28 de mayo de 2007

Historia del mutualismo Colombiano (tercera parte)


LLEGA EL MUTUALISMO A COLOMBIA
por Fabio Alberto Cortés Guavita.




Las ideas libertarias de Europa llegan a Colombia en 1886 siendo las más extendidas en un primer momento las del mutualismo de Proudhon, a partir de ellas los artesanos y otros trabajadores se organizaron en las llamadas sociedades democráticas cuyo germen daría pie a lo que posteriormente se denominarán asociaciones mutuarias.


Las ideas de Proudhon al decir de Silvio Gesell (1) clasifican al mutualismo de la siguiente manera:

"En el orden social es la mutualidad la fórmula de la justicia. El mutualismo está expresado en el lema: Haz por los demás lo que tu quieras que ellos hagan por tí". En el lenguaje de la economía política esto significa: Cambiar los productos por otros. Compraos mútuamente vuestros productos! Toda la ciencia social consiste en la organización de las relaciones recíprocas. "Dad al organismo social una circulación perfecta, es decir, un intercambio exacto y regular de productos por productos, y la solidaridad humana estará afianzada, el trabajo organizado."

Este pensamiento no aceptado sino en la producción y la propiedad de la tierra, fue negado frente a al papel que jugaría el dinero en la sociedad y fue tema central del debate histórico entre los seguidores del mismo Proudhon, de Bakunin y sus ideas de anarquismo y el mismo Marx en sus planteamientos comunistas. Hoy es interesante ver en el nuevo marco de la desaparición del dinero, por lo menos en la forma como lo conocieron los ideólogos citados, y pareciera que el mundo gira en torno a una nueva forma del ver el trueque para lo cual cobra inusitado valor el pensamiento de Proudhon.

De otra parte se dice que a Colombia (2) fue traída la idea mutualista por los misioneros españoles, quienes en las parroquias establecieron el auxilio mutuo, donde los pobres pagaban unas cuotas para crear un fondo común, y cuando alguien fallecía, se hacía uso de este fondo. Esta idea fue aprendida por sectores pobres de la población que empezaron a crear fondos con el objeto de brindarse ayuda recíproca, haciendo énfasis en los auxilios funerarios, creándose entre otros, la Sociedad Católica, fundada en Bogotá en 1838; la Congregación de Obreros de San José, fundada en Medellín en 1946; la Sociedad Santa Cruz fundada en Caldas (Antioquia) y el Coro Andante del Corazón de Jesús, fundado en Rionegro (Antioquia).

Para evitar recurrir a la mendicidad y lograr un entierro digno, el 6 de julio de 1864, 39 artesanos fundaron la Sociedad Caridad en Bogotá, a la cual le otorgan personería jurídica el 8 de mayo de 1889. Se oficializa así, la primera sociedad mutual con personería jurídica creada en Colombia, cuyo objetivo principal era prestar ayuda a los afiliados en casos de enfermedad o muerte. El requisito para ingresar era profesar la religión católica. En 1959 sus integrantes afirmaban en el aniversario de la Federación Nacional de Mutuarias (3)

Los componentes actuales de la Sociedad de Caridad (Auxilio Mutuo), son igual que sus fundadores, artesanos en todas las profesiones, los cuales no tienen las prestaciones que las normas legales establecen para los trabajadores asalariados, pues no están afiliados al seguro social, ni a ninguna Caja de Previsión, precisamente por su condición de trabajadores independientes y se hallan al margen de la ley, toda vez que el estado no ha organizado ninguna institución que los beneficie.

Siguiendo esta misma orientación, se crearon a finales del siglo XIX sociedades mutuarias (5) en diferentes regiones del país: Manizales, Cúcuta, Bucaramanga, Medellín, Rionegro, Sonsón, Bogotá y otras ciudades. Estas organizaciones de fondos para la ayuda, tenían como fin esencial los auxilios para los entierros y se arraigaron y desarrollaron entre la población urbana pobre de las ciudades, especialmente en Bogotá y Medellín, donde empezó a surgir el desarrollo industrial. Eran organizaciones de vecinos con mínima infraestructura administrativa, que funcionaban en el anonimato sin ser tenidas en cuenta para políticas oficiales de desarrollo comunitario; hasta que en 1989, se expidió el decreto 1480, el cual reglamentó todas las modalidades de auxilio mutuo o entidades mutuales existentes bajo la forma jurídica de asociación mutualista.

En el año 1979 se afirmaba en la Revista El Mutuario de la existencia de 340 mutuales en Bogotá y la Federación Nacional de Sociedades Mutuarias de la época (que había sido creada en el año de 1959 por 21 sociedades) contaba en sus filas con 46 afiliadas, es decir un 13.5% de las existentes.

Lo que muestra, como siempre, que el mutualismo no es dado a la integración y parece que su destino es el de la insolidaridad, en referencia de Gonzalo Pérez en la obra precitada Mutualismo y Economía Social (6) * publicado en el año 1991. Según se deduce de un epílogo que cuanta la terminación de la obra en dicha fecha, ya que desafortunadamente la obra no tiene fecha de publicación.

Esta obra de manera estructurada hace un recorrido por el trasegar del mutualismo colombiano de manera critica y descarnada entre el deber ser y lo que se dejó de hacer hasta el año de 1991, lamentablemente las conclusiones y enseñanzas de esta obra no fueron tenidas en cuenta por ninguno de los dirigentes de esa época y la siguiente.

Desgraciadamente lo que pasó posteriormente es peor de lo que narraba Pérez Valencia, a continuación extractamos algunos de sus comentarios y afirmaciones para que el lector se forme una idea de lo que pasaba en la dirigencia del mutualismo por aquellas calendas y como lo que ocurre actualmente es producto de la ignorancia de la historia y de la condena irremediable a repetirla.

Al referirse al frustrado intento de publicar una cartilla básica en el antiguo DANCOOP, dice Pérez Valencia: "Frustrado por razones de odios personales de dirigentes que no han cobrado conciencia de la dimensión humana y social de un proyecto de organización asociativo" (7) (Más adelante se verá como esta apreciación cobra mayor vigencia en el año 2006)

(1) GESELL Silvio, El Orden Económico Natural Documento en Internet.
(2) Estos criterios se tomaron –entre otros- del documento denominado LAS ASOCIACIONES MUTUALES presentado en un Foro de Antioquia, Colombia con base fundamentalmente en los escritos de Azucena Vélez, dirigente mutualista de ese Departamento.
(3) Esta entidad fundada en noviembre de 1959, cambio su nombre años después por el de Federación Nacional de Asociaciones mutuales FENAM y posteriormente por sus múltiples problemas generados por la falta de apoyo de sus asociadas y la insolidaridad se liquidó en febrero de 2006.
(4) QUIJANO Suarez, Jaime. Secretario de la Asociación de Caridad. En la Revista "El Mutuario" de la Federación Nacional de Sociedades Mutuarias.
(5) Este nombre de mutuaria se sostuvo hasta el año 1998 con la aparición del Decreto 1480, el cual reglamentó por vez primera el las Asociaciones Mutualistas, nombre con el cual se conocen hasta el día de hoy.
* (6) Vale decir y reconocer en este momento, que es, con perdón de quienes han escrito sobre el tema, el mejor, por no decir el único documento importante escrito sobre mutualismo en Colombia, desde la óptica crítica con la cual se trata el tema. El otro libro importante encontrado en este trasegar de la investigación es de Azucena Vélez, el cual será tomado más adelante en otro contexto de la mayor significancia: La Educación mutualista.
(7) PÉREZ, Op. cit., p. 170


La historia del mutualismo en Colombia
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