22 de octubre de 2007

Historia del Mutualismo Colombiano (Cap.13)


EL FORO CON EL PRESIDENTE
Propuestas y desencantos

“Para infortunio de los más desprotegidos de Colombia, el gobierno no cree ni ha creído nunca que el mutualismo sea una alternativa real para coadyuvar la solución de la reinserción social de tantos compatriotas, que bien podrían beneficiarse de este modelo de economía popular y solidaria, que ha resistido la prueba del tiempo y ha contado con el apoyo allende nuestra fronteras”

Fabio Alberto Cortés Guavita
Presidente Colombiamutual
Gerente FUNGESTAR
Bogotá Colombia.

En agosto de 2003 el gobierno realiza un foro solidario con el presidente de la República en el cual previo consenso intervino a nombre del mutualismo colombiano Azucena Vélez, presidenta de la Federación de Antioquia quien sentó su posición siempre crítica frente a los estamentos del estado, así reseñó el órgano de información del DANSOCIAL Suma Solidaria la intervención: “… sin dejar de lado su posición reflexiva frente al mutualismo y su actitud crítica frente al trabajo de las entidades del estado. De esta manera expreso como las mutuales hacen parte de la cultura popular y se quedaron en la informalidad. Sin embargo, ellas (las mutuales) pueden hacer por la población de la economía informal lo mismo que los fondos de empleados y las cooperativas hacen por la población de la economía informal”

De esta manera nuestro proyecto se identificaba con la Federación de Antioquia a través del pensamiento de su presidenta al identificar con nosotros que el espacio de trabajo del mutualismo está en la economía informal, la cual está desprotegida totalmente pues ni el gobierno ni las entidades solidarias se preocupan realmente por su suerte y por el alto grado de exclusión social.

Animados por los cantos de sirena del Dansocial y su Plan Suma Solidaria , el cual encarnaba de manera integral nuestro pensamiento solidario, no nos percatamos que nuevamente estábamos siendo conducidos a la elaboración de documentos y materiales teóricos que en nada ayudarían al desarrollo del mutualismo de nuestro país, simplemente hacer y llenar informes burocráticos sin ningún efecto en la praxis.

Nuestra Federación Nacional realizó su Plan de Desarrollo a tres años 2003 a 2006 con base en los derroteros señalados por Suma Solidaria y así llegamos al Consejo comunitario con el Presidente de la República, en esta oportunidad y siguiendo los acuerdos con otras regiones del país me correspondió la intervención en dicho evento a nombre del mutualismo colombiano agrupado en nuestra Federación Nacional, la Federación regional de Antioquia y la vocería de entidades de Pereira, Boyacá y Cundinamarca.

Ante la expectativa generada y organizada por el Dansocial actuamos en consenso con la organizaciones del Cooperativismo y los Fondos de Empleados con un esquema según el cual teníamos estratégicamente ubicados en el salón del evento personas que dirigirían preguntas claves al presidente, para que el conociera de primera mano cual era la problemática de nuestro sector; lo que no contábamos era con la indisciplina del presidente que llegó 4 horas tarde al evento, nos recortaron las intervenciones a diez minutos y luego micrófono en mano el presidente “repartió dádivas y soluciones” y las preguntas las hicieron las personas que el escogió sin conocimiento alguno, y ahí quedo el trabajo del Dansocial y la planificación de los gremios que quedamos como simples espectadores del espectáculo del Presidente de la República.

Lo único rescatable del evento es que en los 10 minutos alcanzamos a presentar una propuesta que incluyo de manera propositiva los aspectos centrales del Plan de Desarrollo de la Federación Nacional que se resume en los siguientes aspectos.

Según cifras de la Supersolidaria en el país únicamente reportaban información 83 mutuales distribuidas así: 48 en Bogotá, 22 en Medellín y 13 en el resto del país, esa fue la primera confrontación pues según información de nuestra federación y la de Antioquia contábamos con mas de 4000 entidades lo cual demostró que la informalidad es la esencia del mutualismo Colombiano, un 23 % formal y un 77 % en la informalidad.

En el marco del evento le propusimos al gobierno el Plan Buscando los Tejedores que buscaba ubicar el mutualismo en ámbitos bien definidos: en ahorro y crédito, seguridad alimentaria, medio ambiente y deporte para los sectores excluidos de la sociedad y enmarcados en la economía informal.

Un proyecto de educación doctrinal de un lado y empresarial de otro para la constitución de nuevas mutuales y de microempresas de sus asociados en el cual el Dansocial debería jugar un papel de Fomento y la Supersolidaria con un plan de control que permitiera el ingreso de las mutuales informales, sin sanciones, para lograr su salvación y supervivencia.

Se le pidió al gobierno realizar una inversión de 500 millones de pesos (200 mil dólares) para crear 200 nuevas asociaciones mutuales con sus microempresas con una inversión de dos millones de pesos (800 dólares) por entidad en inversión de crédito para sacar avante la creación de 500 empleos directos.

Así reseñó el Dansocial nuestras propuestas: “Las iniciativas (de la Federación Nacional) han tenido acogida dentro de la recién nombrada junta directiva, ahora el reto es volver esas iniciativas una realidad que en el corto plazo restablezca e impulse las mutuales en Colombia” y a renglón seguido mi testimonio como presidente de la federación nacional que de manara pragmática manifestaba: “creemos que aún falta mucha discusión y consenso en el sector para llegar a un acuerdo nacional que permita tener un marco regulatorio moderno y actual para el FOMENTO, desarrollo y sostenimiento de empresas del sector solidario que realmente generen impacto en la sociedad”

A renglón seguido consignaban el acuerdo entre nuestra Federación Nacional y el Plan Suma solidaria: “… se esperaba firmar un convenio que permita mancomunadamente una campaña de crecimiento en todo el país, iniciando con la capacitación…”

Sobra decir que ni el gobierno, ni los órganos de Fomento y Control prestaron atención al proyecto, sin embargo sus registros y documentos quedaron para la historia como testigos mudos de lo que pudo ser y el gobierno no respaldó para infortunio de los sectores marginado de nuestro país.

15 de octubre de 2007

Inclusión Social: ¿una “moda”?









Fabio Alberto Cortés Guavita
Presidente COLOMBIAMUTUAL
Gerente FUNGESTAR
Bogotá, Colombia




Para algunos es una “nueva moda”hablar de la exclusión social; haciendo referencia a la “nueva pobreza”. Es necesario sacarlo de tal contexto para dimensionarlo en la realidad, la de la pobreza de América latina, ¿exclusión de qué?, ¿de dónde?, la respuesta es sencilla: excluidos de todo, pero, ojalá no del todo.

En principio veamos cuales son los ámbitos de los cuales está excluida la gran mayoría de habitantes de nuestra Colombia y del entorno latinoamericano. Falta de oportunidades de trabajo, el desempleo rampante por encima del 14 % así el Dane pontifique en sus cifras “acomodadas” y meta en una sola bolsa estadística a los desempleados y subempleados y pretenda confundir a la opinión pública con el cuento de la informalidad a medias, el decir, que quien se encuentra en un semáforo vendiendo golosinas es un nuevo empleado. Exclusión del crédito para la gran mayoría que no puede acceder tan siquiera a una cuenta de ahorro en la cual sus pequeños ahorros se diluyen en el pago de “servicios” electrónicos y que el usuario pobre no usa, Excluidos de la seguridad alimentaria.

Es necesario tener suficientemente claras las diferencias existentes entre los conceptos: la exclusión social intenta ampliar el marco de discusión y pasar de la consideración de la pobreza como algo que tiene que solucionarse a partir de mecanismos como el aumento de la renta o simplemente en un marco de herramientas de carácter redistributivo.

El intento de la nueva concepción está íntimamente ligado a un entender de lo relacional y que si bien la pobreza depende de unos recursos materiales, la inclusión es más una falta de oportunidades tanto personales, como económicas, sociales, políticas etc.

No vamos a entrar en el análisis de la diversidad de definiciones existentes en torno a la exclusión, simplemente pretendemos mostrar el proceso a través del cual a los pobres no se les permite hacer parte de los bienes que satisfacen las necesidades básicas del ser humano y se busca que éste ser sea gestor de su propio destino a través del empoderamiento, de la comprensión de los derechos naturales para la supervivencia digna, no se trata de resolver el problema generando subempleo y empleo mal remunerado, como ha sido la constante en los últimos años gracias a la desrregularización laboral y a las medidas que hacen boga en un gobierno inmerso en sus propios desvaríos en torno a temas tan álgidos como el de pretender una seguridad a punta de fuerza, cuando está sobradamente demostrado que el ser humano no está dado para la represión y por el contrario siempre están en búsqueda de la libertad.

Esa libertad debe reflejarse entonces en la posibilidad incluyente de ser parte de la solución de sus necesidad con el debido acompañamiento del estado, el cual a través de políticas publicas debe reconocer ese poder del ser; empoderar no es darle poder a nadie es reconocer que ese poder lo tiene el ser per se.

La gran relevancia está dada por el derechos a la participación, o lo que otros llaman la democracia participativa real en los procesos a través del cuales se tiene control sobre las iniciativas, decisiones y recursos que afectan a la vida social, política y económica, evitando así el énfasis en lo individual (pobreza como patología o enfermedad), para poner el acento en lo social.

Si exclusión es estar fuera de, hay que luchar por la inclusión, es decir, están dentro de. Trabajo, ingreso digno, seguridad alimentaria, ahorro y crédito, medio ambiente, comercio justo, turismo alternativo, vivienda y todo aquello que le ha sido negado debe conquistarse desde el empoderamiento.

Los enfoques de “comprensión" del problema que enmarcan la salida desde la óptica asistencialista son los principales enemigos del empoderar a los pobres ya que les coacta el derecho a hacer parte de la solución y le engaña haciéndole creer que siempre “tiene” que haber alguien dispuesto a solucionarle el problema del momento.

Es necesario entonces decir que las entidades solidarias y populares que deseen aportar a una nueva realidad y al apoyote una verdadera inclusión deberán tener en cuenta criterios planteados, en esta ocasión por esos documentos que nos envían nuestros amigos y que muchas veces no tienen autor y por tanto no podemos agradecer su valor; de allí tomamos los siguientes conceptos de lo que debe ser Buenas Prácticas para la Inclusión y lo que, en mi entender deben ser los puntos a tener en cuenta en la realización de proyectos que busquen coadyuvar la inclusión de los pobres en cualesquiera de los países de nuestra Américalatina, veamos cuales son eso puntos:
El concepto de buenas prácticas se utiliza en una amplia variedad de contextos para referirse a las formas óptimas de ejecutar un proceso, que pueden servir de modelo para otras organizaciones.
La búsqueda de buenas prácticas se relaciona directamente con los actuales planteamientos sobre los criterios de calidad de la intervención social, que abarcan no sólo la gestión y los procedimientos, sino fundamentalmente la satisfacción de las necesidades de las personas afectadas, la superación de su problemática de exclusión social.
Es bastante frecuente que existan barreras o dificultades para la detección y transferencia de buenas prácticas entre organizaciones. Estos problemas pueden deberse al desconocimiento, a la falta de sistematización del saber, a la desconfianza en la información o simplemente a la consideración de que estas transferencias carecen de utilidad.
Para vencer estos prejuicios u obstáculos, es necesario contar con un vocabulario común y coherente para todos, que permita expresar y compartir los procesos experimentados. Pero, fundamentalmente, las prácticas tienen que poder demostrarse; es necesario que se reúna la información en los “recipientes” adecuados para conseguir su utilización.
De ahí se deriva la preocupación por establecer criterios comunes para la detección y selección de buenas prácticas.
CRITERIOS PARA LA DETECCIÓN Y SELECCIÓN DE BUENAS PRÁCTICAS EN LA INCLUSIÓN SOCIAL
1. Produce un impacto social positivo, medible y prolongado en el tiempo
2. Su impacto da lugar a cambios en el marco legislativo
3. Da lugar a la participación de las propias personas afectadas
4. Promueve habilidades y capacidades de los participantes
5. Da lugar a la creación y el fortalecimiento de vínculos comunitarios
6. Favorece la participación de voluntarios en el proyecto
7. Se ha tenido en cuenta la perspectiva de género
8. Reduce los factores de vulnerabilidad derivados de la situación de género
9. Da lugar al cuestionamiento de enfoques tradicionales de intervención frente a la exclusión social y las salidas posibles
10. Promueve la Independencia de criterios y orientación del proyecto con respecto a las fuentes de financiación
11. Estimula la Innovación y optimización en el aprovechamiento de los recursos
12. Hace primar los objetivos cualitativos sobre los cuantitativos
13. Plantea un enfoque multidimensional y/o interdisciplinario
14. Diseña respuestas específicas para necesidades particulares
15. Aprovecha eficazmente los recursos existentes
16. Evalúa el impacto de su intervención sobre los beneficiarios a largo plazo
17. Dispone de mecanismos que aseguran la estabilidad de proyectos en marcha así como su financiación.
18. La acción, iniciativa o proyecto o algunos de sus elementos, sirven como modelo para otras organizaciones
19. Promueve la implicación al máximo de agentes (departamentos, áreas, entidades, instituciones, etc.)
20. Lleva a cabo una gestión clara y transparente de los recursos en general

14 de octubre de 2007

10. El Valor de la FE en la Polivalencia

Fabio Alberto Cortés Guavita
Gerente Fungestar
Presidente Colombiamutual
Bogot.a, Colombia

La Fe[1]. Es una actitud del ser humano que incluye la totalidad, voluntad e intelecto y está dirigida a algo o alguien, idea o proyecto, doctrina o ser divino como la fe religiosa. Si bien la fe abarca la creencia, esta va más allá y en la historia de la teología se encuentra una distinción grande entre la fe propiamente dicha y las obras que esta produce y de otro lado entre fe y conocimiento. Hay pensadores que afirman “las buenas obras son consecuencia de la fe”.

La Biblia trae, entre otras, una cita importante en Hebreos 11,1, proclama la fe como:

"El fundamento de las cosas que se esperan y un convencimiento de las cosas que no se ven"

Aquí la fe, toma el concepto griego de la palabra pistis, cuyo significado es el de un acto mediante el cual se da la confianza de uno a otro, a algo, o en alguien.

Desde esa perspectiva hay que tener FE en sí mismo y confianza en los demás, el líder que pretenda hacer surgir algo en sus trabajadores, asociados o congéneres, debe pensar como Sócrates cuando proponía “Quien puede llegar a ser el ser”, es el mismo criterio del empoderamiento cuando afirma que la gente tienen el poder y el facultarlo significa reconocerle ese poder que tiene. Se debe entender que el ser no fue llamado a la perfección sino a la infinitud, a la trascendencia, y esto solo se logra con la FE en lo que hacemos, con creer en lo que proponemos como proyecto de vida, en lo que pretendemos trasmitir a los demás.

La infinitud se logra venciendo la mediocridad, esa gran peste social, azote moderno de quienes ya llegaron a ser, la infinitud se construye a través de la persistencia, de entender que el fracaso no existe como fin de nada, el fracaso por el contrario debe celebrase como un nuevo triunfo que nos da la posibilidad de iniciar una nueva etapa de nuestro camino, convirtiendo la adversidad en éxito, pero esto sólo se consigue con la fe del carbonero, con la persistencia del telegrafista, con creer en sí mismo.

Sócrates no huye ante la condena a morir con cicuta así se lo ofrezcan sus carceleros, ¡no! Sócrates muere con la convicción de sus principios con FE en lo que cree. Jesús no se revela contra el Padre ¡no! Jesús muere por la humanidad, por la convicción de lograr la redención de los demás, por tener FE en su misión.

FE es ver lo posible en lo imposible, es ser capaz de ver lo invisible, de facilitar al ser las herramientas para que tenga FE. Apalancados en la FE, como un valor, se puede aceptar el gran reto de reinventar y de apuntar hacia la travesía, ese gran desafío del tercer milenio ahora que se está viviendo, se debe mirar la forma de hacer las cosas de diferente manera. Es decir, el ser tiene la obligación de deponer la actitud pasiva que le caracteriza y tomar parte integral en el mundo que le rodea.

Es obvio, los líderes Polivalentes deben enfrentar el reto guiados por aquellos que se preparen o estén preparados para dirigir el mundo en el nuevo contexto, no per se, sino enfrentando la realidad con una actitud renovadora, ver el mundo desde la perspectiva de recoger del pasado lo que sirve y desechar todos aquellos modelos que sirvieron en parte y fracasaron en otra. Tomar lo bueno del ayer e integrarlo con lo nuevo del mañana, aceptando el reto: INICIAR LA TRAVESÍA CON AMOR


[1] CORTÉS GUAVITA, Fabio Alberto, La Fe del Carbonero, del libro de ensayos Reflexionando Razonamientos, Bogotá, Gestar Editores, 2001. Todos los principios atómicos que aquí se traen son tomados del ensayo citado.

Red de Comercio justo en Argentina


Argentina: Red Tacurú de comercio justo, organización para la producción y el consumo autónomos

Conversamos con Zuray, de la Cooperativa de Trabajadores Rurales en el Frente Popular Darío Santillán, quien nos contó cómo se organizan en la cooperativa para producir y vender y sobre la experiencia de la Red Tacurú, una red de comercio justo que un grupo de organizaciones productoras viene impulsando y consolidando desde el año pasado. Los y las integrantes de la Red la definen como “una herramienta de organización y discusión colectiva, un espacio abierto para el encuentro entre productores y consumidores en busca de construir lazos de economía social solidaria”

"Nosotros hace dos años que estamos organizados y que estamos produciendo, un poco para el autoconsumo y también para la venta, para que sea una salida laboral para cada uno de nosotros. Tenemos dos hectáreas que tomamos hace más de un año. En esta hectárea lo que tenemos es un gallinero y tenemos huerta orgánica. Nosotros siempre decimos que desde el momento en que estamos pensando una nueva producción, estamos pensando también en la venta, en cómo la vamos a vender.

Tenemos dos compañeras acá, que forman parte de la cooperativa, que su trabajo es salir dos días por semana en bicicleta a vender las producciones, casa por casa, y antes de eso, y ahora en paralelo, en el mismo momento en que se estaba construyendo y consolidando la cooperativa, comenzamos a formar junto con otras organizaciones productoras lo que es la Red de Comercio Justo, Red Tacurú, que funciona en Capital Federal. Por un lado por la necesidad de la venta concreta, pero también de a poquito, fue siendo un espacio con su propio proyecto. En la Red participan organizaciones productoras –hay organizaciones del Frente y organizaciones que no son del Frente, está la gente de la Red de Emprendimientos del Bajo Flores, la gente del Centro Cultural La Sala, los chicos de Burbuja Latina, también comercializamos los productos del MOCASE, a través del FANA, y hace poco trajimos productos del Movimiento Campesino de Córdoba-. Por otro lado, participan los núcleos de consumo.

Lo que hacemos es organizar los pedidos y organizar los núcleos. Tratamos de construir esto que nosotros llamamos el consumo responsable, que la gente en vez de ir a comprar al supermercado de la esquina compre a una organización en lucha y que construye trabajo digno, y no ir a comprar al supermercado, con todo lo que eso implica, que es trabajo explotado, en negro –cosa que estamos tratando de denunciar también-. Hoy por hoy en la Red Tacurú hay alrededor de diez núcleos de consumo. El núcleo de consumo se organiza por barrio, por lugar de trabajo, por grupo de compañeros; se organizan alrededor de diez o quince personas y cada 15 días, arman un pedido a partir del listado de todos los productos que hay de las organizaciones y lo mandan por mail. Y cada 15 días estamos entregando.

Eso implica que cada uno de los compañeros esté produciendo en función de Tacurú e implica llevarlo a Capital, con cero recursos, porque sigue siendo la bicicleta. Y ahí armamos las cajas, con los pedidos de todas las organizaciones; todas las organizaciones llevan los productos a un local que tenemos -que es del Frente-, ahí armamos los pedidos y otros compañeros se encargan de repartir. Además de las organizaciones productoras y de los núcleos de consumo, tenemos todo lo que es el núcleo que motoriza la red, o sea los grupos de trabajo. Tenemos el equipo de pedido y depósito, que se encarga de levantar los pedidos de los núcleos, de avisarle a las organizaciones productoras, y de hacer las compras a los movimientos más lejanos. Después tenemos el equipo de reparto, que es el que se encarga de repartir ese día; tenemos el equipo de difusión que es el que maneja los contactos, la difusión, tenemos una página de Internet. Y hace poco –un par de meses- empezamos a desarrollar las ferias, en Capital.

Por lo general participábamos de ferias a las que nos invitaban -porque por mail hay ciertos límites para ciertos productos, por ejemplo tejidos, calzado, remeras, entonces eso sale más en feria-. Entonces nos estamos tratando de dar diferentes estrategias de venta, para que salgan todos los productivos. Hoy por hoy, la misma red genera ferias en los lugares de los núcleos de consumo. Hicimos una en el Bajo, y dos en Agronomía.

La Red es un espacio muy rico de intercambio. Ya un lugar que reúna a consumidores y productores–o sea, a una señora de clase media de Villa del Parque con un trabajador rural o un desocupado del conurbano-, permite avanzar en lo que es ir construyendo entre todos el cambio. A nosotros nos hace avanzar. Porque además del laburo cotidiano y de todo lo que construimos acá y de los avances que podamos tener, nosotros siempre pensamos que en donde se construye el cambio es en la heterogeneidad y en la multisectorialidad. Tacurú nos parece un espacio interesante en ese sentido.”

A: ¿Y desde la producción? ¿Cuál es el fundamento de la red?

La producción es la que construimos acá también. De forma agroecológica, en armonía con la naturaleza. Una de las cuestiones es que participen organizaciones productoras. O sea que el trabajo no sea el trabajo de una señora que quiere estar un poquito mejor, sino que tenga que ver con la organización del trabajo, la construcción de trabajo digno y no explotado. Los principios son esos. Y son criterios muy fuertes que se respetan y que nos hacen avanzar en un montón de cuestiones como red.

Nosotros tenemos dos criterios muy importantes. Uno es el tema de la producción, ser eficiente, o sea que los productos, pase lo que pase, tienen que estar para el consumidor. Porque nos parece que cuando las cosas se hacen bien es cuando se sostienen en el tiempo. Y otro de los criterios que a nosotros nos parece muy importante para poder construir la red y el criterio político de la red es el tema de los plenarios. Nosotros cada dos meses hacemos plenarios integrales de la Red. Por lo general son en territorio de organizaciones productoras, por supuesto participamos todos, desde los productores y los consumidores, hasta el núcleo que motoriza Tacurú. Se abordan temas que hacen más a la reflexión, si se quiere.

Primero, el mejoramiento concreto de la Red y los problemas, cómo solucionarlos, pero también la perspectiva de la Red. De todos esos plenarios han salido los criterios de construcción de la Red, los principios del tipo de producción a los que la Red apuesta. Ahora el tema que se nos presenta como inmediato es el tema de la inflación de los precios, y nosotros como Red comercializadora, directamente en la venta, tenemos que replantearnos ese tema.

Por otro lado tratamos de trabajar el tema del precio justo para compañeros. Siempre nos pasa, en la mayoría de los emprendimientos, que producir en pequeña escala implica mucho más costo, con lo cual mucho más caro el precio. Entonces eso nos complica bastante el tema del intercambio entre nosotros, que yo pueda comprar por ejemplo las pastas de los compañeros de Pastas del Sur. Por eso nuestra necesidad siempre de volver a la materia prima, de volver al cereal, de volver a la harina, a la construcción desde los más básico de lo básico. Ahora por ejemplo estamos haciendo el alimento para las ponedoras, y siempre tratar de ser más autónomos en lo que es la producción y el consumo.

El tema que se nos viene como más emergente es el tema de la inflación, y a qué responde todo eso, a lo que llegaremos colectivamente. Un poco nuestra postura es que responde a lo que está pasando con la producción de granos, con el maíz, con la soja, el modelo de monocultivo exportador, en donde es todo para la venta, por lo cual el precio para los argentinos va a ser casi el mismo que el precio para afuera, y es algo que se nos viene y que está bastante encubierto. Es algo que nosotros también tratamos de denunciar, que este gobierno también se financia y vive de lo que es la exportación de soja y maíz, y por eso están tratando de tapar todo.

Por eso la importancia para nosotros del trabajo manual, del volver a la tierra, de volver a tener nuestra pequeña granjita integral de auto subsistencia; nosotros siempre dijimos que es mejor ser pobre en el campo que en la ciudad, porque siempre en el campo vas a tener un pedazo de tierra para tirar una semilla y tener verdura, tener un pollito campero no cuesta tanto, un gallinita ponedora tampoco, pastorean… Pero bueno, ahí también hay un cambio social y cultural del que tenemos que ir haciéndonos carne muy de a poquito, todos juntos.”

Cooperativa de Trabajadores Rurales: trabajadoresrurales@gmail.com

Red Tacurú: info@redtacuru.com.ar - www.redtacuru.com.ar

¿GESTIÓN DESINTERESADA?



FABIO ALBERTO CORTÉS GUAVITA
Presidente Colombiamutual
Gerente FUNGESTAR
Bogotá, Colombia

La gestión desinteresada: cualquier excedente es puesto al servicio de los fines y reinvertido o distribuido, según el deseo de sus miembros, mediante creación de empleo, actividades, nuevas empresas, bonificaciones sobre el capital invertido, servicios a los miembros, actividades socioculturales, etc.

Partiendo del principio de la buena fe quienes organizan una cooperativa buscan el bien común, pero muchas veces el egoísmo individualista generado por una deformación del capitalismo hacen que estos líderes vean más allá y quieran sacar provecho de los resultados y desde otra óptica vemos como el incentivo del aporte es sano y busca de alguna manera satisfacer tal deseo de acumulación del ser humano. El problema está cuando se mira la situación en el contexto de clase, son acaso los integrantes de la mayoría de las entidades solidarias personas de estrato uno y dos? No, en su mayoría no es ese el caso y no lo son sencillamente por que no pueden serlo, unas veces por efectos de la ley, por ejemplo: cómo hacen los sectores mas desprotegidos para crear una cooperativa de ahorro si no cuentan con los cerca de mil millones de pesos para crearla, otras veces por cuanto quienes crean estas entidades no ven en la base de la pirámide más que pobreza, sin atractivo de negocio.

¿Cuál es el papel del mutualismo desde esa perspectiva? Primero hay que decir que el mutualismo no se ejerce en Colombia, existen unas pocas asociaciones mutuales que no dedican su trabajo realmente a desarrollar mutualismo, son contadas las excepciones y me refiero fundamentalmente a Bogotá, pueden existir unas 100 organizaciones, pero si hay 20 con plan de desarrollo y acciones orientas a prestar servicios en los sectores de estrato 1 y 2 sería ganancia, por eso hay que reinventarlo desde sus principios y valores.

El espacio del mutualismo está en los estratos uno y dos fundamentalmente y en algunos casos hasta en el tres, claro esto hace que quienes se dicen dirigentes solidarios se pregunten y qué negocio vamos a hacer allá, ese no es espacio para nada, no hay dinero. Pues bien yo aseguro que la mutual es el mejor modelo para trabajar con los más desprotegidos por aquellos excluidos de todo; cuál es el ámbito de seguridad alimentaria en estos estratos, en cuanto a inclusión al crédito será que un pobre desempleado y sin con que comer va a tener cuentas en bancos o cooperativas, o en un modelo que dice ser el de las oportunidades. Cuál el trabajo en áreas del medioambiente, del reciclaje y así podríamos ver que en todos los ámbitos de necesidad existen posibilidades para el modelo mutualista.

De dónde sacamos el capital semilla para iniciar los grandes proyectos y la respuesta es difícil, pues a nadie interesa hacer negocios con los pobres, porque aún no se entiende que desde esa óptica de la inversión de la pirámide que habla el sector capitalista, ellos si lo ven como negocio, y las organizaciones solidarias no ven que allí podrían realizar esa responsabilidad social empresarial que tanto se pregona, y que poco se practica.

El sector bien podría entonces invertir sus excedentes y orientar sus fondos de solidaridad a generar un verdadero movimiento de economía solidaria popular que reivindique el derecho al trabajo con ingreso digno, a la recreación, al deporte a la obtención de microcréditos para pequeños emprendimientos, a un alimentación ajena a químicos, a una agricultura verde y urbana; soluciones hay muchas y la mutual repito es la mejor opción por cuanto al no tener aportes no hay descapitalización si se van los socios, otros llegan y la empresa se mantiene patrimonialmente fuerte, eso es pensar en la sostenibilidad del proceso.

Historia del Mutualismo Colombiano (Cap.11.)




NO A LO MEDIÁTICO SI A LA PLANEACIÓN SOLIDARIA EN EL LARGO PLAZO

Mayo de 2002 Planteamientos hechos al entonces candidato Álvaro Uribe Vélez, con el único propósito de hacerle ver que el mutualismo era (y sigue siendo) una alternativa real para la inclusión de los desposeídos, se le envió un documento de carácter propositivo el cual nunca fue contestado ni escuchado (1). Fabio Alberto Cortés Guavita.

Dejemos que sea el propio documento quien hable de ese momento histórico, por lo que hubiera podido representar… entre otras cosas decía:

La marginalidad y la pauperización de las capas medias en Colombia, el desplazamiento de la población agraria hacia las grandes urbes, el empobrecimiento de los más pobres, la corrupción entronizada en todos los aspectos de nuestra sociedad, la violencia generada por los diferentes actores de la vida social del país, la deserción en los diferentes estamentos educativos, el desempleo galopante, la recesión económica... y los innumerable problemas que aquejan a nuestra querida patria, con su origen centenario, causado por el abandono de todos los gobiernos sin distingo de color político hacen de Colombia el caldo de cultivo más peligroso de nuestra América Latina.

¿Culpa del proteccionismo? ¿Del neoliberalismo? ¿De los modelos aplicados en seguidilla por los gobernantes de turno? ¡DE TODOS!

Y la solución ¿Dónde se encuentra? Vaya pregunta, sin embargo y pese al panorama oscuro que se nos avecina, los colombianos podemos y debemos presentar alternativas de solución para el manejo de la crisis. Será acaso que existe alguna panacea que nos saque del atolladero?, es realmente difícil.

¿La economía Solidaria? El Mutualismo dentro de ella puede ser alternativa real para los sectores pobres, si se le da el tratamiento adecuado desde las más altas esferas del gobierno.

Apartándonos del discurso electoral creemos sinceramente que el próximo gobierno SÍ puede afianzar sus estrategias sociales en el modelo solidario sin tener siquiera que reformar las leyes, hay que aplicar las que existen y reglamentar lo que aún no se ha reglamentado, sobre todo en materia de fomento y puesta en marcha de un Consejo Nacional de Economía Solidaria y un Fondo de Economía Solidaria autónomos y al servicio del colectivo comunitario y no de unos pocos, o pocas entidades privilegiadas, dentro de nuestro maltratado sector solidario.

Un Consejo Nacional de Economía Solidaria como ordena la Ley con representación de los órganos de segundo grado y no acomodado por los funcionarios de turno a los amigos del momento.

Un Fondo nacional de Economía Solidaria que sea realmente un banco de segundo piso, sin intermediarios financieros, que solamente encarecen el servicio, llegue a las entidades solidarias e irrigue créditos para sacar avante proyectos rentables y de beneficio social y comunitario. El mutualismo por su propia naturaleza debe y puede jugar un papel importante en el desarrollo y en el espacio que le ordena la ley.

El documento que hoy presentamos… presenta una proyección al futuro que exige el apoyo irrestricto del futuro gobierno, el cual debe dejar de lado el manejo que históricamente se le ha dado a las entidades solidarias del estado, en las cuales se colocan personas que poco y nada tienen que ver con la economía solidaria.

Allí en los entes gubernamentales deben estar personas de una gran sensibilidad social extractadas de lo más preclaro del sector, en el cual obviamente como en todos los ámbitos de nuestra Colombia se esconden personajes oscuros, cómplices y patrocinadores, actores directos del descalabro de las cooperativas en los años noventa, ojo con aquellos a quienes aún no se les ha realizado el juicio histórico, ya que el judicial nunca llegará.

La Federación Nacional de Asociaciones Mutuales, FENAM… quiere un mutualismo solidario arraigado en el contexto social de los menos favorecidos, pero así mismo de los más comprometidos con la causa de los pobres, en todos los rincones de Colombia.

El mutualismo desea cambiar, por que está convencido de la necesidad de afrontar la realidad del país desde un nuevo espectro: el empresarial

Para ello es necesario entender la necesidad del cambio con el fin de definir estrategias que permitan en un futuro cercano, entender cómo cambiar:

“Cuando el cambio de una acción hacia otra que la sustituye contradice o destruye las conveniencias del statu quo”(2)

El cambio que necesitan las mutuales es un cambio que rompa los paradigmas, que sustituya el actual estado de cosas por uno nuevo, entendiendo el nuevo papel de empresas que deben jugar las entidades mutuales, debemos trabajar por unas mutuales fuertes, organizadas y con visión empresarial.

Es urgente la capacitación, educación y formación de nuevos líderes mutualistas. No solo en lo doctrinario sino en lo empresarial para afrontar el nuevo marco económico del país.

En cuanto al FOMENTO necesitamos un Dansocial (3) cumpliendo con las funciones para las cuales fue creado con un criterio social efectivo y eficiente hacia las mutuales.

Necesitamos de un CONTROL Y VIGILANCIA con una Supersolidaria (4) eficiente, con pleno conocimiento y comprensión de las diferencias que existen entre las diferentes entidades que autoriza el espectro social de la Ley 454.

No se buscaba otra cosa que la inclusión del mutualismo en la actividad social y solidaria del futuro gobierno, con propuestas que como se verá más adelante no fueron siquiera escuchadas por los funcionarios del gobierno. Este documento sirvió de plataforma para el Plan de la Federación con el cual, acompañado por un grupo de quijotes nos presentamos a la asamblea de la federación en el mes de junio de 2003.

(1) Tomado del documento original entregado en mayo de 2002 al candidato presidencial Uribe Vélez, hoy presidente de Colombia.

(2) BECKART Richard, Desenvolvimento Organizacional: Estrategias e Modelos, Sao Paulo, Edgar Blücher, 1996

(3) departamento Administrativo Nacional de Economía Solidaria, a quien compete el fomento del sector.

(4) Superintendencia que ejerce la vigilancia al sector solidario en Colombia.

Próxima entrega. Asamblea de la FEDERACIÓN NACIONAL DE ASOCIACIONES MUTUALES FENAM 2003.

Historia del Mutualismo Colombiano (Cap 12)


“POR UN MUTUALISMO EMPRESARIAL Y SOLIDARIO”

Por Fabio Alberto Cortés Guavita
Presidente de la Confederación Colombiamutual
Gerente de FUNGESTAR

Después de una larga odisea por los vericuetos de calendas lejanas retomada de autores y documentos que son prenda y garantía fiel de lo ocurrido en el trasegar histórico del mutualismo colombiano, llegamos a una nueva etapa, un nuevo intento por mostrar a los colombianos que el mutualismo continuaba siendo vigente para resolver los múltiples problemas que aquejan a los sectores más desprotegidos.

Asamblea general de la federación Nacional de Asociaciones Mutuales FENAM en la ciudad de Bogotá en junio de 2003 con participación de 17 asociaciones legalmente habilitadas y representadas, según costa en la respectiva acta.

Realizamos una propuesta conjuntamente con otros dirigentes mutualistas en el sentido de llegar a la asamblea, no a elegir personas para los cargos de dirección, sino a elegir un programa, un proyecto de carácter propositivo que estimulara a las mutuales de Bogotá inicialmente a cambiar el sentido asistencialista por el empresarial en un marco de ayuda mutua. Nada fácil pero valía la pena intentarlo.

Del acta y de la propuesta presentada extractamos algunos apartes. “Indiscutiblemente que la crisis por la cual pasa hoy nuestra Federación no es ajena, ni a la crisis del mutualismo en general y menos aún a la propia situación del país. De una parte el mutualismo como dijera nuestro compañero, el profesor Patricio Capera de la Mutual de BOSA recientemente en una de nuestras asambleas, es victima de quienes lo dirigimos y somos los primeros en aceptar que nos ha faltado seguramente más valor cívico para afrontar tal realidad”.

“El mutualismo desea cambiar, porque está convencido de la necesidad de afrontar la realidad del país desde un nuevo espectro: el empresarial. Para ello es necesario entender la necesidad del cambio con el fin de definir estrategias que permitan en un futuro cercano, entender que ese cambio debe ser radical… El cambio que necesitan las mutuales es un cambio que rompa los paradigmas, que sustituya el actual estado de cosas por uno nuevo, entendiendo el nuevo papel de empresas que deben jugar las entidades mutuales, debemos trabajar por unas mutuales fuertes, organizadas y con visión empresarial”. Afirmaba el delegado de la mutual Fátima Fabio Alberto Cortés.

Factor importante para el desarrollo de la Federación es el de contar con Asociaciones asociadas fuertes, con desarrollo empresarial, dedicada cada una de ellas a un objeto social claro y definido en el marco de negocios que nos permite la legislación vigente”

Ramiro Torres de la mutual Simón Bolívar afirmaba: “Es urgente la capacitación, educación y formación de nuevos líderes mutualistas. No solo en lo doctrinario sino en lo empresarial para afrontar el nuevo marco económico del país”.

Francisco Verano secretario de Colacot con relación al proyecto hace un completo análisis sobre el movimiento mutualista y se compromete con el nuevo modelo propuesto: “…manifiesta su compromiso como representante de COLACOT hacia FENAM y su respaldo vinculando dos entidades como asociadas, concluye ofreciendo su colaboración según lo estimen conveniente al Federación y las Asociaciones Afiliadas”

Al finalizar la asamblea se eligió una Junta directiva dirigida por quines habíamos propuesto el Plan de cambio y se creía que todo podría realizarse y las expectativas de algunos de los nuevos directivos fundadas en su mas intimo compromiso mutualista hacia prever una nueva situación real en los destinos del mutualismo, que equivocados estábamos quines así pensábamos. Desde ese mismo momento en la calle, se fraguaban nuevas traiciones, los enemigos de siempre se agazapaban en la oscuridad de la noche para conspirar contra el proyecto recién aprobado que causaba escozor en aquellos que nunca han querido el mutualismo, mejor aun a en aquellos que no lo han entendido siquiera y que antepusieron sus intereses particulares y politiqueros para denigrar y destruir algo que apenas acunábamos…

Bertrand Russell se refirió a los “criminalmente ignorantes de las cosas que tienen el deber de saber”. Y también que “es imposible mantener la dignidad sin el coraje para examinar esta perversidad y oponerse a ella”

El nuevo gobierno encabezado por Álvaro Uribe Vélez designo para regir los destinos de la Economía Solidaria a un joven político del Tolima, una de las regiones de nuestra patria, el cual llegó con renovados bríos y coadyuvó en la creación de un expectativa real de apoyo al sector mutualista y designó a otro dirigente antioqueño, la cuna del presidente, para dirigir la supersolidaria entidad de control y vigilancia que superó nuestras expectativas al declarase mutualista y amigo de sacar avante el proyecto que nuestra federación le presentó.

La primera tarea de nuestra federación fue la de visitar a la federación de Antioquia y dialogar con Azucena Vélez, presidenta de esta entidad gremial que agrupa a las asociaciones mutuales de esta región del país y todo era unidad, nos aceptó la idea de trabajar unidas las dos federaciones hacia la construcción del modelo empresarial con miras a la constitución de un organismo de tercer grado de carácter nacional. Acto seguido viajamos a otra región de nuestra patria, denominada Risaralda y realizamos igual compromiso, así también en Boyacá y Cundinamarca. Tratamos de unificar todas las entidades hacia un mismo objetivo.

Pronto nos vimos abocados a dos actividades que hacían presagiar un buen camino a recorrer, con la Supersolidaria organizamos el Foro “Mutualismo del Siglo XXI” y el Dansocial organizaba el primer Consejo Comunitario del presidente Uribe para el sector solidario evento en el cual la vocería del mutualismo correspondió a nuestra federación mutual previo acuerdo con Azucena Vélez, presidenta de la federación Antioqueña, la otra entidad gremial mutualista de nuestra Colombia.

En el Foro contamos con la presencia de entidades de Bogotá y Antioquia fortaleciendo lo que creímos serían unos lazos mutualistas hacia el futuro, pero muy pronto el trabajo de zapa realizado por los enemigos del mutualismo hizo eco en nuestra amiga Azucena Vélez y al llegar ella a Bogotá a un encuentro con el presidente de la República, evento en el cual firmaríamos nuestro compromiso, la abordaron a noche anterior y mediante la calumnia y no sabemos que más argumentos la convencieron para que no firmará el compromiso acordado.

Próxima entrega: El Plan propuesto por nuestra FEDERACIÓN en el encuentro con el Presidente de la República

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