21 de mayo de 2007

SOLIDARIDAD PARA LA SALUD EN COLOMBIA









"La gente se ha visto obligada a recurrir a un mecanismo de la Constitución del 91, como es la tutela para ver si algún día le prestan el servicio, o le dan la droga a la cual tiene derecho".
Fabio Alberto Cortés Guavita



El caos es total en los servicios de salud en nuestro país, tanto que los mismos sectores gobiernistas reclaman medidas de fondo, las cuales pasan por volver a tener un Ministerio de Salud, el cual desapareció con el actual gobierno pasando a recibir un tratamiento de segunda dentro del ministerio de la Protección Social, el cual no deja de ser un rimbombante nombre, nada más.

En marzo de 2006 un niño de 11 año murió en la ciudad de Barranquilla tras realizar una verdadera odisea por todos los hospitales sin encontrar atención, por el hecho de no contar con un determinado número de semanas de cotización; al respecto editorializó el principal diario del país, afín al gobierno, El Tiempo dijo:

"La infame muere de Johan pone al descubierto el dramático deterioro del sistema de salud inaugurado hace 13 años con la Ley 100" "... esta película trágica se repite casi todos los días ante una ciudadanía atónita".


La burocracia exagerada del sistema no permite que se atienda los pacientes a tiempo y ante la indolencia de los funcionarios y empleados de las Empresas de Salud, mueren todos los días los colombianos a quienes se les asegura en todos los gobiernos que van a tener cobertura total en salud. Continua el editorial citado diciendo:

"Según con un estudio de la Defensoría del Pueblo, a 38 de cada 100 personas que han acudido a urgencia en algún momento se les ha negado la atención de manera sumaria y sin explicación. Cifra increíble inaudita e inaceptable en un país donde, por ley, la atención inicial de urgencias es una obligación de todas las entidades públicas y privadas que prestan servicios de salud"

La crítica al sector va mas allá y tilda criminales a quienes mantienen a las puertas de los hospitales a pacientes y familiares descalificando la atención con un sentido eminentemente mercantilista: O pagan o se mueren, tal es la medida de eficiencia y competitividad que se les exige a quienes dirigen los hospitales con el flamante titulo de Gerentes. Y el caso no es exclusividad de una región del país, no, según el citado editorial la cuestión reviste características de catástrofe nacional, veamos:

"Si la salud pública de la costa colapsó, hay peligro de que la historia se repita en otras regiones: para la muestra la situación del Eje Cafetero, tras el cierre del hospital Universitario de Manizales; la de Bogotá, donde el (Hospital) San Juan de Dios y el Lorencita Villegas de Santos entraron en crisis hace años; la de Bucaramanga, donde el Hospital Ramón González Valencia para por similar circunstancia, y la de muchas regiones donde los hospitales públicos y universitarios han pasado a la historia o están a punto de hacerlo".

Lo anterior producto de las medidas neoliberales que buscan la privatización de todo bajo un sistema de Seguridad Social que fracasó en Chile y que aquí seguimos rindiéndole tributo a la copia y plagio de lo malo que ya se ha experimentado en otras partes del mundo. La gente se ha visto obligada a recurrir a un mecanismo de la Constitución del 91, como es la tutela para ver si algún día le prestan el servicio, o le dan la droga a la cual tiene derecho.

A tal extremo han llegado las cosas que ya hace transito en el argot popular, el llamado "Paseo de la Muerte" en todas nuestras ciudades, que no es otra cosa que al deambular de un hospital a otro con un paciente hasta que este muere en la calle, bajo la mirada impávida de quienes tienen la obligación Constitucional de velar por los ciudadanos.

Entre tanto las EPS, Empresas Promotoras de Salud; las ARS, Administradoras del Régimen Subsidiado y las IPS, Instituciones prestadoras del servicio construyen inmensos edificios, moles de cemento y hierro como tributo a la inmoralidad con el dinero de los usuarios y beneficiarios de la salud, mientras estos mueren en la calle.

Por otro lado el estado ni el sector salud cuentan con una información real que les permita definir unos perfiles de morbilidad y mortalidad adecuados para poder hacer planeación y algún día contar con políticas de medicina preventiva.

Para ver apenas unos ejemplos de la gran falencia veamos lo que al respecto dice el editorial referido:

"... la fragilidad de los programas de promoción y prevención, demostrada por el aumento de 76 por ciento de los casos de dengue y de 21.8 por ciento de los de leishmaniasis en el 2005; la inequidad derivada de la existencia de diferentes planes de beneficios, y unos graves problemas en los sistema de información y de control"

La situación no puede ser más patética. Ahora que decir de la situación de los millones de trabajadores independientes que no pueden acceder al servicio de salud por que no cuentan con los recursos necesarios y porque el estado no ha querido definir unas políticas que permitan siquiera pensar en hacerlo, veamos lo que le ocurre a un trabajador independiente, vendedor ambulante etc., de acuerdo con la legislación actual debe cotiza para acceder al Régimen contributivo sobre un salario básico de cuatrocientos mil pesos de la siguiente manera: cuota para salud, para la ARS y para el fondo de pensiones, es decir que le queda escasamente un 50% para comer, vivir y mantener una familia de 4 o más personas.

Ante tal circunstancia se dirá que acceda al Régimen Subsidiado y entonces encuentra que las grandes falencias del SISBEN no le permiten calificar, por cuanto el sistema en Colombia opera geográficamente y no socialmente entonces se conoce de personas que están calificados por vivir en un sector determinado así tenga recursos económicos y los más por el simple hecho de poseer un televisor o un electrodoméstico cualquiera pierden sus derechos al subsidio.

Que hace entonces con estos millones e compatriotas que se encuentra a la deriva esa es una pregunta que debe resolver no solamente el gobierno, pues sabemos que no lo va a hacer, sino los directamente implicado y el sector de la Economía Social y Solidaria. Será que si lo hacen? Seguramente en casos aislado puede que si, sin embargo la gran mayoría sigue a la deriva sin un apoyo o una oportunidad real de poder soluciona esta necesidad básica del ser humano, como esta de poder acceder a un servicio de salud digo y humano.

Tomado del Libro en Edición de Prueba. Hay que Reinventar el MUTUALISMO en Colombia de Fabio Alberto Cortés Guavita

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