21 de febrero de 2008

!SÍ, MATARAS¡

PRESENTACIÓN.
¡Sí, Matarás! es la expresión de nuestra realidad y no exagero absolutamente nada en él, soy plenamente conciente que bien podría ser una realidad si la Santísima Trinidad decidiera venir a nuestro país. Es un punto de vista acerca de los protagonistas de la guerra interna que vivimos desde una óptica real, basada en hechos ciertos y en algunos casos en posiciones claras como las del profesor Noam Chomsky y algunos columnistas nacionales. Fabio Alberto cortés Guavita. Bogotá, Colombia

¡Sí,
Matarás!

Bucaramanga vio llegar a un hombre de unos 45 ó 50 años con la barba bastante canosa y una cabellera castaño oscuro entretejida por la blancura nívea del paso del tiempo, el viajero solicitó información para internarse en la selva hacia el sur de Bolívar, iba según comentó a conocer y observar aves en tan difícil zona. Quienes le oyeron trataron de disuadirlo explicándole lo que por allí ocurría con los grupos paramilitares y sus continuos enfrentamientos con la guerrilla, las masacres y las infinitas violaciones de los derechos humanos por parte de todos los que intervenían en la cruenta lucha, incluido el propio ejercito, de quien le dicen es el auxiliador directo de los ‘paras’.

Nada parecía atemorizar a aquel hombre que se internó sólo hacia la zona mencionada diciéndole a la gente que únicamente con el poder de Dios se podría lograr la convivencia.

Mientras el extraño personaje recorría la zona indicándole a la gente como, con el temor a Dios y el cumplimiento de sus Mandamientos sería suficiente para recuperar la paz, otro hombre más joven de unos treinta años con barba y cabello castaño oscuro y largo aterrizaba en el Aeropuerto de San Vicente del Caguan y manifestaba a quienes le escuchaban que el amor sería la base de la recuperación de la paz en el país.

Algunos guerrilleros le escucharon atentamente y pronto la noticia de las extrañas palabras de aquel hombre se regó por toda la zona causando cierta preocupación entre los comandantes.

A la par llegaba a la gran capital y al Aeropuerto El Dorado otro singular personaje, de apariencia madura y con una cara de erudito, gafas redondas que le daban un cierto aire intelectual a lo John Lenon, miraba un poco distraídamente hacia todos los lados como si esperara encontrar a alguien en especial, sin embargo, nadie salió a recibirlo.

Se perdió en el frió de la noche con las manos en los bolsillos tarareando una vieja canción.

Cuando Delito Marrón se enteró de la vista del extraño personaje en su zona de influencia y de su predica al cumplimiento de los mandamientos de Dios, recordó su reciente pantomima con ocasión del robo de una imagen de la Virgen y del espectáculo que ordeno montar en su homenaje y se propuso atrapar al visitante y conducirlo hasta su campamento.

En el Caguan el comandante De La Luz había tenido largas jornadas con uno de los prelados más importantes de la Iglesia católica en relación con una comisión para definir el tema de un aeropirata, por eso, por esa relación con lo religioso le encargaron interceptar al caballero venido de extrañas tierras a predicar acerca del amor.

En la gran ciudad los organismos de inteligencia apoyados por los mercenarios norteamericanos orientaron todas sus antenas ante la llegada del Sabio, quien de entrada había criticado abiertamente el Plan Colombina con unos argumentos que les hicieron sospechar de la intromisión de una potencia extranjera en los dominios del tío Sam, además, había manifestado que se requería de toda la sabiduría posible para poder presentar alternativas de paz en tan convulsionado país.

Un reten sorprendió al hombre de cabello cano, y cuando le pidieron los documentos de identificación, pasó su primer susto pues recordó el pacto hecho con sus compañeros de viaje y tuvo que hacer frente a los militares que le condujeron al puesto de policía, como indocumentado, allí dijo llamarse Dioselino Padrón y haber perdido todos sus documentos al ingresar al país, haciendo gala de sus dotes de palabra logró que le permitieran continuar y le hicieran entrega de un paz y salvo que le permitiría ser identificado como observador de aves.

En la población se hospedó en un hotelucho de mala muerte y fue testigo de la más inhumana y cruenta masacre por él imaginada. Cuando el reloj de la vieja iglesia daba las once campanadas se sintió el tropel de las bestias que llegaban al pueblo con lista en mano y preguntando a voz en cuello por veinte pobladores de la abandonada región.

A los gritos de los paramilitares se sumaban las voces amedrentadas de la población, voces que fueron poco a poco perdiéndose en la oscuridad la noche, encubiertas por los disparos y el rugir de una motosierra prendida en la mitad de la plaza principal de la población y con la cual uno a uno fueron cercenando brazos y cabezas de los desdichados pobladores acusados de ser auxiliares de la guerrilla y condenados de manera sumaria sin el más mínimo derecho a su defensa.

Dioselino se sintió el ser más desdichado del mundo al no poder intervenir, de acuerdo con al pacto, y tener que tragarse su impotencia frente a la barbarie.

Al día siguiente la prensa daría aviso, y con fotos impresionantes mostrarían la sevicia de los asesinos. Veinte campesinos, entre quienes se encontraban siete hombres, seis mujeres y siete niños entre los cuatro y los doce años, habían sido mutilados y abandonados tajada por tajada en toda el área de la población

Entretanto el joven barbado enfrentaba una situación bastante particular pues él llevaba un carné que le entregaron en Bogotá cuando viajó hacia el Caguan, en el cual figuraba como Jesús Delfín, periodista en busca de realizar una crónica acerca del proceso de paz. Pero no contaba con la terquedad del Comandante De la Luz quien no contento con tal credencial le exigía demostrar su experiencia periodística, para lo cual tuvo que mostrar unos volúmenes de su obra Utopía del Amor, que afortunadamente, su madre, le había guardado en el morral.

Se encontraba Delfín disponiéndose a una improvisada cena cuando vio en los noticieros de TV como Dioselino enfrentó a los paramilitares después de la masacre de Pueblo Hondo, y cómo en represalia había sido secuestrado por Delito Marrón el tenebroso jefe paramilitar.

Una oración silenciosa fue su respuesta a tan fatal noticia y una llamada al satelital del Sabio en Bogotá quien le manifestó conocer ya la noticia y estar preparando algunas estrategias que les permitieran el rescate y no telefonear a Dioselino hasta que él se comunicara par no despertar sospechas, sin embargo advirtió a Delfín: aquí las cosas son bastante difíciles me tienen con seguimiento a toda hora y después de mi primera conferencia acerca del Plan Colombina las hostilidades de la embajada norteamericana son tenaces.

La conferencia acerca del Plan Colombina dictada por el Sabio había sido un éxito, en relación con los antecedentes al referido plan dijo:

“...citando al excanciller colombiano Vásquez Carrizosa, recordemos como en la administración Kennedy se transformó a los ejércitos regulares colombianos en brigadas contrainsurgentes y se dio inició a la Doctrina de la Seguridad Nacional en contra del enemigo interno. Más adelante en el año 1962 el propio Kennedy despacha una misión encabezada por el general Yarborough, quien propuso las reformas necesarias para que las fuerzas de seguridad estuvieran en capacidad de efectuar actividades paramilitares, de sabotaje o terrorismo, contra los elementos comunistas”

Delfín se internó en el Caquetá predicando abiertamente su pensamiento en torno a la Paz. En una reunión con líderes de la región, campesinos y guerrilleros comentaban sus experiencias para la crónica propuesta. Él aprovechó para decirles:

“No podemos olvidar hoy que las sombras de la muerte amenazan la vida del hombre en cada una de sus fases, estamos ante síntomas alarmantes de la ‘cultura de la muerte’ que son una serie amenaza para el futuro y si retomáramos los mandamientos de Dios recordaríamos y tendríamos presente el No Matarás como una guía permanente de respeto por los derechos humanos. Ahora, dijo y miró fijamente al comandante De La Luz, hay que alejar a los niños de la guerra, hay que permitirles su libre derecho a escoger lo que deseen, sin adoctrinamientos guerreristas y enfocados en la política de la retaliación y de la venganza...”

Esa noche en la oscuridad del cambuche donde se encontraba sintió como algo o alguien se arrastraba hacia él, e instintivamente llevo su mano bajo la improvisada almohada, allí tenía la Biblia como su única arma, el silencio que continuó fue expectante y una voz en susurro le trajo de nuevo a la realidad, era un campesino que quería hablar con él pero el miedo no lo dejaba acercar en el día, decía que si le veían hablando con él le matarían.

Le narró la historia de él y su hermana quienes a los cinco y seis años de edad sobrevivieron a un ataque de los paramilitares en una población del Magdalena Medio. Allí transcurría su vida normalmente entre los juegos de niños, saltando y correteando por las emperradas calles del colonial pueblito, escuchando aires nacionales que eran el encanto de sus padres: torbellinos, bambucos y guabinas, y los aires que empezaban a gustarles a ellos como las canciones de Carlos Vives.

Una noche llegaron los paras y todo lo arrasaron, asesinaron a sus padres, a los abuelos y a sus hermanos mayores, ellos se salvaron escondidos bajo la paja del establo. Con el paso del tiempo recibieron algún apoyo y algo estudiaron, así conocieron del trabajo comunitario y el bienestar a través de la colectividad, sin embargo pudo más en ellos el deseo de la venganza y pronto fueron reclutados por la guerrilla donde les exacerbaron su deseo y tomaron las armas.

Pero hoy son conscientes de la necesidad de luchar por la paz generando espacios para el dialogo, rompiendo la pasividad y enfrentando la realidad, para ello proponen que en los diálogos de paz se escuche a los menores, que los dejen de ver como las victimas y les den espacio para ser participes de los procesos. Ellos reconocen que lo más grave de las masacres es dejar a niños inocentes sin familia.

Lo más doloroso que escucho Delfín aquella noche fue la sentencia final del joven antes de desaparecer en la oscuridad de la noche:

“La guerrilla habla de unos intereses justos pero ha perdido el respeto por la vida y cada día tienen el corazón más duro, los paramilitares son iguales, matan sin importarles las vidas de los demás y el gobierno la verdad, ni ayuda ni le importa nada”

El Sabio recibió invitaciones de diferentes ONG para conferenciar acerca del tema del Plan Colombina y a medida que avanzaba en sus explicaciones los servicios de inteligencia decidieron desaparecerlo.

En su disertación ante estudiantes de diferentes universidades en la Plazoleta Che Guevara de la Universidad Nacional manifestó:
“El ambiente que vive Colombia en aras de lograr la paz tiene antecedentes funestos en al pasado reciente, los activistas de los derechos humanos deben huir del país, los desplazamientos forzosos se incrementan llegando en 1999, según Human Rights Watch a ser el país con mayor población desplazada del mundo, después de Sudán y Angola”

“Hace unos pocos años Colombia en un gesto visto por los Estados Unidos como una prominente democracia vieron nacer un partido político fundado principalmente por guerrilleros, la UP. Más rápido que su nacimiento se vio desaparecer más de tres mil activistas, entre los cuales figuraban, candidatos, alcaldes, legisladores etc., y recientemente se ha creado el Movimiento Bolivariano que al decir de sus fundadores ‘será clandestino, para que sus dirigentes no sean asesinados’. A un expresidente colombiano le han premiado con cargos en el exterior por haber sido el protagonista de las reformas al estado a través de la constitución del 91, según la cual se implementó la apertura económica conforme a los designios de los norteamericanos y se sumió a la gente en las más deplorables condiciones socioeconómicas, que mantienen a la mayoría de la población en la miseria, en un país rico, con concentración de riqueza y latifundismo, que resultan altos ateniéndonos a los vergonzosos parámetros de la América Latina, en general”

Delfín fue conducido donde el máximo jefe guerrillero el legendario comandante Trueno Seguro para que rindiera explicación acerca de su prédica:

-Dios -dijo pausadamente Delfín- al crear el mundo concibió al hombre como una criatura divina, cuyo último fin está en la otra vida. El hombre viene de Dios -continuo enérgicamente- y toda su conducta, incluyendo la moral y la ética debe apuntar a Él como ser supremo.

-La prudencia, la templanza, la fortaleza y la justicia, entendidas estas así: la prudencia como el saber lo que debemos hacer, decir y evitar, tomando consejo del que sabe y actuando sin precipitarse; la templanza como la moderación en todos los ordenes; la fortaleza como saber sobrellevar el sufrimiento con paciencia, sin renegar, luchando con valor contra las dificultades; y la justicia para dar a cada cual lo que merece, recordando la sentencia ‘dar a DIOS lo que es de DIOS y al Cesar lo que es del Cesar’ así el hombre a través de ella encontrará su recompensa al final de su vida terrena, allí no existe esclavitud, ni ignorancia, sólo puede haber igualdad para todos mis hermanos. El cristianismo que han desarrollado los discípulos ofrece al hombre unos principios morales -afirmó y dirigió una mirada dura- que por venir de Dios son imperativos, absolutos e incondicionales.

Aquí el comandante tubo que hacer acopio de todo su conocimiento marxista para replicar:

- La moral vista en el contexto de la superestructura ideológica, cumple con una función social, es decir, castiga las relaciones de acuerdo con los intereses de la clase dominante. La moral es clasista desde el mismo momento en que la sociedad se dividió en clases.

- En una misma sociedad cohabitan diferentes morales, a cada clase corresponde una moral. Es por ello que si no se dan unas condiciones objetivas para que exista una moral válida para toda la sociedad, no puede existir un sistema moral válido en el tiempo y en el espacio.

- Ahora bien cuando se presenta un cambio en las relaciones de producción, se requiere de una nueva moral. El cambio que vislumbramos en este orden de ideas es el de una sociedad socialista en la cual las relaciones no se encuentren enajenadas. Allí la necesidad de la moral es obvia, dado que esas nuevas virtudes que conlleva la transformación de las viejas estructuras por unas nuevas, deben contar con una nueva moral.

- Para concluir el hombre tiene el deber moral de intervenir en las transformaciones de la sociedad, para impedir la posibilidad de volver a la barbarie, pero debe ser dentro del marco de la realidad para no caer en la impotencia de la acción, es decir se debe dar en la vida terrena.

Queda planteada la Utopía de la Teología de la Liberación como punto de encuentro entre la espiritualidad del cristianismo y la base social del marxismo en un entender del Evangelio como la lucha en favor de los pobres, la preocupación de Dios por la pobreza en alianza con el mensaje de Jesucristo, el concepto de un nuevo reino y una nueva tierra para todos, para esa gran mayoría que lucha por su propia esperanza y un marxismo preocupado por la igualdad económica a partir de la revolución social y la conciliación de elementos en busca de una moral que reivindique al ser como lo esencial y consecuentemente el respeto por los derechos humanos y el derecho internacional humanitario

- Un acercamiento –dijo Delfín- estaría basado en la práctica total del quinto mandamiento NO MATARAS, comenzando por entender que el matar no solamente es la eliminación física del individuo sino que involucra desde el daño mismo que se cause a sí mismo y a los demás, aquí está su doble moral, mientras dicen seguir los postulados de Marx, en la práctica asesinan campesinos y niños inocentes, arrasan pequeñas poblaciones y a la larga están perjudicando al pueblo a quien dicen defender.

Para los sectores militaristas de la guerrilla esto fue explosivo y ordenaron restringir el trabajo de Delfín e inmovilizarlo en su andar, en la práctica retenido hasta nueva orden, por pretender llevar a cabo enseñanzas nocivas para la población incumpliendo su papel de periodista en busca de información para una crónica.

El Sabio en la capital había desaparecido y se comentaba en los círculos sociales que por orden del Pentágono y sus mercenarios llegados en los últimos meses al país en el marco del Plan Colombina, en su última intervención había hecho referencia directa a la participación nociva del Plan en el futuro inmediato:

“Los militares colombianos armados y entrenados por EU., no han doblegado a la resistencia doméstica, aunque esta sigue produciendo su regular colección anual de atrocidades y según un estudio de la ONU realizado en febrero de 2000, las fuerzas de seguridad colombianas se van a fortalecer considerablemente con el Plan, estas fuerzas mantienen estrecha relación con los escuadrones de la muerte, organizan destacamentos paramilitares ya veces participan directamente en las matanzas o, por omisión, han ‘posibilitado que los grupos paramilitares logren sus objetivos exterminadores’, en consecuencia razón tienen quienes ven que el Plan Colombina es más para la guerra que para la Paz, o sea, es un caramelo para el pueblo ávido de paz”

Alonso, un reconocido periodista en su estancia de Bogotá recogía noticias fragmentarias acera de la desaparición de los tres hombres que habían llegado al país de manera al parecer clandestina, pues no figuraban en los anales de ingreso a los aeropuertos, ni del Das, menos en inmigración, un misterioso secreto precedía la llegada de los tres personajes al país, nadie sabía nada, ni quienes eran, ni de dónde procedían, absolutamente nada se sabía.

Atando cabos llegó a la conclusión de que era un equipo que buscaba apoyar el proceso de Paz en el país, diciendo duras verdades pero verdades al fin y al cabo. Lo complicado del asunto era encontrar el hilo conductor que le permitiera entender, pero algo muy adentro le decía que estaba en la senda correcta, que debía continuar por ahí su investigación.

En su sitio de cautiverio Dioselino Padrón se preguntaba como se habían metido en tamaña encrucijada y recordaba entonces la reunión con motivo de las festividades navideñas. Se encontraban reunidos en el Cielo los integrantes de la Santísima Trinidad, realizaban un balance de lo que ocurría en el mundo y hablaban específicamente de Colombia y su guerra interna.

Paramilitares, guerrilleros, narcotraficantes, ejercito, gremios, ganaderos, políticos etc., todos a una hacían parte de la corrupción que se había generalizado de tal manera que nadie interpretaba los mandamientos de la Ley, y de manera enfática hacia carrera el mandamiento del sí mataras.

Decidieron viajar a Colombia a conocer de primera mano lo que estaba ocurriendo y decidieron transitar por separado. El Padre iría a la zona del Sur de Bolívar, Jesucristo recorrería la zona de distensión y el Espíritu Santo viajaría a la gran Capital.

Acordaron no hacer uso de milagros ni nada que se le pareciera, se mezclarían entre la gente como cualquier normal terrestre, trabajarían, conocerían y luego se reunirían para tomar determinaciones. Qué ilusos pensó ahora, creer que los seres humanos habían cambiado después de dos mil años.

Alonso, el periodista se adentró por casualidad en el estudio de algunos textos sagrados y comenzó a entender el porque le llamaba la atención el caso de los tres personajes desaparecidos o secuestrados en los últimos días y por inverosímil que pareciera estableció una hipótesis terrible e inició una campaña por todo el país para lograr su liberación, en su trabajo le acompañaron las entidades defensoras de derechos humanos quienes pronto lograron la atención del mundo entero acerca de lo abominable del hecho: ¡en Colombia habían secuestrado entre la guerrilla, los paramilitares y el gobierno a la Santísima Trinidad!

Dioselino era conducido ante el gran jefe Delito Marrón, quien cínicamente se declara católico y le cuenta el horror vivido por él cuando guerrilleros secuestraron y mataron a su padre, a sus tíos y en fin, casi acaban con su familia, narra también como, con el apoyo de sectores oficiales y del ejercito recibió instrucción militar y dinero para crear su propio ejercito paramilitar el cual debería llevar a cabo la más cruenta venganza, ojo por ojo y diente por diente como lo ordenan las sagradas escrituras.

Dioselino se vio en la necesidad de interrumpirlo y manifestarle lo equivocada de su interpretación y de cómo el nuevo pacto realizado por Jesucristo comprometía a los hombres a realizar sus acciones con base en el amor y no en la violencia, además le recordó que ser católico no era una escogencia caprichosa sino una realidad de convivencia y que para ello se debían cumplir unos parámetros, unas reglas y que el quinto mandamiento de dicha ley era No Matarás, por lo tanto nada justificaba su plan de venganza, menos aún cuando estaban asesinando a inocentes campesinos que nada tenían que ver con su enfrentamiento con la guerrilla.

Una tarde Dioselino escuchó la historia de unos niños ‘paras’ que narraban el horror vivido en su lejano sitio de nacimiento, un lugar abandonado en la montaña, rodeado de hermosísimos paisajes pero en la más absoluta pobreza, atacado una madrugada por la guerrilla. La cual de manera inhumana bombardeó con cilindros de gas que al hacer explosión masacraban a decenas de personas por el sólo ‘delito’ de ser vecinos del cuartel de policía, seres destrozados con la más cruel sevicia.
Desde aquel día estos niños juraron matar a quien fuera por el sólo hecho de profesar ideas comunistas y allí estaban con sus enormes fusiles y sus grandes cananas que en la práctica arrastraban por su escasa estatura y con sus ‘buenos muertos’ a sus espaldas, marcados con señales que hacían en el árbol frente de su cambuche, las marcas eran más de veinte para cada uno de aquellos niños de la guerra.

Dioselino al escuchar esta historia y ver aquellos niños no pudo reprimir una lágrima de dolor y de impotencia frente a tan cruda realidad.

Cuando se exigieron pruebas de supervivencia las guerrillas entregaron un video en el cual aparecía Jesús Delfín predicando a los muchachos y el comandante Trueno Seguro, lavándose las manos diciendo que él estaba allí por voluntad propia.

Delito Marrón envió también un video según el cual Dioselino Padrón recibía culto por parte de sus hombres pero era rechazado por aquel haciéndole ver lo equivocado de su interpretación y su venganza.

El problema grande estaba en que el gobierno no aceptaba haber secuestrado, con miras a desaparecer al Sabio y se empeñaba en realizar una gran cantidad de molinetes para demostrar que los gringos nada tenían que ver con el plagio, sin embargo las evidencias demostraban como un grupo de mercenarios que habían llegado al país en el marco del Plan Colombina era el responsable directo y el gobierno americano decía que nada tenía que ver con el asunto ya que esos asesores eran personas contratadas bajo parámetros de su propio riesgo y nada tenían que ver con su gobierno y menos aún con las fuerzas armadas de tan generoso país.

Las protestas crecían como espuma y al igual que en el sueño de las escalinatas crecía la audiencia y crecía de manera abrumadora y arrolladora, el Papa en persona debió viajar de urgencia a Colombia para intervenir directamente e interceder para lograr la liberación de los tres personajes, de manera pronta y efectiva.

Una peregrinación proveniente de todo el mundo se dirigió hacia Colombia. Representantes de todos los gobiernos de todas las religiones de los partidos políticos, de los comunistas y hasta Fidel Castro organizó una delegación con los Chinos para sentar la más enérgica protesta en contra de los violentos en Colombia.


Agobiados por la realidad Trueno Seguro y Delito Marrón se reunieron en el Caguan en un hecho sin precedentes y acordaron entregar tanto al Padre como al Hijo y exigir al gobierno la entrega del Espíritu Santo. Como no se pudieron poner de acuerdo en la redacción de un documento final conjunto expresaron sus opiniones por separado en sendos comunicados que hicieron llegar a Alonso, en un reconocimiento a su labor periodística.

“La guerrilla colombiana lamenta los hechos ocurridos desde la llegada de tan ilustres personajes a nuestra patria y reconoce la importancia de su gestión humanitaria, si bien discrepamos en algunos de sus mandatos doctrinarios somos conscientes de la importancia de su participación en el proceso de paz que vive Colombia y saludamos su papel de denuncia acerca de la participación imperialista en nuestros asuntos y como un gesto humanitario de nuestra parte hacemos entrega de Jesús en buen estado de salud, a la vez que exigimos al gobierno nacional la entrega del Espíritu Santo sano y salvo. Nos comprometemos a buscar los caminos de la concordia y la paz en nuestro país a partir del reconocimiento conjunto de los errores con base en un acuerdo nacional de No Matar, en el cual se comprometan las autodefensas y el propio gobierno que es el culpable de la mayor cantidad de muertes en nuestro país, con base en la enseñanza recibida por parte de Jesús quien nos recordó que matar no es solamente la eliminación física de los individuos, se mata de hambre y de miseria cuando no se conceden condiciones igualitarias en la propiedad de la tierra y el manejo de los medios de producción”

Por su parte los paramilitares dijeron:

“Las autodefensas campesinas de Colombia reconocen la equivocación cometida con Dios y aceptan las recriminaciones recibidas en cuanto a la interpretación equivocada de los criterios de venganza, denunciando a su vez que somos victimas del sistema que fue quien nos proporcionó las herramientas para la venganza. En tales condiciones entregamos a Dios Padre en buenas condiciones de salud y exigimos al gobierno la entrega sano y salvo del Espíritu Santo”

“Hacemos público compromiso de buscar los caminos de la reconciliación nacional a partir de un reconocimiento del No Matar, siempre que la guerrilla deje de lado el proyecto militar y se comprometa a salir a la luz pública en un plan de participación política, sin el temor de la repetición del exterminio que realizamos junto con gobiernos anteriores del proyecto de la Up. De nuestra parte continuaremos defendiendo a los campesinos de los enemigos de la paz”
El gobierno ante la presión universal reconocía su error y manifestaba sus disculpas por lo ocurrido. El ministro de relaciones exteriores avergonzado se suicidó por los acontecimientos juntamente con el jefe de las fuerzas armadas, sin lograr que el presidente siguiera la misma vía.

Éste adujo en intervención televisada y radiodifundida por todas las emisoras que los colombianos le necesitaban y que él:

“No permitiría que elementos extraños y fuerzas extranjeras desestabilizaran al país. Existe un complot orquestado por la comunidad internacional que ven con envidia como él sí lograría la paz en Colombia por encima de los intereses mezquinos de la guerrilla y de los paramilitares quienes se habían unido para desacreditarlo. Por su parte reconocía el poder y rendía culto a la Santísima Trinidad, manifestándoles su molestia por no haberle consultado su participación en el proceso de paz”

“Personalmente entregaría al Espíritu Santo quien de manera errada había sido retenido por subalternos de tercer orden sin consultarlo a él, como había quedado descubierto con la muerte lamentable de dos de sus colaboradores a nombre de los verdaderos culpables quienes pronto estarían descubiertos gracias a la exhaustiva investigación que él personalmente había ordenado a todos los organismos de seguridad del estado”

“Como una prueba de reconciliación nacional, él personalmente acompañaría al aeropuerto a tan dignos personajes, junto con su esposa y sus niños, y se alegraba que el proceso iniciado por él tuviera tan grande apoyo, eso justificaba su razón de ser y se sentía, junto con su señora y sus niños, enormemente, y orgullosamente colombiano”

La manifestación de despedida rompía todos los cálculos y la capacidad de las avenidas fue impotente para tanta gente que decidió ante las protestas del alcalde de la ciudad, utilizar los andenes y las ciclo rutas para acompañar el desfile que escoltaría a los tres ilustres personajes hasta el Aeropuerto El Dorado, todos corrían a tomar el Transmilenio, nadie parecía recordar ya el costo social de tales obras, que habían llegado hasta la desaparición física de la mayoría de los indigentes en el llamado proyecto de limpieza social para enviar a tales indigentes más cerca de las estrellas.

Lo cierto es que nadie había visto juntos a los tres personajes y la sorpresa de todos los presentes fue mayúscula cuando vieron que la Santísima Trinidad era un solo hombre y que éste ascendía por su propia voluntad a los Cielos diciendo que una vez reunidos los tres integrantes en Bogotá y libres de todas las acusaciones que tenían en su contra manifestaban su punto de vista en un saludo a todos los colombianos, el cual no requirió de televisión ni de la radio, pues ya se terminaba el pacto de no hacer milagros y el mensaje se escuchó en todos los confines de Colombia:

“Ustedes los colombianos tienen en sus propias manos la solución a todos sus problemas en la Palabra de Dios, pero obvio, pensarán que somos sectarios al decir esto y no, existen otras vías de interpretación, vean ustedes mismos como algunos tratadistas de los asuntos de la Paz lo han escrito recientemente. En los días de cautiverio tuvimos oportunidad de leer, para tomar un primer ejemplo, una columna titulada ‘La tentación de Marrón’ en la cual se muestra palmariamente como la doble moral es lo típico en este proceso que adelantan, véanlo en las propias palabras de la columnista:

‘Es típico de la condición humana pontificar sobre principios, valores e ideales que se derrumban cuando alguna cruel realidad toca nuestras puertas. ¿Hasta cuando, Señor?, preguntaba el Arzobispo de Cali... ‘hasta que Marrón los derrote’ pensarían muchos y cómo no hacerlo: ¿Quién no tiene la tentación de Marrón, cuando siente que el Estado no llega, que se encuentra sumido en la desesperanza, que su proyecto productivo está golpeado por la violencia? ¿Quién no flaquea y se hace el ciego ante las muertes, cuando ve que por fin hay alguien dispuesto a luchar por ellos? Y quien, añadimos nosotros no se siente dolorido al mirar que esto no es nuevo, años atrás se mataban entre liberales y conservadores, asolaban los campos colombianos con el pretexto del color político, ahora, con otro tinte: de lucha social o de venganza social”

“Veamos ahora lo dicho por otro respetable analista en una columna titulada ‘Los 5.000’ en la cual destaca como el club de los privilegiados votará en las próximas elecciones por el candidato que les ofrece garantías para sus privilegios resolviendo el problema a punta de bala y de muertos o exigiéndole a la contraparte la capitulación sin negociar. Deben ser coherentes y entender que las dos partes en conflicto buscan el poder, con fines diferentes es lógico, pero poder al fin, y ninguno está dispuesto a hacer concesiones por nada. Dice el articulista:

‘Habrá, dirán los más perspicaces, un poco de sangre que pondrán los soldaditos reclutados a la fuerza o pagados, y -alzándose de hombros- agregarán: es el precio que hay que pagar por la libertad, término que para la gran mayoría de los 5.000 ejemplares empresarios significa la facultad de seguir pagando a precio de huevo el trabajo, de concentrar tierras a la lata, de pagar con dineros públicos servicios privados, en una palabra, de seguir como íbamos, que íbamos tan bien’... ‘Claro está, concluye el defensor de los derechos humanos, que ellos (los 5.000) viven literalmente en el puente aéreo entre Bogotá y Miami, tendrán planeado pasar en USA los lúgubres días de la guerra y, eventualmente cambiar de vívidero según sea quien gane’

“Solamente deben tomar los colombianos decisiones que sean realmente aceptadas por las mayorías, es decir por aquellos que no poseen tierras, ni autos lujosos, ni empresas, ni bancos, ni gobiernan, ni han tenido acceso jamás a la cultura, a la educación, a la salud y lo único que les acompaña es la infinita pobreza y el deseo de amarse los unos a los otros. Nada más se requiere, es así de sencillo, la paz la lograrán los desposeídos, los humildes de corazón, los que nada temen por que nada tienen”

“No creemos necesario reiterarles toda nuestra doctrina por cuanto ésta en el fondo lo único que pregona es vivir en paz con el amor más grande del mundo partiendo de una premisa inviolable: por diferentes que sean los unos de los otros, por difíciles que parezcan los puntos de conciliación, por complejas que les parezcan las distancias que los separan, nada justifica matar a los congéneres. Recuerden NO MATARAS y así hallaran Paz en la Tierra los hombres que aman al Señor y alcanzarán la paz con justicia social”

Entretanto unos hombres vestidos de camuflado se reían... se reían.

10 de febrero de 2008

LA MANIPULACIÓN DEL SUFRIMIENTO

Hoy he dado paso en mi editorial a dos documentos de un valor histórico, pues muestran la posición del gobierno actual frente a las victimas de la violencia en Colombia con una clara demostración maniqueista y la respuesta ÉTICA dada por Iván Cepeda presidente de las organizaciones de familiares de las víctimas de la violencia en nuestro país, en la cual ratifica su posición de exigir la RENUNCIA DEL COMISIONADO DE PAZ LUIS CARLOS RESTREPO. Juzgue usted amigo lector. Tomado del semanario El Espectador. Fabio Alberto Cortés. Bogotá Colombia

El Espectador
26 de enero de 2008

El dolor de los secuestrados
Luis Carlos Restrepo – Alto Comisionado para la Paz

Ver a compatriotas enjaulados y encadenados, torturados con sevicia y asesinados sin piedad cuando sus captores arbitrariamente lo deciden, es una afrenta a la humanidad entera. Las Farc secuestran a las víctimas para causar sufrimiento en sus familiares y generar presión sobre el Gobierno y la sociedad colombiana, a fin de obtener el control de un territorio que piden para iniciar la negociación y cambiar este grupo de secuestrados por guerrilleros presos que buscan reintegrar a su estructura armada. De esta forma pretenden igualarse al Estado de Derecho, rompiendo la médula de la ley penal, obligando al Gobierno a liberar criminales responsables de delitos atroces que legalmente han sido capturados y condenados.

El canje, tal como lo ideó Manuel Marulanda, es una puerta giratoria que permite por un lado secuestrar militares, policías y civiles, mientras por el otro se sacan de las cárceles guerrilleros capturados por la Fuerza Pública y condenados por los jueces de la República. Esta propuesta nada tiene de humanitario, convirtiéndose más bien en una estocada al corazón de la institucionalidad democrática. Si un Estado pierde su capacidad para reprimir el delito y permite el intercambio permanente de criminales legalmente procesados por secuestrados inocentes, tarde o temprano acabará por derrumbarse. De allí la dificultad que han tenido sucesivos gobiernos para darle una salida definitiva a este problema.

Entendiendo que las Farc violan todas las normas del Derecho Internacional Humanitario, que sus pretensiones son absurdas y que su capacidad de chantaje, extorsión y crueldad no tiene límite, estamos en la obligación de buscar una solución humanitaria al drama de los secuestrados que ellos llaman canjeables. Descartando la posibilidad de entregarles un territorio para empezar a negociar –cosa diferente a poner en marcha una zona de encuentro-, podemos adelantar un “acuerdo humanitario” en el marco del Estado de Derecho, siempre y cuando estos actos humanitarios funcionen como caminos de paz y no como medios para el fortalecimiento del terrorismo. Un acto humanitario no puede confundirse con un acto de claudicación institucional que debilite la autoridad democrática.

Ante el clamor por una solución humanitaria que abra las puertas para la liberación de los secuestrados en poder de las Farc, el Gobierno Nacional apoyó el trámite y aprobación del capítulo XI de la Ley 975 de 2005. En dicho capítulo el legislador plasmó facultades, concedidas al Presidente de la República , para solicitar la suspensión condicional de la ejecución de la pena a miembros de los grupos armados organizados al margen de la ley con los que se adelanten acuerdos humanitarios. Como dicho beneficio se concede en condiciones diferentes a las establecidas en el artículo 63 del Código Penal, resulta necesario que quienes lo reciban se comprometan a no volver a delinquir.

Según lo establecido en el proyecto de Decreto reglamentario del artículo 61 de la Ley de Justicia y Paz, que desde fines del año pasado el Gobierno viene socializando al interior de los organismos del Estado y con los partidos políticos, una vez firmado el acuerdo humanitario y definidos los nombres de los secuestrados que se van a liberar, el Gobierno Nacional se compromete a tramitar los beneficios jurídicos consignados en dicho artículo para los miembros de las Farc presos en cárceles del Estado colombiano cuya excarcelación resulte determinante para la concreción del acuerdo humanitario.

Para aliviar el sufrimiento de un grupo de ciudadanos afectados por la barbarie del secuestro, el Gobierno está dispuesto a permitir que criminales de las Farc responsables de delitos no indultables salgan de las cárceles, siempre que pueda hacerlo en el marco de las leyes vigentes y con el compromiso por parte de ellos de no volver a delinquir. Esta acción humanitaria, que se justifica por los secuestrados que logren su liberación, puede sin embargo ir en detrimento de los derechos de las víctimas directas de los guerrilleros presos que reciben el beneficio de la excarcelación, pues los afectados podrían alegar falta de justicia e invocar la necesidad de reparación. ¿Cómo se maneja esta contradicción entre los intereses de las víctimas?

Tal como fue acordado con Iván Cepeda Castro antes de escribir esta columna, dejo este tema para debate, esperando que sus puntos de vista nos ayuden a resolver este dilema ético y legal.

*****
La manipulación del sufrimiento
Iván Cepeda Castro

En su gestión pública como Alto Comisionado para la Paz , y en sus escritos como psiquiatra, Luis Carlos Restrepo ha expuesto una tipología de las víctimas sobrevivientes de la violencia en Colombia. De acuerdo a esa clasificación, las víctimas o son portadoras de la pasión vengativa, o son presa del chantaje de sus agresores. Como bien lo ha definido el investigador Alfredo Gómez Müller al criticar esta clase de modelos argumentativos, se trata de la “asimilación de la víctima a lo patológico, lo irreflexivo y lo irracional” que conlleva la despolitizació n de quienes sufren los efectos de la violencia.

Durante el debate parlamentario de los proyectos legislativos que condujeron a la Ley de Justicia y Paz, Restrepo asumió la tesis de que las exigencias de justicia o esclarecimiento eran una manifestación del espíritu vengativo de las víctimas. Para convencer a la opinión de esa tesis aseguró que las pretensiones de esclarecimiento y toda invocación de los crímenes contra la humanidad cometidos por los paramilitares y los agentes estatales eran desmesuradas. Según él, la memoria de tales hechos –que nunca ha condenado con la vehemencia con la que condena los crímenes cometidos por las guerrillas- es altamente contraproducente, pues “el país no está preparado para conocer la verdad”. Así, al presentar una primera categoría de víctimas, las “vengativas”, realizó una doble operación. Por una parte, intentó desfigurar el reclamo de verdad y justicia, dirigido en esencia a lograr la no repetición de los crímenes por medio del debilitamiento del inmenso poder económico y político de los paramilitares y de los agentes estatales que se han lucrado de sus servicios criminales. Por otra parte, pretendió banalizar esas acciones criminales al presentarlas como “errores” que es necesario entender y olvidar en aras al “proceso de reconciliació n nacional”. En este mismo semanario, Restrepo afirmó: “las autodefensas fueron un error”. Óigase bien, un “error” y no una estrategia de exterminio cruel y de enriquecimiento, contraria a cualquier noción elemental de Estado democrático.

Ahora el Alto Comisionado nos presenta su interpretació n acerca de una segunda categoría de víctimas, aquellas que han salido a las calles con carteles a pedir el acuerdo humanitario. Su diagnóstico es que ellas son fácilmente manipulables. Sus agresores han logrado colocarlas al servicio del ataque contra la “institucionalidad democrática”. Quienes no se han cruzado de brazos a esperar que sus familiares perezcan en la selva por las enfermedades, el tratamiento inhumano que les dan sus captores o los operativos militares de rescate, padecerían, al parecer, de cierto grado del síndrome de Estocolmo. Quienes han mantenido la atención sobre el secuestro durante una década, a pesar de la indiferencia gubernamental y social, serían, desde esta perspectiva, responsables indirectos de la impunidad de los crímenes cometidos por los guerrilleros presos que saldrían de las cárceles. Se pregunta el Alto Comisionado qué hacer ante la cuestión ética de los derechos de las víctimas de los guerrilleros liberados. Extraño interrogante viniendo de quien sin dilemas éticos promovió en la mesa de negociaciones de Santa Fe de Ralito el ocultamiento de los crímenes de los jefes paramilitares.

La idea de víctimas enceguecidas por el resentimiento es funcional a un esquema de adaptación social a la continuidad del poder y la estrategia paramilitares. La desfiguración de la causa del acuerdo humanitario, al presentarlo como una concesión de las víctimas y la sociedad al chantaje de los enemigos del Estado de Derecho, es la negación de cualquier gesto de humanidad en medio de la guerra, y de cualquier negociación de Paz.

Se ha puesto de moda lo que llaman “visibilizar a las víctimas”. La pregunta que debe hacerse es qué imagen se quiere proyectar de ellas. Se quiere una imagen “discreta” de seres sufrientes que se resignan a la ayuda benevolente y a la compasión. Para Restrepo las víctimas que se resisten a entrar en ese juego son un obstáculo. Sus protestas son indignas, sus exigencias de verdad y justicia son vengativas, pues sostienen autónomamente posiciones críticas y no se acomodan a la manipulación externa de su dolor. Dije que el psiquiatra Luis Carlos Restrepo no está capacitado ni es idóneo para el cargo que desempeña, porque no respeta ni valora adecuadamente a las víctimas. Me reitero en lo escrito: debe renunciar.

8 de febrero de 2008

13. LA INNOVACIÓN

La Innovación como valor para CONDUCIR en la travesía.
Fabio Alberto cortés Guavita
Presidente COLOMBIAMUTUAL
Gerente FUNGESTAR
Bogotá Colombia

Se puede afirmar que la innovación es la base del desarrollo de los grandes cambios, ejemplo de ellos el acelerado e irrefutable cambio tecnológico de las comunicaciones, a pesar de que el esquema inicial de comunicación sigue siendo el mismo, emisor, receptor, medio, mensaje etc., lo que sí se puede aseverar sin temor a la equivocación, es que ese desarrollo no es más que la extensión del cerebro humano, la herramienta creada por el ser, por los líderes Polivalentes para afrontar el cambio.

Desde esa perspectiva la innovación no puede ser simplemente la opción del líder y su organización, no señor, es la obligación del diario devenir, menos aún se puede permitir que se imponga la innovación como el privilegio de unos pocos, no, es una condición de todos y por tanto se debe entrenar en la innovación, cómo, a través de estímulos, de premios, de contratar talento humano innovador, de tener una metodología para la innovación que bien puede iniciarse con la observación de lo que hacen los demás dentro y fuera del contexto en el cual se desenvuelve el líder o la organización.

Ahora bien. No se trata de observar para copiar, se trata de observar para desarrollar la capacidad innata del ser, la innovación es pues una forma de creatividad desarrollada en los procesos y en la tecnología, vista esta última como la forma de hacer las cosas. (TECNOLOGÍA La forma en que la organización convierte insumos en bienes o servicios) Porque no ver lo que hacen en otras partes del mundo o en ortos segmentos de mercado diferente a los cuales se esta actuando y hacer uso de la sana emulación entre sectores disimiles, aprovechando la diversidad como origen y causa de la innovación.

El reconocimiento del poder de la gente, el empoderamiento en la generación de ideas innovadoras es la clave para el crecimiento, tanto de la persona como de la empresa. El estímulo a las ideas innovadoras debe llevar consigo el no castigo al error, al fracaso, por el contrario se debe estimular el error para que se adquiera la experiencia de y el ser pueda así aportar al máximo se capacidad innovadora. Es necesario que el líder "gerencie" la innovación, es decir que no se quede solamente en entenderla sino que gestione la forma de desarrollarla, poner a funcionar procesos innovadores será la tarea del líder si quiere entender que el talento humano es la única oportunidad de innovar.

Desde otra perspectiva se puede ver al ser innovador como el ser Polivalente, aquel que tiene multihabilidades y está lleno de conocimiento porque será bienaventurado y dichos aquel que pose el don de la Polivalencia porque nunca pasará penurias frente al empleo, siempre estará ocupado y su sabiduría no le permitirá conocer la obsolescencia.

El ser Polivalente innovador tendrá un conocimiento del todo y su experticia la aplicara en las partes que requieran de su intervención, esta característica hace del talento humano el motor del emprendimiento, de esa cualidad que le permitirá alcanzar el éxito.

Actualidad del Mutualismo Colombiano (4)


ECONOMÍA INFORMAL Y DESEMPLEO

Fabio Alberto Cortés Guavita
Presidente COLOMBIAMUTAL
Gerente FUNGESTAR
Bogotá Colombia

Si se mira el desempleo con sus cifras cada día más contradictorias frente a lo que es la informalidad y la formalidad del mismo, lleva a la necesidad de ver el planteamiento de la revista Dinero recientemente acerca de la economía informal: "El término "economía informal" abarca una gran cantidad de actividades que tienen en común el hecho de no estar registradas en las cuentas nacionales. Incluye empresas que funcionan por fuera de los registros oficiales, trabajadores de esas empresas y autoempleados, vendedores ambulantes, trabajadores domésticos, trabajadores de tiempo parcial que no se emplean en empresas formales, y muchos otros. El concepto no incluye las actividades ilegales, como la venta de droga ni los ingresos de empresas formales que evaden impuestos"

"Tan solo por su tamaño, la economía informal debería ser foco permanente de análisis y seguimiento en nuestro país. De acuerdo con un reciente estudio del Banco Mundial, en Colombia equivale al 39% del PIB, uno de los porcentajes más altos entre las economías de América Latina, solo comparable con Brasil (40%) y Perú (60%). El trabajo informal está fuertemente concentrado en algunos sectores. Según el Dane, los sectores que presentan la mayor participación de empleo informal son comercio y servicios. El 40% de la población ocupada en comercio es informal, mientras que en servicios es 20,3% y en industria 16,7%"

"Estas cifras son reveladoras y demuestran que la actividad informal es un competidor significativo en un amplio número de sectores. Cifras de la Federación Nacional de Comerciantes, FENALCO muestran que en Bogotá puede haber entre 25.000 y 30.000 vendedores ambulantes, si bien no hay un censo, el número se elevaría a 100.000 en todo el territorio nacional. Un sondeo entre distribuidores estima que en Bogotá este tipo de comercio puede mover unos $ 300.000 millones al año"

"La construcción de vivienda es otro caso en el cual la actividad informal es un factor de enorme importancia. Se calcula que entre el 35% y el 40% de la vivienda del país es informal. De acuerdo con Andrés Escobar, consultor y ex director de Metrovivienda, en Bogotá se construyen ilegalmente 160 hectáreas al año, un negocio que puede valer $140.000 millones anuales. "El 28% del desarrollo urbano del suelo de Bogotá nació a partir de desarrollos ilegales, y hoy tenemos el 35% de la población viviendo en esos lugares", afirma Juan Carlos Ortega, subdirector de control de vivienda del Dama"

Miguel trabaja 12 horas al día, 6 días a la semana, en la carrera Séptima con calle 114, en Bogotá. Se gana la vida vendiendo mapas. "Compro $30.000 en mapas para la semana. Me valen $1.000, los vendo a $3.000 y vendo 5 ó 6 diarios". Miguel no es empleado de nadie y se gana en un mes unos $250.000. Esto es menos que un salario mínimo y además no tiene seguridad social ni está cotizando para una pensión. No obstante, Miguel no se ve a sí mismo como una víctima, sino como un empresario. Su ambición no es trabajar como obrero, sino ganar más en la calle.

La vida que este vendedor ambulante lleva en la calle ilustra la realidad del sector informal, una parte fundamental de la economía colombiana que pocos quieren mirar de frente. El aporte que estas personas hacen al consumo es sustancial en un país donde, según el Dane, el 60,7% de los puestos de trabajo es generado por el sector informal. Por su parte, la producción y las ventas que se mueven por esta vía son vitales para muchas empresas formales, las cuales han encontrado allí una solución de bajo costo para llegar a sus consumidores.

Aunque nadie piensa en la economía informal cuando se habla del comportamiento de la economía colombiana, su tamaño podría acercarse al 39% del producto interno bruto medido por las cuentas nacionales. Es una realidad difícil de tratar, que despierta reacciones contradictorias. Es este mercado, el de las Asociaciones Mutuales en Colombia.

El Planeta que los niños sueñan

-¡Rápido súbete antes que me trasforme, seremos inmortales!

Salomé, una niña de escasos doce años que ama a los animales de una manera predilecta, lo había perdido todo en una cruenta masacre del lejano pueblecito en donde vivía con sus padres en el Urabá chocoano. Aún resonaba en su mente el sonido de las motosierras y el grito desesperado de sus padres ante la inminencia de la muerte.

Absorta en sus cavilaciones iba recorriendo las empedradas calles de una pequeña población famosa por sus aguas termales al oriente de la gran capital, sitio al cual la condujera el destino en su orfandad. Para ella a su corta edad la injusticia social tocaba la cotidianidad, primero la muerte de sus seres queridos, después el desplazamiento a tierras extrañas y ahora tener que trabajar para ayudar al sustento de la familia que la había recibido.

Topó de repente con una pequeña mariposa, hermosa y de un colorido espectacular que daba vueltas y giraba en torno de un invisible eje. Al embrujo del momento se incorporan arpas y violines en una oda melodiosa como de tonalidades armónicas en una sinergia absoluta, de repente la mariposa se erige en molinetes danzarines obedeciendo un silencioso mandato, lentamente sube y sube hacia el cielo, las alas despliegan su encanto y el multicolor estallido de su iris satinado enceguece a Salomé quien al tratar de seguir el ritmo del pequeño insecto siente que sus pies se hacen volátiles y su raída vestimenta se convierte en velos azulados, la música guía el compás de la mariposa y las dos danzan en silencios de holocausto, las alas y los brazos se cruzan y entrelazan en armoniosas figuras realizando la venia bendita ante el creador.

Constelaciones de estrellas, cometas incendiarios se unen a la danza de Salomé y la mariposa, el crepitar de alas agitándose se escucha en los silencios del arpegio, la preciosa niña de abenuz se desplaza por el axil diseñado por la mariposa y en torno a él, como flotando en el espacio su figura asexuada vuela en busca de la nada y los velos azules caen dando paso a tules níveos que a su vez permiten el acceso de acrisolados velos que uno tras otro van cayendo metamorfoseando el ébano refinado.

La mariposa se agita suavemente ahora siguiendo ella a la danzarina en una emanación de flores con cálices persistentes y tapizando de corolas negras como el azabache la estancia perfumada, y gime con sollozos aterciopelados al conjuro del amor que nace y crece en los ligeros pies de la danzadora y en las frágiles alas de la bayadera y las dos cual acróbatas saltarinas recorren el espacio como agraciadas por el viento, se detienen y la mariposa como herida por una centella se desploma raudamente, la música cesa de facto y los coros silencian sus voces de sortilegio.

La magia se ha roto, el quebrantamiento ha tocado el encanto de la danza y la niña corre al píe del animalito quedando atónita al escuchar una débil vocecilla que le dice:

-Ayúdame no dejes que muera para siempre, dame la inmortalidad, no te asombres y mira mis alas, en ellas hallaras una mancha de múltiples colores, ¿la estas viendo? preguntó angustiada la mariposa.

La niña entre asustada y fascinada toma las delicadas alas y efectivamente comprueba que allí al final de éstas se encuentran unas manchas exactamente iguales de una simetría seductora y encantadora, una en cada alita de la moribunda. Sin entender la armonía magistral que escondían estas pequeñas manchas de color se admiró de la perfección de los detalles, su asombro fue en aumento al escuchar la petición del pequeño insecto:

-Corta las alas y únelas por el eje, veras como se crea un nuevo capullo, sin miedo, a mi no me duele, hazlo rápido y antes que el capullo se transforme en crisálida entra en él y así las dos seremos eternas, ¡vamos rápido! tu serás la capitana y yo una nave poderosa, juntas buscaremos un mundo mejor, un mundo sin injusticia social en el cual los niños tengan su propia forma de vivir y de ver las cosas.

La niña obedece y tomando las alas de la bella mariposa las corta suavemente y las deposita en una bandeja de plata que apareció en sus manos en el enigma de la danza, luego las une y allí ante sus ojos se recrea el milagro del amor, el milagro de la vida, el amor que la niña establece en la tarea por salvar a la mariposa de la destrucción obra el milagro, las manchas se transforman en la figura de un capullo policromo y allí de nuevo la vocecilla, esta vez más madura que le ordena:

-¡Rápido súbete antes que me trasforme, seremos inmortales!

La niña se siente como hipnotizada por la orden y entra en la forma que se está gestando, al hacerlo siente como si la trasformada crisálida tomara vida al soplo de las más extrañas voces, de golpe se encuentra en una nave en movimiento, inmediatamente se sienta al mando como capitana de la más hermosa de las utopías: la transformación de la vida que fluye de nuevo gracias al milagro del amor. A partir de ese instante la niña y la nave conformaron a Crisalomeida.


La nave inicia un recorrido hacia el mundo prometido, el mundo de los niños, de repente otras naves aparecen en el horizonte, naves que llevan la marca de una Calavera en la parta baja y las alas anteriores estrechas con ángulos apicales muy agudos, naves terroríficas que siembra la muerte a su paso. Salomé intuye el peligro, estas naves tienen el mismo signo que llevaban los hombres que atacaron a su familia, los asesinos que marcaron para siempre su destino triste. La nave debe acelerar a fondo para escapar de la Calavera y su horda larvaria que se lanza contra Crisalomeida con motosierras en la proa de sus naves.

Crisalomeida debe hacer uso de la coloración críptica camuflándose con colores oscuros en la inmensidad oceánica del espacio sideral, veloz deja atrás la bandada de Calaveras y enfila hacia su destino el lugar prometido a Salomé, sin embargo, prontamente encontrarían nuevos enemigos de los niños, allí tras de un rojo planeta les espera una banda de reclutadores de niños, una Bómbix liderando un grupo de falsas lagartas achaparradas, voluminosas y peludas en busca de niños para engrosar sus filas. Atacan a Crisalomeida con fuego graneado, el cual es esquivado por Crisalomeida que es más veloz que cualquiera de sus enemigos, las falsas lagartas al ver que pierden lanzan un feroz ataque con larvas voraces que explotan con gases y metralla muy cerca de Crisalomeida, la cual debe hacer un esfuerzo tenaz a través del mimetismo basteriano que le permite aparecer como una mas de las falsas lagartas y escapar en la profundidad del universo.

Salomé siente un respiro al ver que han superado dos grandes escollos, enemigos de los niños, pero aún deberían superar otros enemigos encubiertos, aquellos que aparentemente se muestran como amigos pero que en el fondo son los responsables de la injusticia social.

Una flotilla de naves cuyas proas estaban compuestas por picos de diferentes clases de aves de hermoso plumaje y cantarinas voces ataca a Crisalomeida, los depredadores de la niñez en toda su flagrancia. El pico de la desigualdad iba al frente de la flota, seguido de cerca del pico de la insalubridad infantil y la falta de apoyo para los niños, a un lado se encontraba el pico del desamparo y la desprotección de la familia y por el otro costado atacaba la falta de educación y recreación, mientras por la parte de atrás avanzaban el abuso y el maltrato la insolidaridad y el marginamiento de los niños por diferencias de color, raza o creencias y más atrás en la retaguardia el pico del impedimento al desarrollo en condiciones dignas acompañado del pico de la prohibición a un nombre y a una nacionalidad en el marco del desplazamiento social y cerrando la flota depredadora el gran navío de la insolidaridad.

La mayor flotilla hasta ahora vista está al frente de Crisalomeida, agazapados en las sombras lanzan su ataque mortal contra Salomé y su nave de la esperanza. Esta vez Crisalomeida se siente acorralada y aterrada por tan grandes enemigos, sabe que no es fácil escapar de ellos y hace acopio de toda su capacidad de defensa prendiendo luces de alarma, de alerta y advertencia para los depredadores, son luces amarillas, anaranjadas y rojas que anuncian el potencial tóxico que guarda en sus tanques de reserva, toxinas para los depredadores, veneno para los perversos.

La flota de los depredadores al ver las alarmas de advertencia siente pánico pues bien saben ellos que allí en los tanques de la Crisálida están la igualdad, el amparo, la protección, la dignidad, la nacionalidad, la salubridad, la familia, la educación y la recreación, así como altas dosis de solidaridad e integración. Comprenden que son sus enemigos inmortales e indestructibles, que Crisalomeida tiene el tóxico que les matará y huyen despavoridos, cobardemente desaparecen en el infinito dejando a Crisalomeida libre de continuar su viaje hacia el destino final: el mundo que los niños desean para vivir mejor.

En instantes la nave recorre miles de kilómetros y llega a un sitio en el cual todo es armonía y perfección, no la que los adultos imaginan sino aquella avenencia y bondad que los niños sueñan.

El Planeta está cubierto por una gran máquina productora de un gas que esparce por todo los rincones y hace que los seres humanos al respirarlo tengan paz y bondad, ese ambiente inspira a quienes tienen riquezas materiales a compartirlas con los menos favorecidos logrando una armonía perfecta entre todos los seres, allí no existe el egoísmo ni el deseo de atesorar riquezas de manera individual.

Salomé al entrar en este mundo de los niños recobra inusitadamente su alegría, siente que el amor inunda sus pulmones y olvida los rencores hacia aquellos que destruyeron su hogar y siente como se transforma su corazón el cual trasmite toda esa energía de respeto, y de amor por los demás.

Al avanzar Crisalomeida por el mundo mágico encuentra unas fragancias sin sabor e incoloras que se usan cuando alguno de los seres del mundo de los niños extravía sus principios y quiere causar algún daño a los demás. Al aplicarle estas esencias el hombre cambia y vuelve a ser el ser que solamente piensa en el bien de los demás y fundamentalmente en crear espacios benéficos para los niños que son el futuro del planeta.

Salomé intrigada pregunta a la mariposa como puede existir un mundo en el cual no existen las armas, ni violencia y ésta la cuenta como alguna vez hubo un niño que inventó una máquina para regresar en el tiempo y hallar el justo momento en el cual un adulto creaba las armas, lo cogieron y le llevaron al futuro y le aplicaron los gases que ellos habían visto instantes antes y de esa manera cortaron para siempre con el problema, al regresarlo a su época aquel adulto se dedicó a realizar obras benéficas para a los niños y nunca existieron las armas destructivas.

La exploración prosiguió y encontraron un sitio llamado VOLUNTAD en el cual los adultos trabajan realizando ejecutorías y esfuerzos, llevando a cabo grandes luchas con denuedo por mantener el mundo de los niños tal como ellos quieren, es la voluntad de los niños quien sostiene el mundo en condiciones tan favorables y especiales en las cuales lo adultos alcanzan la felicidad gracias a lo que los niños planearon alguna vez con la idea de ser felices ellos cuando fueran adultos, pero manteniendo siempre a los niños como lo impulsores de tales planes.

Al continuar el periplo por aquel mundo feliz hallaron otro sitio llamado EDUCACIÓN, que había sido construido en el pasado gracias al pensamiento de un grupo de niños que decidieron como querían que los educaran, allí en las paredes del recinto se leen algunos de los pensamientos de los niños ganadores de tan singular concurso. Así rezan tales pensamientos:

“A mí me gustaría que me educaran como a una flor”
“Que me eduquen para respetar al pobre igual que al rico”
“Que me eduquen haciendo justicia para merecer la paz”
“La sobreprotección es un muro que no me deja ver la luz”
“Prepárame para el camino, no me prepares el camino”
“Quiero que me enseñen a perdonar”
“Deseo que respeten mis decisiones y mis ilusiones”
“Cuando me concebiste ya era tu hijo, ¿por qué no me amabas?”
“La mejor educación que me puedes dar es la del amor, ¡ámame!”

Así Salomé, gracias a Crisalomeida y a su amor, encontraba un mundo diferente, un mundo creado por los niños para los niños y para los adultos con una sola consigna: ser felices.

De nuevo se incorporan arpas y violines en arpegios de inusitada armonía y belleza, se reanuda la danza de Salomé y la mariposa, el crujir de alas agitándose en comunión con los brazos de Salomé se estrechan y las dos cual acróbatas saltarinas recorren el espacio como agraciadas por el viento, dejando atrás los ensordecedores ruidos de las motosierras y los estallidos de las pipetas de gas.

1 de febrero de 2008

¿ERA UN GUERRILLERO?


1. La Huelga

La zona petrolera se hallaba paralizada, la huelga protestaba una vez más por la última masacre ocasionada por los “paras”, y el sargento David llegaba con un destacamento del ejercito, al mando del capitán Martínez, David cumplía con la rutina y detenía grupos de manifestantes llevándolos en un camión al cuartel más cercano.

David los observaba en silencio y comprendía que todos eran campesinos como él, gente sufrida que estaba cansada de la protesta, que tenían un compromiso con su clase pero con mas deseos de morir seguramente que de continuar en una lucha fratricida guiada por los odios ancestrales de los cuales ellos no tenían conocimiento claro. Uno a uno subían al camión, cansados, vencidos por la vigilia de varios días de huelga, sin apoyo, sin comida, con la desesperanza pintada en sus rostros.

Esa noche David realizaba una ronda cundo de pronto vio a una niña de unos 10 años gritando por las desoladas calles, David corrió y la alcanzó, al tenerla cerca le preguntó por lo ocurrido, ante lo cual la niña solamente acertó a mirarlo con odio, unos ojos hermosos cargados de resentimiento y le dijo:

- Mi mamá se está muriendo por su culpa.

David se desconcertó y le pidió que lo llevara a donde se encontraba su mamá, y allí pudo comprobar la miseria en la cual vivía la humilde gente del puerto. Unos camastros desvencijados, una mesa destartalada y unos cuantos trapos viejos y remendados. Al fondo de la modesta vivienda una estufa de gasolina con una olla sucia y en el piso la mujer retorciéndose de dolor y a punto de dar a luz. David se acercó a ella y le preguntó en donde se encontraba su marido y la mujer apenas alcanzo a decirle que el marido estaba preso por la huelga y que él el sargento era el único responsable de sus desgracias.

La niña lo mira de nuevo y la recalca:

-Mi papá está preso y mi mamá se muere, todo por su culpa.

David sintió un estremecimiento en todo su cuerpo y se vio transportado al pasado, a la humilde choza del Valle del Ahorcado, allá donde había nacido alejado de la civilización en el pequeño valle enquistado en la montaña, donde el trinar de las aves funcionaba como el despertador en cada mañana y el transcurrir de los días era cada vez más lento, tan lento que nadie envejecía; la situación del país se tornaba cada vez más insoportable y todos los días se escuchaba el mismo reproche todo por su culpa, unas veces pronunciado por el jefe de la familia culpando a su esposa por lo ocurrido, otras por la esposa culpando al marido y otras contra él, contra David por una cosa o por otra siempre le hicieron sentir la culpa de todo lo malo ocurrido y por ocurrir.

El origen humilde y campesino de esta familia se reflejaba en su madre, una mujer cuya piel curtida por el paso inclemente de los años rememoraba las viejas caras de los indígenas que años ha, habían poblada la agreste región; por el contrario de su fisonomía la mujer tenía una personalidad débil siempre sometida al machismo de su marido, un hombre rudo, previsivo y desconfiado. Pero honesto y con ideas de avanzada. Pareciera como si en él confluyeran una serie de condiciones y características ideológicas dignas de mejor suerte, sí, quizás, si el hombre hubiera tenido alguna oportunidad en la vida otra podía ser la situación y no sería aquel campesino analfabeto cuyo principal sufrimiento consistía en no poder educar a sus hijos, él sabía que la educación sería lo único que los alejaría de la pobreza. Esa impotencia por no poder realizar su sueño lo tenía al borde la muerte, se estaba muriendo de tristeza.

En aquel lejano paraje no se encontraban oportunidades de trabajo ni de estudio, todo se manejaba con las ilusiones traídas por el vendedor de cachivaches cuando una vez al mes llegaba a estafar los miserables pesitos de los campesinos. Los militares si venían de cuando en vez con al ánimo de recoger los “presentes” de la humilde población y claro los políticos también venían en época de elecciones tras de los voticos con la falacia y el engaño siempre pintados en sus rostros sonrientes y cetrinos. Ofrecían el oro y el moro: escuelas con todo y maestros, una obra aquí otra acullá y el acueducto y hasta camiones para sacar los productos de la región a los mercados de la capital y una vez pasaban las elecciones y se llevaban los votos, a esperar nuevamente con el desengaño y la desgracia a cuestas, pero dispuestos a olvidar para poder vivir de la ilusión en la siguiente campaña, esa era la marca, el destino, el sino de aquella aldea olvidada de Dios y del demonio.

David el primero de los cuatro hermanos a sus siete añitos conoció del ordeño, del aseo en el establo, no le fue extraño el arar la tierra y el estar presto a la cosecha. El paso del tiempo y las ideas de su papá le llevaban a cuestionar todo en su alrededor... así llegó su cumpleaños quince, el cual celebraron con su hermano menor, las dos hermanas pequeñas, papá y mamá a la luz de una vela y en el marco de la miseria más espantosa, tomando agua de panela con el regalo del politiquero de turno, un cabrón bien vestido venido de la capital quien les ofrecía colocar a David en el ejercito a cambio de unos cuantos votos para la elección de gobernador del departamento.

David sintió llegar tal promesa como el beso de la mujer amada llega a los labios temblorosos del amante ansioso. La tentación fue enorme, salir de allí, vestir un uniforme militar, ganarse unos pesos, ayudar a su familia, arrancarle su familia a la pobreza, que berraquera.

La abnegada mamá pensaba en su hijo como “una tabla de salvación y porque no, unos pesos que el chinito se ganara y a lo mejor hasta se los enviaba a ellos”, sin embargo, no se atrevía a decir nada por temor al marido, bien sabía ella cual sería su razonamiento, el cual efectivamente no se hizo esperar.

-Ser militar es lo peor que le pude pasar al muchacho, cuál va a ser el trato a recibir en semejante sitio, David es apenas un niño y allí lo van a maltratar y lo peor de todo es que algún día termina matando a sus propios hermanos por ordenes superiores.

Tal razonamiento fue rebatido por el zorro político argumentando las posibilidades del joven a un cercano futuro, ropa limpia, disciplina, sueldo, futuro, educación, en fin el paraíso comparado con la miseria del Valle del Ahorcado.

2. El Desalojo

El cuartel general vio llegar un niño más, otro que se alistaba a combatir a favor del régimen, carne de cañón para la guerrilla. David compartió con otros campesinos llegados de diferentes partes del país y a los pocos meses se sentía orgulloso de su uniforme y lo que más le hacia sentir importante: llevar un arma al cinto. David se sintió el hombre más feliz al saber que nunca tendría que volver a labrar la tierra, no más miseria ahora tenia ropa, comida y...

Un año después David visita a su familia y su papá le inquiere por el estudio, es cierto que en el ejercito lo están educando, a lo cual el joven responde con evasivas

-Va mal hijo, le replicó el papá, solo será un chafarote más sin cultura, sin educación.

El devenir del tiempo en su curso inalterable traería nuevas inquietudes a la vida de David. Tres años después y ostentando el honroso titulo de cabo primero, conoció a Patricia, rubia ella, un poco regordeta, pero hermosa y allí cayó David. Regalos, atenciones y el poco dinero de David menguado, como menguadas quedaron las esperanzas de ayudar a su familia. Poco tiempo después decidieron vivir juntos y llegaron de nuevo las privaciones, pero con la esperanza del amor, con el secreto deseo de superar todos los obstáculos a punta de amor.

Un día recibió David la orden de salir con el teniente Martínez en busca de una familia, cuyo delito no era otro que el vivir en una choza ubicada en una finca del terrateniente de Pueblo Triste. David cabalgaba en silencio, sabía que las ordenes en el ejercito no se discutían, la obediencia es ciega, para eso lo formaron para obedecer las ordenes sin discutirlas. El canto de los turpiales y el “olor a campo”, el contacto con la naturaleza le rememoró su vida en el Valle del Ahorcado, a la par de la belleza del entorno llegó como hacia mucho tiempo no le ocurría, la figura de su papá, según rumores había sufrido un infarto, pobre viejo, pensó, y sintió el galope de su caballo retumbando en su conciencia.

Anocheciendo llegaron a la choza de la familia buscada, el paisaje no podía ser más desolador: una anciana, dos adultos hombre y mujer y seis niños entre los dos y los 11 años: rotos los vestidos, descalzos los pies, tristes los ojos, mudos los labios, pálidos los rostros, perdida la mirada.

Los pensamientos de David frente a la pobreza fueron rotos por el grito del teniente Ramírez:

- Fuera de aquí cabrones de mierda!

-No tenemos a donde ir, replicó la anciana.

El teniente golpeó al hombre en el rostro y la sangre corrió a borbotones, David sintió deseos de matar al teniente y acaricio su arma.

-A la mierda con las replicas aquí mando yo, esta tierra no es de ustedes, así que se me van largando señores invasores antes que se agote mi paciencia y les regale unas cuantas onzas de plomo para que tengan algo que llevar.

David vio alejarse a la humilde familia y sintió como propio el sufrimiento, pensó en los suyos, allá en el Valle del Ahorcado, donde en ese mismo instante Faustino su hermano menor salía al amparo de las sombras, con cuatro hombres cargando armas con rumbo desconocido.

El teniente Ramírez al ver como la familia desalojada se retiraba ordeno prender fuego al rancho y David pensó “ Maldito, para que sacarlos si había de quemar el rancho”

El jefe de la familia al ver arder el sitio donde pasó su vida entera, corrió hacia el teniente con un grito desgarrador salido de lo mas profundo de su alma... el teniente le mira fríamente y apunta con su arma callando para siempre aquel grito de desesperanza, iluminado por las lenguas de fuego que crepitaban en lo único que tubo en su vida, el hogar destruido para siempre en los recónditos lugares del oscuro paraje de la inconsciencia.

Aquella noche David se sintió culpable, pensó en su familia, en los desalojados y en su mente resplandecieron las lenguas de fuego y el martilleo el arma del teniente y se maldijo interiormente por no ser capaz de romper con ese círculo que le envolvía cada vez más y le hacia sentir la misma impotencia que sintiera su papá cuando no podía educarlos, él la sentía ahora al no poder hacer nada para frenar las injusticias y los horrores cometidos por el ejercito.

La noche siguiente de nuevo en el calor de su hogar, en brazos de Patricia no se hallaba, y en el silencio de la noche sus lágrimas brillaban al resplandor de los rayos de la luna filtrados por la ventana... la misma luna que iluminaba los últimos instantes de vida de su papá allá en su humilde rancho, las manos apretaban su pecho como queriendo atrapar la vida que se escapaba y el grito de dolor solamente fue ahogado por su último pensamiento, dedicado a sus hijos, después de David, el turno de abandono fue para su mujer; una noche cualquiera tomo camino con sus dos hijas y nunca se supo de su paradero y la noche anterior Faustino le había abandonado bien sabia él para donde se marchaba pero no quiso detenerlo, Faustino se marchó y se llevó sus últimas esperanzas. Ahora en su soledad sintió como la muerte le arrancaba por fin tanta miseria, sintió una alegría indescriptible por fin llegaba la muerte, por fin, terminaban mas de cincuenta años de dolor, de impotencia, de desengaños y de ausencia, cerro los ojos y sonrío feliz muriendo de tristeza.

3. El Encuentro

David se acomodaba a las circunstancias, su vida “fácil” no le pedía más, era una vida conformista, de simple rutina, muy diferente a la del campo, sin ropa, sin zapatos, sin dinero... No cambiaría su vida de militar por nada en el mundo, de su “sueldo” y de su uniforme no lo hacia desistir ni Patricia, ni el hijo de tres años, nada. Cobrar el cheque cumplir la rutina, lo demás no le importaba; sin embargo el silencio de las noches traía consigo algunos pensamientos, su papá muerto, su mamá y sus hermanas perdidas y Faustino desaparecido.

Los remordimientos de conciencia los olvidaba en brazos de Patricia, su única mujer, el único amor de su vida. Patricia le había enseñado todo en el arte del amor, lo consentía y le daba justo lo que debía darle, poco a poco, y con mucha maña lo tenía como dice el dicho “comiendo siempre en la palma de la mano”.

Pero el mundo exterior si cambiaba, la situación del gobierno de turno se hacia cada vez más insostenible, el proceso de paz se complicaba día a día por lo abstracto de los compromisos, por la falta de un verdadero cometido de cara al futuro, por la desconfianza de las partes, por todo lo ocurrido en el diario acaecer no se vislumbraba un desarrollo como lo exigía el pueblo, por el contrario la presencia de los paramilitares en todo el territorio y su disputa con la guerrilla por zonas cada vez más demarcadas dentro del territorio de la nación, hacían prever un futuro incierto un futuro cercano que David no alcanzaba a entender y que le marcaría definitivamente.

El ejercito y la guerrilla confrontaban cada ve más y David se resistía a creer que los “paras” tuvieran algo en común con ellos, no lo aceptaba y le tocaría combatir para de pronto comprender la realidad. Cuando recibió la orden de ir al frente de guerra sintió temor, por Patricia, por su hijo y por su vida, sin embargo, David no era cobarde y si tocaba marchar pues tocaba y punto.

Su despedida de Patricia fue dolorosa, era la primera vez que se separaban por algo realmente peligroso. David había sido ascendido a Sargento y con él, al frente de la tropa estaba el ahora Capitán Martínez, quien hubiera querido dejar el mando del grupo al sargento David. Pero, las ordenes son las ordenes y hay que cumplirlas.

Días después de marchar se encontraron de pronto y sin aviso con el enemigo, al otro lado del río estaba la guerrilla. Vamos a ver que tanto nos duran dijo el sargento a su amigo el cabo Pérez, campesino como él, y muy diferente al capitán quien siempre sacaba pecho por su origen citadino. A la madrugada vadearon el río, lentamente un pequeño grupo de avanzada se abría paso en el espeso monte encontrado apenas al salir del agua, atrás marchaba el grueso de la tropa, en fila india, bien espaciada para no dar ventajas a los rebeldes ocultos en el monte. Detrás de cada árbol, detrás de cada tronco la muerte asechaba, eso lo sabían muy bien los soldados.

Hacia el medio día el capitán dio la orden de acampar en un pequeño claro enclavado en la montaña, la primera guardia incorporó a David y uno de sus compañeros le dijo:

-Lo más peligroso nos espera al caer la noche, sin conocer estos berracos montes no sabe uno de donde diablos van a surgir esos malditos guerrilleros.

-La verdad es que no se que demonios estamos haciendo aquí, a la larga vamos a pelear con otros campesinos como nosotros, dijo David.

Su compañero lo miró con un deje de desconfianza y ambos escudriñaron el horizonte, en busca de algún indicio de los guerrilleros y no vislumbraron absolutamente nada, nada vieron. En cambio desde el monte centenares de ojos estaban atentos a cada movimiento de los soldados.

Esa noche nada ocurrió, la tensión era enorme, los nervios a punto de reventar, las armas prestas, los hombres dispuestos a la lucha. Solo dos días después cuando oscurecía el capitán se dejo vencer por la desesperación y dio la orden de penetrar el monte, con el arma en la mano le dijo a David: ¡adelantémonos a estos hijos de puta!

David fue a la vanguardia, unas horas después entro en pleno fragor de la lucha y al descender por una pequeña colina las balas les alcanzaron, David disparaba al frente pero nada veían, a su lado rugían las ametralladoras y sus compañeros caían uno a uno, al frente tenían un enemigo invisible y temible: la guerrilla.

El capitán fuera de sí gritaba: ¡al monte, allá adentro están, vamos por ellos!

Sin saber como David fue empujado hacia el monte y al adentrase en él, se sintió solo, avanzaba despacio con cautela, arma en mano y presto el oído, pero nada, de pronto tropezó con él, era un hombre joven, con una espesa barba y allí en la penumbra del monte David vio la sangre que manaba de la cabeza del guerrillero herido.

Lo remato pensó David, pero algo le decía que no, lo recogió y lo cargo unos metros sin saber que hacer, el hombre pesaba poco y tenía el uniforme roto y desaseado. David lo oyó quejarse y lo depositó en el piso, recostándolo en la hierba. Escuchó, no se oían disparos, que diablos habría ocurrido.

- Me duele mucho, gimió el herido.

Las sombras de la noche bañaban el monte y David apuntó con su arma al rostro del joven guerrillero, lo que vieron sus ojos lo dejaron perplejo, ese rostro campesino como el de él, esos rasgos físicos, la fiebre y la indefensión, más algo en esa mirada turbia que lo paralizaba.

- Agua por favor, gemía el herido

David le miró de nuevo y acercó su cantimplora los sedientos labios del herido, al tenerlo cerca no supo que hacer, dio media vuelta y abandono el sitio.

Al regresar tropezó con decenas de cadáveres de sus compañeros y al llegar al campamento fue duramente recriminado por el capitán Martínez, quien lo acusa de cobardía, de haberse escondido durante la pelea.

Al amanecer David recogió algunos comestibles y cuando pudo se internó en el monte del día anterior y encontró de nuevo al herido delirando por la fiebre y llamándolo por su nombre.

- David ven con nosotros, cárgame y yo lo guío al campamento allí estará usted mejor que en el ejercito, decía el herido.

David sintió enloquecer al darse cuenta de la realidad, el herido era Faustino su hermano menor, cómo era posible que estuvieran allí enfrentados y recordó de golpe las palabras de papá: “...y lo peor es que algún día termina matando a sus propios hermanos por ordenes superiores”

David pensaba aceleradamente en Patricia en su hijo, y si la guerrilla lo ayudara y le diera estudio a su hijo, y le respondiera por Patricia... sus pensamientos parecieran ser leídos por Alonso quien se apresura a decirle que le apure:

-Salgamos de aquí rápido, sáqueme hermano por favor, no lo piense más.

David no alcanzó a dilucidar estas palabras pues el grito del capitán lo saco de nuevo a la dura realidad.

-¡Mátenlos, a los dos, mátenlos ya, sargento cobarde, traidor!

Cuando el grupo de soldados abandonaba el lugar, el cabo Pérez miró atrás y se estremeció al pensar en dejar allí el cuerpo de su amigo el sargento David, el cuerpo ensangrentado y abrasado al guerrillero, abrasados los dos, unidos por la sangre y por la muerte.

El capitán Martínez lo observaba y le dijo:

- El sargento David nunca me agradó, no era hombre de fiar, era un campesino.

Bogotá D. C. Colombia. abril de 1978

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