8 de julio de 2007

Educando la Lengua

La forma, función y significación, son los rasgos o cualidades objetivas, captables, que caracterizan una palabra o elemento cualquiera distinguiéndolo de otros.

FORMA. En general, la forma de la palabra está determinada por un lexema o semantema más una serie de morfemas, en los verbos, pronombres, sustantivos..., o en los adverbios sólo un semantema, pues carece de morfemas constituyentes, aunque puede llevar algún morfema libre, de tipo aspectivo, un sufijo diminutivo, aunque de manera muy limitada. Generalmente forma y función coinciden: a determinadas formas corresponden siempre las mismas funciones y determinadas funciones son siempre cumplidas por las mismas formas.

FUNCIÓN La función es un investimiento que un signo o sintagma puede llevar para funcionar lingüísticamente. Los lexemas, morfemas y sintagmas sólo se dan aislados, como abstracción a posteriori. Cuando existe un acto lingüístico, estas unidades cobran vida en una organización gramatical, revisten una función, cumplen un oficio, por ejemplo: el oficio de carpintero puede estar desempeñado por Luis, Daniel, Sergio. Cambia en cada caso la forma, pero la función es la misma. La función de un elemento o constituyente en una oración es la relación que éste mantiene con los restantes. Las funciones más estudiadas por la tradición gramatical han sido las funciones sintácticas en los distintos niveles jerárquicos de análisis: sujeto, predicado, complemento, determinantes, nexo., que hoy se tienden a establecer al margen de consideraciones de significado.


SIGNIFICADO. Un plano distinto lo constituyen las relaciones de significado, que subyacen en cada caso a una construcción determinada, y que permiten realizar otro nivel de análisis en el que se establecen esta vez funciones semánticas independientemente de la estructura sintáctica, bajo la cual aparezcan, o bien, funciones lógico-semánticas, como la articulación del enunciado en un tema/rema. También se puede señalar la función privativa, función sintáctica ligada estrechamente a una clase de palabras, que constituye, precisamente, el criterio para establecerla.

La función de sujeto es privativa del sustantivo, si otra clase de palabras la desempeña, se dice que ha experimentado una sustantivación. El sintagma sujeto es aquél con el que se designa quién cumple la acción del verbo, o, desde qué punto de vista semántico, es decir, aquél o aquello de quien se dice o predica algo: En la oración: El niño corre,el niño’, será el sujeto de corre, ya que se puede cambiar este sintagma y colocar otro de la misma categoría, un sustantivo, en su lugar: el gato, el río, el hombre..., corre; por lo tanto, sigue siendo la misma función de sujeto la que cumplen estos sustantivos; incluso, no varía si se le añade una serie de elementos: Aquel cansado niño corre.


El estudio de la gramática puede realizarse desde dos ángulos diferentes: el de categorías (sustantivo, adjetivo, pronombre...) y el de relación de funciones (sujeto, predicado, complementos...). En realidad, un análisis completo debe abarcar ambos aspectos: relación de las categorías, en que se agrupan los signos, sistema de estas categorías y funciones típicas de estas categorías.

SIGNIFICACIÓN. La significación es el plano del contenido de un signo; se identifica con el concepto, en oposición al significante, que corresponde a la imagen. Se distingue el significado léxico, que es el significado que poseen los signos lingüísticos, que remiten, de algún modo, a la realidad extralingüística. Y el significado gramatical, que es puramente lingüístico, que poseen determinadas unidades lingüísticas, que remiten a la organización del discurso: perro, casa, amar, poseen significado léxico. Los pronombres, las conjunciones, los morfemas de género, de tiempo poseen significado gramatical.


Las palabras evolucionan y, a veces, modifican su significado, no obstante, hay palabras cuyo sentido es permanente: los números, los días de la semana, muerte, vida, tierra, agua..., pero puede decirse que casi son excepciones, pues lo habitual es que cambie el sentido. Si se analizan algunos términos como burgués, país, velocidad, al compararlos con el significado que tenían hace algunos siglos, se observa que su significado ha cambiado totalmente. Por otra parte, cada palabra especifica su sentido en relación con las asociaciones conceptuales que proporcionan otras palabras del contexto, así: el término campo, puede ser de batalla, de fútbol, magnético, de minas, de concentración, de patatas, de investigación... Cada palabra cuenta con un significado-base que viene a ser la acepción primera con que cada palabra es definida en el diccionario, se trata del sentido más común y generalizado de cada palabra. Sería lo que se conoce como denotación, conjunto de semas unidos de forma constante y estable a cada unidad léxica, por ejemplo: madre: hembra que ha parido. Pero, hay unos valores léxicos secundarios que se van integrando a las unidades léxicas, son los valores connotativos, unidos a asociaciones subjetivas, promovidas por asociación. La palabra madre: significaría también abnegación, sacrificio, amor.

El valor denotativo es universal y relativamente estable. El valor connotativo, por su raíz subjetiva, es susceptible de variaciones. La figura de la madre no tendrá la misma connotación en una sociedad que idealice la función de la fecundación y cría del hijo, que en otra sociedad en la que esa misma función esté menos sujeta al protagonismo femenino.

Razones de índole psicológica, social y hasta política son determinantes en la decantación de los valores connotativos. El fundamento de la connotación está vinculado a la polisemia del lenguaje, de modo que si cada unidad léxica tuviera relaciones biunívocas con un solo significado, no prosperarían los valores connotativos. Hay valores connotativos diversos y aun contradictorios en una misma palabra, en función del grupo social o de la tradición literaria que lo haya desarrollado, así la palabra asno connotativamente es la torpeza, según la fábula del burro flautista, pero también es la constancia y la sobriedad. De esta manera, denotación y connotación son conceptos que se manejan como opuestos y a la vez complementarios.(1)

"Forma, función y significación," Enciclopedia Microsoft® Encarta® 2000. © 1993-1999 Microsoft Corporation. Reservados todos los derechos.

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