamado banco de los pobres, el Grameen Bank, a la pregunta del porqué la mayoría de prestatarios del Grameen Bank son mujeres, respondió:

“Tardamos 6 años inicialmente en llegar a ese 50% de mujeres receptoras de nuestros créditos y en ese momento empezamos a darnos cuenta de que el dinero que llegaba a las casas a través de las mujeres beneficiaba mucho más a las familias que el dinero que llegaba a las mismas a través de los hombres... tenían mucho cuidado con su dinero, con sus inversiones, y los niños se beneficiaban inmediatamente del dinero que ganaban o recibían las mujeres... Actualmente, el 95% de nuestros clientes son mujeres y todas las cosas positivas que se dicen de Grameen pienso que se deben a ese hecho”.

Analizando el rol que debe jugar de manera importante la Economía Social y Solidaria o el llamado tercer sector, fundaciones, ONG, iglesia, etc., en la lucha contra la pobreza en el Tercer Mundo y, por otro lado, en la generación de empleo en los países desarrollados?

Yo pienso que hay muchísimo campo para dar servicios en circunstancias extremas, pero no debe ser una cosa permanente, continuada; la gente tiene que desarrollar sus propias capacidades y ese desarrollo es lo que lleva a la creación de instituciones viables y autosuficientes, y de servicios viables y autosuficientes. En vez de regalar dinero lo que hay que hacer es intentar proporcionar fondos para la creación de empresas que resulten autosuficientes, que se autofinancien y que se creen empresas que involucren directamente a las comunidades, es decir, que no sea la caridad la que soporte estas estructuras sino que se soporten a sí mismos. Tenemos que construir instituciones auto suficientes que se sostengan por sí mismas en vez de depender de fondos donados por países ricos directamente. Más bien constituiría fondos de microcréditos en cada país y dejaría que los países ricos contribuyeran a esos fondos de forma que estos microcréditos se convirtiesen en instituciones viables, aunque se interrumpiese la donación de fondos.

Como maneja al crédito con educación es la pregunta que se hacen muchos en el sector solidario. “... un programa educativo yo lo organizaría de tal forma que si algún día no llegasen fondos desde el exterior estas instituciones pudieran sobrevivir y seguir funcionando. Inicialmente a lo mejor no van a ser viables al 100%; lo importante es que nunca sea el 0%. Eso es lo que yo diría a fundaciones, ONG o cualquiera que quiera participar en este proceso, en países del Tercer Mundo y en países industrializados donde hay mucha gente sin hogar, que está en paro, emigrantes, marginados sociales de todo tipo. Hay muchas ONG y muchas fundaciones que trabajan con ellos de una forma que los mantienen vivos, digamos, pero en la misma situación. No debe ser algo que se haga de forma individual, sino algo que cree estructuras que les permita salir. Cuando veo que la gente sobrevive de la caridad me parece como si estuviésemos creando una situación tipo zoológico donde recogemos a esa gente y la alimentamos; y ahí quedan. No hay iniciativa por su parte ni por parte de nadie para sacarles de allí e integrarles en la sociedad, así que eso es lo que me gustaría ver, alguna forma familiar de autorrealización de esas personas para que se ocupen de si mismas, en vez de dejarlas en una situación de dependencia”.

Creo que el crédito se debería considerar como un derecho humano y tenemos que construir una institución en la que nadie se quede fuera del sistema, porque pienso que es derecho legitimo de una persona, igual que un derecho humano fundamental, tener acceso a alimentos, a viviendas, atención sanitaria, etc. Por tanto, el acceso a los recursos financieros lo considero también como un derecho humano fundamental, de forma que la gente consiga involucrarse y crear sus propias oportunidades de generación de ingresos. No digo que las cajas de ahorro sean malas y que lo único que está bien es lo que hacemos nosotros, pero desde luego, una vez que se les da a las personas la posibilidad de crear sus propios recursos, pueden cambiar su propia situación económica. En Grameen nos dicen los investigadores que un tercio de nuestros clientes han cruzado ya la línea de la pobreza y otro tercio están a punto. Hay un movimiento muy claro saliendo de la pobreza y los cambios que estas mujeres han llevado a sus familias con este éxito son algo prácticamente increíble, a no ser que lo veas con tus propios ojos.

Todos los estudios que se han hecho sobre Grameen indican que el nivel de nutrición en la familias de nuestros clientes es mucho mejor que el nivel de nutrición en las demás familias; la planificación familiar es el doble que entre la población general y el nivel de vivienda también es muchísimo mejor que el nivel general. Un ejemplo que me gusta poner es que en las elecciones generales de 1996 las mujeres se han organizado y han llevado a todo el mundo a votar, así que otro impacto es que una vez que se establece una organización de redes de apoyo, de personas que intentan cambiar las cosas, se pueden conseguir otras muchas.

Acerca del capital inicial y las dificultades se refirió el profesor Yunus así:

“... los primeros fondos salieron de mi propio bolsillo, era una cantidad muy pequeña y me lo pude permitir. Después me convertí en avalista; eso es también parte de la historia. Lo único que hacia yo era firmar el papel de los créditos que daban en el banco. Inicialmente me dieron un limite de fondos que podía sacar como avalista, un limite de 300 dólares; no daban más porque no me admitían a mi como avalista para más de 300 dólares. Pero después se les olvidó este limite porque les devolvían todos los préstamos, y pudimos seguir expandiéndonos simplemente con mi firma.

Qué alternativa les queda a las empresas con ánimo de lucro?, la conciencia social, que no tiene que ser estatal. Las personas pueden crear esas estructuras ellas mismas pero tendrán que ser competitivas. Si lo son, sobrevivirán, y si no, desaparecerán.

En Colombia la única alternativa real con que cuentan los más desprotegidos y marginados del sistema de credito está en la MUTALIDAD.

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